Fue el primer niño nacido de un monarca británico en el cargo en más de un siglo. Un bebé muy deseado por la reina Isabel II, segundo en la línea sucesoria del trono británico hasta que nació su sobrino William, y caído en desgracia por sus vínculos con el pederasta convicto Jeffrey Epstein.
Andrés Mountbatten Windsor, que hasta noviembre de 2025 era conocido como el príncipe Andrés, ha recorrido en la última década, desde que se destapara su amistad con el financiero estadounidense y fuera acusado de abusar sexualmente de una menor, un descenso a los infiernos.
Este jueves fue arrestado por la policía británica bajo sospecha de conducta indebida en el ejercicio de un cargo público.
Los últimos correos de Epstein publicados por el Departamento de Justicia de EE.UU. revelarían que Andrés presuntamente compartió información confidencial del gobierno británico con el financiero cuando el entonces príncipe ocupaba el cargo de Representante Especial de Comercio e Inversión de Reino Unido, según los documentos vistos por la BBC.
Sin embargo, aún no se han hecho públicos los detalles de esta investigación que ha llevado a la detención.
Si bien las acusaciones de conducta indebida en un cargo público son las que han motivado su arresto y el registro de sus propiedades, no son las únicas a las que se enfrenta el expríncipe Andrés.
El hermano de Carlos III fue despojado de sus títulos reales a finales del pasado año después de que una de las víctimas de Epstein, Virginia Giuffre, alegara que había sido traficada para mantener relaciones sexuales con él.
Giuffre, que fue la cara más visible de las víctimas de Epstein y que se suicidó el año pasado, denunció que fue obligada a mantener relaciones con Andrés en tres ocasiones cuando ella tenía 17 años.
El pasado enero, una segunda mujer denunció que habría sido enviada por Jeffrey Epstein a Reino Unido para mantener relaciones sexuales con el entonces príncipe en 2010.
Andrés Mountbatten Windsor siempre ha rechazado el haber cometido irregularidades o delitos en su relación con Epstein.
El "hijo favorito"
Nacido el 19 de febrero de 1960 -el día de su arresto justo cumplió 66 años-, Andrés es el tercer hijo de Isabel II y su esposo el príncipe Felipe, y hermano del actual monarca británico, Carlos III.
A diferencia de lo que ocurrió con sus hermanos mayores, Carlos y Ana, que eran muy pequeños cuando una jovencísima Isabel accedió al trono, Andrés llegó a la familia cuando la reina ya se encontraba más cómoda en su papel de monarca, lo que le permitió disfrutar de la maternidad de una forma más plena, según relatan varias biografías de Isabel II.
Andrés y su hermano menor Eduardo, que se llevan más de una década con Carlos y Ana, pudieron pasar más tiempo con su madre y forjar un vínculo más estrecho. Gran parte de la prensa británica siempre asumió que Andrés fue el hijo favorito de la monarca, al que apoyó incluso en algunos de los momentos más difíciles.
Y la vida de Andrés no ha estado exenta de estos momentos.
Diversas biografías cuentan que no fue un alumno especialmente brillante. Asistió a la Escuela Primaria Heatherdown, en Berkshire, Inglaterra, y al colegio Gordonstoun, en Moray, Escocia, el duro internado al que habían asistido tanto su padre como su hermano Carlos.
Se formó como oficial naval en el Britannia Royal Naval College, para titularse posteriormente como piloto de helicóptero con el Brazo Aéreo de la Flota de la Marina Real.
Como subteniente de la Marina Real asignado al HMS Invincible, Andrés voló misiones de helicóptero en la Guerra de las Falklands o Malvinas en 1982.
Se retiró de la marina en 2001 con el rango de comandante, después de 22 años de servicio activo (aunque los últimos en un puesto de escritorio). Fue también en 2001 que fue nombrado Representante Especial de Comercio e Inversión de Reino Unido.
También asumió entones funciones más tradicionales propias de los miembros de la familia real, como el apoyo a organizaciones benéficas y la participación en eventos y ceremonias.
Una vida en los tabloides
Andrés se casó en 1986 con Sarah Ferguson, a la que la prensa británica bautizó como "Fergie", tras lo que recibió el título de "Duque de York". Tuvieron dos hijas: Beatriz, nacida en 1988, y Eugenia, en 1990.
Su matrimonio y posterior separación en 1992 dio lugar a miles de artículos en la prensa británica. Ese fue un año de escándalos para la familia real, que la propia Isabel II describió como annus horribilis.
En 1996 se divorciaron formalmente, aunque la pareja mantuvo una buena relación, e incluso compartieron vacaciones y residencia.
La vida de Andrés siguió acaparando titulares tras abandonar las fuerzas armadas.
La prensa sensacionalista publicó a menudo imágenes del entonces Duque de York en fiestas en yates, rodeado de mujeres en topless, y lo relacionaron sentimentalmente con distintas mujeres, desde modelos hasta empresarias.
Esta es la época en la que Andrés trabajó como representante especial de UK Trade and Investment (UKTI), un organismo del gobierno para el comercio y la inversión, una suerte de cargo de embajador comercial sin remuneración.
Su papel consistía en promover las empresas británicas internacionalmente, publicitar Reino Unido a los potenciales inversores y establecer relaciones para apoyar los intereses empresariales británicos, todo eso apoyado en "la singular posición del duque, que le da un acceso sin igual a miembros de familias reales, jefes de Estado, ministros de gobierno y presidentes ejecutivos de compañías", según describía el organismo.
"Millas aéreas"
Este rol lo llevó a viajar en delegaciones por todo el mundo con los gastos pagados. Sus grandes desembolsos, incluido su uso de helicópteros, provocaron que algunos periódicos lo bautizaran como "Andy, el millas aéreas".
Durante años, los periodistas comentaban cómo los viajes de Andrés al exterior, que supuestamente trataban sobre negocios del gobierno, parecían llevarlo a través de pistas de esquí, campos de golf y otros paraderos exóticos.
Entre las actividades controvertidas que provocaron críticas durante estos años estuvieron el almuerzo en el palacio de Buckingham con un miembro del antiguo régimen tunecino, cuando aceptó alojamiento y hospitalidad de un traficante de armas libio (gastos que posteriormente pagó), y cuando vendió su casa a un pariente del gobernante de Kazajistán.
Tampoco salió indemne del escándalo financiero que rodeó a su exesposa, Sarah Ferguson, cuando esta fue grabada en 2010 ofreciendo venderle acceso al príncipe a un reportero, que se hacía pasar por un empresario.
Su secretario privado indicó en ese momento que "las insinuaciones e indirectas" que rodeaban al entonces duque "no tienen fundamento".
El caso Virginia Giuffre
Andrés tuvo que abandonar el cargo de embajador comercial en 2011, tres años después de que Epstein fuera condenado por delitos sexuales contra menores.
El entonces príncipe había aparecido en fotografías con Epstein después de que este cumpliera su pena de prisión. Durante años, Andrés también visitó al financiero en su casa de Florida.
En 2019, una calamitosa entrevista marcó un punto de inflexión en la caída en desgracia de Andrés.
El entonces aún príncipe habló con el programa Newsnight de la BBC, en el que ofreció sorprendentes justificaciones a sus encuentros con Virginia Giuffre que no hicieron sino ahondar en la desconfianza de la opinión pública hacia Andrés.
Entre otras cosas, dijo que el relato de Giuffre de haberlo conocido sudando y bailando en un club nocturno de Londres antes de tener relaciones sexuales con él no podía ser cierto porque él no sudaba tras haber sufrido un trauma en la guerra de las Falklands/Malvinas.
Tampoco convencieron sus explicaciones de que fue a ver a Epstein a Nueva York para comunicarle que su amistad había llegado a su fin, o que la historia de Giuffre tenía errores porque esa noche él había llevado a su hija a una pizzería a celebrar su cumpleaños.
La entrevista inspiró la película "Scoop", de Netflix.
En 2021, Virginia Giuffre presentó una demanda civil contra el entonces aún duque de York en Estados Unidos, alegando que abusó de ella cuando tenía 17 años.
Al año siguiente, Andrés renunció a sus títulos militares (incluido el título honorífico de vicelamirante que había recibido en 2015) y a los patrocinios reales.
No consiguió que la demanda se desestimara y finalmente llegó a un acuerdo económico con Giuffre, del que no se desvelaron los términos económicos.
Cuando se desclasificaron parte de los documentos de Epstein en 2025, el nombre de Andrés Mountbatten Windsor aparecía en varios de ellos.
En octubre de 2025, apremiado por palacio y por la opinión pública, Andrés renunció a todos sus títulos. Poco después, Carlos III le retiró el rango de príncipe.
Desde este jueves, Andrés Mountbatten Windsor se ha convertido en el primer miembro importante de la historia moderna de la familia real británica en ser arrestado desde Carlos I en 1647, durante la guerra civil inglesa.
Carlos I fue ejecutado e Inglaterra se convirtió durante unos años en una república.
La marcha de las investigaciones policiales determinará el futuro del que fuera el "hijo favorito" de la reina.
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