Susanne Callin sostiene un trofeo y sonríe tras conquistar el Campeonato Europeo de Top Fuel de 2025 en Tierp, Suecia. Lleva el cabello recogido hacia atrás y viste una camiseta negra con detalles amarillos. Está de pie frente a un panel en blanco y negro cubierto con logotipos de competición.
Remco Sheelings
Callin asegura que nunca se ha sentido menospreciada ni ha recibido un trato negativo por ser mujer en las carreras de aceleración.

"Es como salir disparada de un cañón".

Así describe la piloto Susanne Callin el deporte extremo en el que compite.

Esta sueca es bicampeona de Europa de Top Fuel, la máxima categoría de las carreras de aceleración, una disciplina considerada por muchos como el deporte más rápido del mundo.

Las pruebas comienzan con un rugido ensordecedor que hace temblar el cuerpo. En cuestión de segundos, los autos con la aceleración más rápida del mundo salen disparados de la línea de partida mientras las llamas brotan de sus tubos de escape.

Los vehículos superan los 480 km/h en carreras que apenas duran cuatro segundos. Los pilotos soportan una fuerza de aceleración superior a la que experimenta un astronauta durante el lanzamiento al espacio.

Se trata de la única categoría de élite del automovilismo en la que las mujeres derrotan con frecuencia a los hombres en la lucha por los principales títulos.

Las mujeres han conquistado siete de los últimos nueve Campeonatos de Europa y hasta hace poco la estadounidense Brittany Force ostentaba el récord mundial de velocidad de la categoría.

En contraste, han pasado 50 años desde la última vez que una mujer participó en un Gran Premio de Fórmula 1.

Susanne Callin acelera en su dragster Top Fuel en el circuito de Santa Pod, cerca de Northampton (Reino Unido), en septiembre de 2026. El vehículo aparece fotografiado con poca luz, mientras enormes llamaradas brotan a ambos lados por encima de las grandes ruedas traseras. Al fondo, los integrantes de su equipo observan la salida del auto desde la línea de partida.
Ben Feetham / Pitlane News
Los pilotos de Top Fuel soportan fuerzas g superiores a las que experimenta un astronauta al despegar hacia el espacio.

Las mujeres representan alrededor del 10% de los participantes en el automovilismo y apenas el 4% de los pilotos de élite, según la organización More Than Equal.

Sin embargo, esta temporada constituyeron el 20% de las personas que compitieron en los campeonatos de Top Fuel de EE.UU. y Europa.

More Than Equal ha descrito las carreras de aceleración como "el deporte de motor con mayor igualdad de género del mundo". El Top Fuel es su categoría más extrema y debe su nombre al potente combustible a base de nitrometano que utilizan estos vehículos.

Une descarga de adrenalina "extremadamente adictiva"

Las carreras se disputan en una pista recta de apenas 305 metros y por lo general dos autos compiten frente a frente.

La primera sacudida llega en el primer segundo, cuando los pilotos soportan una enorme fuerza G mientras los vehículos pasan de estar detenidos a alcanzar los 160 km/h. A mitad del recorrido llega una segunda sacudida brutal, cuando el embrague se acopla por completo.

Desde fuera, puede parecer aterrador.

Pero para la sueca Susanne Callin, de 43 años, la descarga de adrenalina es "extremadamente adictiva".

En declaraciones a BBC Global Women, reconoce que la preocupación por los riesgos "siempre está presente", aunque asegura que "las medidas de seguridad realmente funcionan".

Los pilotos cuentan con un alto nivel de protección y los protocolos de seguridad se han reforzado aún más tras los accidentes mortales sufridos por vehículos impulsados por nitrometano en 2004 y 2008. Como consecuencia de estos accidentes, también se redujo la longitud de las carreras.

La piloto sueca de carreras de aceleración Top Fuel, Susanne Callin, con un casco de competición negro y naranja, que deja expuestos únicamente los ojos a través de la visera, mirando directamente a la cámara. Fotografía tomada en Mantorp, Suecia, en 2025.
Piotr Krasinski
Susanne Callin ganó el Campeonato Europeo de Top Fuel tanto en 2025 como en 2026.

Incluso para quienes observan desde las gradas, la experiencia es visceral: las vibraciones sacuden el cuerpo y hacen temblar el suelo.

Se recomienda a los espectadores utilizar protección auditiva, ya que el ruido es comparable al que se siente junto a un avión de combate durante el despegue.

La mayor velocidad oficial registrada en una carrera de Top Fuel supera los 558 km/h, frente a los más de 372 km/h que puede alcanzar un monoplaza de Fórmula 1 en un Gran Premio.

Los frenos por sí solos no bastan para detener estos vehículos a tiempo. Por eso, al cruzar la meta, los pilotos despliegan paracaídas desde la parte trasera del automóvil.

La desaceleración es tan brusca que, según Callin, se siente "como si alguien te diera una patada en el pecho".

"Te quedas sin aire", explica.

Los pilotos de Top Fuel necesitan reflejos fulminantes y una gran resistencia física para soportar las enormes fuerzas a las que están sometidos.

También necesitan una precisión extrema al volante: deben realizar constantes y minúsculos ajustes para mantener el vehículo en línea recta a velocidades que superan los 480 km/h.

"Todo requiere reacciones instantáneas", explica Callin. "Cuando ya has pensado qué hacer, es demasiado tarde… Tienes que estar completamente conectada con el auto".

Y hace falta tener mucho coraje. Como dice entre bromas a la BBC la rival y amiga de Callin, la piloto suiza Jndia Erbacher, de 32 años, para competir en este deporte hay que tener "cojones".

Susanne Callin compite en su dragster amarillo de Top Fuel en Santa Pod, cerca de Northampton, Reino Unido, en 2025. De la parte trasera del vehículo salen lenguas de fuego anaranjadas mientras acelera por la pista. En primer plano se observa la parte delantera del dragster blanco y negro contra el que compite, desenfocada porque la cámara está enfocada en el auto de Callin y las velocidades son muy altas.
Callum Pudge
Los autos de Top Fuel pasan de 0 a 160 km/h en menos de un segundo.

Callin conquistó en septiembre su segundo título europeo consecutivo de Top Fuel en la pista de Santa Pod, cerca de Northampton, en Reino Unido.

Es la cuarta vez consecutiva que una mujer se alza con el campeonato.

En EE.UU., entretanto, la plusmarquista Brittany Force ganó el campeonato nacional —organizado por la National Hot Rod Association (NHRA)— en 2017 y 2022.

"Nunca he sentido que me hayan subestimado"

Las carreras de aceleración son "muy poco habituales" dentro del automovilismo, afirma Fran Longstaff, directora de innovación de More Than Equal, una organización que apoya y promueve la participación de las mujeres en el deporte motor.

Ver a mujeres competir y ganar se ha convertido en algo "normal, en lugar de algo excepcional", afirma, también en categorías como Top Fuel, donde han logrado un "éxito sostenido".

La investigación que codirigió para analizar por qué las carreras de aceleración están a la vanguardia de la igualdad en el automovilismo no encontró factores físicos o biológicos que lo expliquen, señala.

En cambio, apunta a una "continua presencia de referentes femeninos visibles", así como a la "estructura accesible de base, los programas para jóvenes, los boxes abiertos y una cultura familiar y colaborativa" de este deporte.

La pionera de las carreras de aceleración Shirley Muldowney, fotografiada en las Winternationals de la National Hot Rod Association (NHRA) en el circuito de Pomona Raceway en 1970. Lleva una chaqueta roja y sonríe delante de su auto, también rojo, con las palabras “Bounty Hunter” y su nombre pintados en letras doradas.
Disney General Entertainment Content via Getty Images
Shirley Muldowney fue la primera mujer en ganar el campeonato de Top Fuel de la National Hot Rod Association (NHRA).

En las carreras de aceleración, las mujeres llevan décadas ganando las competiciones más importantes, apunta Callin.

La figura más conocida es Shirley Muldowney, apodada la "primera dama" de las carreras de aceleración.

Fue la primera mujer en obtener una licencia para competir en Top Fuel y ganó el campeonato de la NHRA en 1977.

Posteriormente se convirtió en la primera piloto —hombre o mujer— en conquistar tres títulos, con nuevas victorias en 1980 y 1982.

Muldowney tuvo que luchar para que le permitieran competir al más alto nivel y en ocasiones se enfrentó a la hostilidad de otros pilotos y aficionados.

Hoy, sin embargo, es reconocida por su perseverancia.

Cuando la BBC acompañó a Callin en los boxes de Santa Pod entre carrera y carrera, rodeada por el rugido de los motores y el olor a goma quemada, la piloto firmó autógrafos para aficionados de todas las edades, hombres y mujeres, mientras su equipo preparaba el auto.

"Nunca he sentido que me hayan subestimado o tratado mal por ser mujer. Nunca", afirma Callin.

Su experiencia contrasta radicalmente con la de las mujeres que intentan abrirse camino hacia la Fórmula 1.

Jóvenes pilotos han contado que sus rivales masculinos las han sacado deliberadamente de la pista en carreras de karts y que han tenido que enfrentarse a comentarios sexistas tanto en persona como en internet.

Cultura familiar y colaborativa

La investigación de More Than Equal también destaca la estrecha relación entre los miembros de este deporte, así como una cultura familiar y colaborativaen las carreras de aceleración.

Como muchos de las mejores pilotos de drag racing, o carreras de aceleración, Callin proviene de una familia vinculada a las carreras.

Está involucrada en este mundo desde niña. Siguió los pasos de su padre y su tío, quienes también compitieron.

El padre de Erbacher, Urs, fue tres veces campeón europeo de Top Fuel. Y Brittany Force es hija de John Force, quien suma 16 títulos de la NHRA en carreras de aceleración.

Estas pilotos también han demostrado que es posible triunfar en Top Fuel después de tener hijos.

Callin se tomó un descanso de más de una década para criar a su hija y a sus hijastras. Fue al regresar, a los 35 años, cuando su carrera realmente comenzó a despegar.

Del mismo modo, la piloto finlandesa Anita Mäkelä ha ganado cuatro veces el Campeonato de Europa, tres de ellas después de tomarse un descanso de seis años para dedicarse a sus hijos y trabajar en la granja familiar de pollos.

Para Callin, las carreras forman parte de la vida familiar.

Su padre todavía forma parte de su equipo. Su marido, Keith Bartlett, conocido en ocasiones como el "padrino" de las carreras de aceleración en Reino Unido, dirige el circuito de Santa Pod. Dos de sus hijas conducían dragsters júnior a más de 120 km/h antes de tener edad suficiente para presentarse al examen de conducir. La menor, Jacqueline, tiene ahora 19 años y compite en categorías para adultos.

La cultura es colaborativa, pese a la feroz competencia. Así quedó demostrado en el campeonato del año pasado, cuando Erbacher le ofreció piezas de repuesto a Callin después de que su auto sufriera daños.

"Nos odiamos en la línea de salida, pero nos queremos en la línea de meta", afirma Erbacher.

Jndia Erbacher habla en el circuito de Santa Pod, cerca de Northampton, Reino Unido. Lleva ropa negra, tiene el cabello rubio y sonríe. Detrás de ella se ven piezas de automóviles y paredes con logotipos relacionados con el automovilismo.
BBC
Erbacher bromea con que para competir en Top Fuel hay que tener "cojones".

Respeto por el auto

Al hablar de seguridad, tanto Callin como Erbacher destacan que hay que tener "respeto" por el auto y por los riesgos que implica este deporte.

Con los años, los estrictos procedimientos y reglamentos del Top Fuel han evolucionado para mejorar la seguridad.

Los pilotos llevan trajes ignífugos y se sientan en habitáculos especialmente protegidos. Incluso después de accidentes espectaculares, en muchos casos logran salir relativamente ilesos. Es el caso de Callin, que ha sufrido dos accidentes graves y solo tuvo una conmoción cerebral y una lesión en la clavícula, sin secuelas.

Asegura que los accidentes graves representan un "porcentaje muy pequeño". Aun así, no está segura de sentirse cómoda si su hija quisiera competir en Top Fuel, teniendo en cuenta las velocidades extremas que se alcanzan.

Erbacher cuenta que su padre inicialmente se negó a dejarla competir, pero acabó cediendo cuando ella le dijo que lo haría con su ayuda o sin ella. Ahora él dirige su equipo.

More Than Equal también señala que las barreras económicas para participar en las carreras de aceleración son menores que en otras disciplinas del automovilismo.

Llegar a la Fórmula 1 puede costar millones de dólares y requiere conseguir grandes cantidades de patrocinio.

Las carreras de aceleración de élite también son caras, pero no están al mismo nivel. En las categorías más básicas existen eventos accesibles llamados "track days", en los que los participantes pueden presentarse con sus propios autos y conducirlos en la pista.

La piloto india de carreras de aceleración y profesional de tecnología Uvashri Kannadasan Balajeyanthi, con gafas y una camiseta azul, sonríe delante de un auto blanco dentro de un garaje.
BBC
La piloto india Uvashri Kannadasan Balajeyanthi comenzó a competir en un Skoda Octavia modificado.

EE.UU., Europa y Australia han visto a mujeres ganar campeonatos de carreras de aceleración, pero en otras partes del mundo este deporte está menos desarrollado, el Top Fuel es poco habitual y el panorama es más diverso.

Algunas mujeres están rompiendo barreras en distintas disciplinas del automovilismo, mientras que en algunos países las pilotos están abriéndose camino en las carreras de aceleración.

Las mujeres también han comenzado a destacar en la popular escena de las carreras de aceleración en Brasil, entre ellas Fabiola Dal Bo, que en los últimos años ha ostentado un récord en su categoría.

En Sudáfrica, un equipo organiza carreras de aceleración exclusivamente femeninas, mientras que el popular programa de telerrealidad *The Fastest in Arabic* ha contribuido a dar mayor visibilidad a las pilotos en Medio Oriente.

En India, Uvashri Kannadasan Balajeyanthi, de 35 años, ha conseguido victorias frente a rivales hombres en Valley Run, una de las principales series de carreras de aceleración del país, al ganar en tres categorías diferentes entre 2022 y 2024.

Conocida como "Octy Girl", en referencia al Skoda Octavia modificado con el que comenzó a competir, le cuenta a la BBC que tiene "sentimientos encontrados" cuando sus logros sorprenden a los demás.

"¿Por qué tienen que sorprenderse? Cualquiera puede conducir, ¿no?", dice.

Pero añade: "A veces me siento orgullosa… estoy rompiendo la barrera de estar en un deporte dominado por hombres".

De vuelta en Europa, sin embargo, Callin asegura que ser mujer en las carreras de aceleración es algo "supernormal".

Describe haber ganado el Campeonato de Europa dos años consecutivos como un "logro enorme". Y ya tiene la vista puesta en su próximo objetivo: convertirse en la primera persona, hombre o mujer, en ganar el título tres años seguidos.

  • Este reportaje forma parte de la serie Global Women del Servicio Mundial de la BBC, que cuenta historias importantes y poco conocidas de distintos lugares del mundo.

BBC News Mundo

La British Broadcasting Corporation (Corporación Británica de Radiodifusión) es el servicio público de radio, televisión e internet de Reino Unido, con más de nueve décadas de trayectoria. Es independiente de controles comerciales y/o políticos y opera bajo un estatuto real que garantiza dicha independencia. La BBC cuenta con una red de más de 250 corresponsales en territorio británico y más de 100 ciudades capitales de todo el mundo.

Ver más