Un sistema de alerta temprana de inundaciones, diseñado para salvarle la vida a miles de personas en la región del Everest, podría haber dejado de funcionar —según le admitieron funcionarios nepalíes a la BBC— después de que cayera en un estado de total deterioro.
Esta revelación se produjo después de que los habitantes de las comunidades sherpas locales le dijeran a la BBC que no se le había hecho ninguna inspección al proyecto —respaldado por Naciones Unidas— hacía muchos años, desde la última vez que se drenó el peligroso lago glaciar Imja en 2016.
Desde entonces no se ha llevado a cabo ninguna labor de mantenimiento, lo que ha provocado que las torres de las sirenas se oxiden; es más, según los lugareños, a algunas de ellas incluso les han robado las baterías.
Además de esto, la recepción de datos por satélite —encargada de transmitir el nivel del agua del lago, información que después se usa para enviarle alertas a los teléfonos móviles de los residentes— ha resultado poco fiable, tal como informaron a la BBC funcionarios del Departamento de Hidrología y Meteorología (DHM) de Nepal.
El lago Imja, situado a poco más de 5.000 metros sobre el nivel del mar, no ha desbordado sus aguas desde que fue drenado hace una década; en aquel entonces, su profundidad alcanzaba casi los 150 metros en algunos puntos.
En aquella ocasión, la profundidad del lago se redujo en unos 3.5 metros como parte de un proyecto de reducción de riesgos valorado en US$3.5 millones, el cual incluía el mencionado sistema de alerta temprana.
No obstante, los científicos advierten que el rápido deshielo de los glaciares —provocado por el calentamiento global— está provocando que muchos lagos glaciares del Himalaya se expandan de manera peligrosa; esto implica que podrían desbordarse repentinamente y arrasar a su paso los asentamientos, las rutas de senderismo y los puentes situados aguas abajo.
Más riesgos
Las tasas de pérdida de hielo se han duplicado en la región del Hindu Kush-Himalaya desde el año 2000, según una evaluación reciente realizada por el Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas, con sede en Katmandú.
Los expertos afirman que el aumento de las temperaturas también ha vuelto a las montañas menos estables, desencadenando desprendimientos de rocas y colapsos glaciares, lo que en ocasiones provoca inundaciones catastróficas.
Solo en la región del Everest, se han producido al menos cinco inundaciones provocadas por lagos glaciares en las últimas cinco décadas, lo que ha sumido en la incertidumbre y el temor por el futuro a quienes habitan en la trayectoria del lago Imja.
"A juzgar por el estado de las torres de sirenas, no esperamos recibir ninguna alerta de inundación por su parte, ni siquiera en el caso de que el lago Imja se desborde", declaró Ang Nuru Sherpa, presidente de la zona de amortiguamiento de Chaurikharka, colindante con el Parque Nacional Sagarmatha, en la región del Everest.
"La torre de sirenas de nuestra aldea se está oxidando y se encuentra inclinada; podría desplomarse en cualquier momento, dado que nunca ha recibido mantenimiento alguno".
"Cuando se encargó el proyecto, nos dijeron que funcionarios del Departamento de Hidrología y Meteorología iban a visitar la región cada año para inspeccionar el sistema; pero no vemos que nadie venga por aquí", afirmó Jangbu Sherpa en Chhukung, la primera aldea que se vería afectada si el lago Imja se desbordara.
"Por ello, acudimos cada año al DHM en Katmandú para solicitarles que reparen y mantengan el sistema de alerta temprana, pero esto no ha servido de nada".
Tshering Sherpa, director ejecutivo del Comité de Control de la Contaminación de Sagarmatha —una ONG local de la región del Everest—, reiteró el mismo mensaje, añadiendo que, en caso de que el lago Imja se desbordara, no solo los aldeanos correrían peligro. La primavera constituye la temporada alta de visitantes en la zona, momento en el que llegan a la región excursionistas, turistas y escaladores.
"Seis aldeas de la región son vulnerables a las inundaciones, al igual que los más de 60.000 turistas que visitan nuestra zona cada año", señaló Sherpa.
Sin presupuesto
No es que los funcionarios desconozcan los riesgos.
Niraj Pradhananga, meteorólogo sénior del DHM, señaló que el gobierno central no ha asignado presupuesto alguno, y que las propuestas para que los proveedores de energía hidroeléctrica situados más abajo en el valle cubrieran los costos de mantenimiento no han llegado a concretarse.
"Como resultado, no podemos afirmar con certeza si las sirenas de alerta temprana funcionan o no", le declaró a la BBC.
"Hemos tenido noticias de que las baterías del sistema de sirenas han sido robadas en [aldeas situadas aguas abajo], como Dingboche".
Archana Shrestha, directora general interina del DHM, reconoció que se habían redirigido fondos para modernizar el sistema de alerta temprana de otro lago glaciar.
"Eso consumió todos nuestros recursos y nuestro tiempo; ahora centraremos nuestra atención en el lago Imja", comentó a la BBC.
"También estamos realizando cambios en las normas y reglamentos para garantizar que nuestro personal disponga del tiempo, el presupuesto y los recursos suficientes para desplazarse al terreno y realizar labores de mantenimiento y reparación, debido a que el lago Imja se encuentra en una ubicación remota".
Lo que agrava la preocupación es el hecho de que la estación hidrometeorológica —encargada de transmitir datos en tiempo real sobre los niveles del agua a los funcionarios en Katmandú— ha estado plagada de problemas.
"No hemos estado recibiendo datos [sobre el nivel del lago y sus variaciones] con la regularidad necesaria y, como consecuencia, no podemos enviar alertas a los teléfonos móviles en caso de inundación".
"Hemos planteado esta situación tanto a la empresa satelital como a su proveedor de servicios local", afirmó Pradhananga.
La empresa satelital le dijo a la BBC que no existían problemas, señalando al proveedor de servicios local como responsable. Por su parte, los funcionarios del DHM indicaron que el proveedor de servicios local no les había dado respuesta.
La BBC se ha puesto en contacto con dicho proveedor para solicitar sus comentarios al respecto.
Mientras se gestionan estos problemas, el PNUD ha recibido una nueva subvención de US$36 millones para replicar el proceso que se llevó a cabo en el lago Imja en otras cuatro ubicaciones de Nepal.
Monica Upadhyay, jefa de comunicaciones del PNUD en Nepal, señaló que las "lecciones aprendidas en Imja" han servido de base para el diseño de los demás proyectos.
"Estos nuevos proyectos ponen un mayor énfasis, desde el principio, en la sostenibilidad a largo plazo; esto se logra mediante acuerdos institucionales más claros, mecanismos de financiación específicos y la creación de alianzas, incluyendo —cuando resulte pertinente— la colaboración con el sector privado".
Entretanto, los miembros de la comunidad sherpa afirman que no les queda más opción que convivir con los riesgos.
"Para nosotros, los habitantes de la región de Khumbu, todo esto no ha sido más que una farsa", declaró Nawang Thome Sherpa, dirigente de una organización local en Phakding, una de las aldeas vulnerables situadas aguas abajo del lago Imja.
"Han gastado millones de dólares bajo el pretexto de protegernos de un posible desastre; sin embargo, seguimos viéndonos obligados a vivir día tras día con el temor de perder nuestras vidas y nuestros bienes".
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