El director ejecutivo del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA), Wellington Arnaud, planteó que la infraestructura de agua potable y saneamiento debe asumirse como un componente estratégico de la planificación económica y territorial de la República Dominicana.
Arnaud hizo el planteamiento durante una conferencia organizada por la Secretaría Nacional Técnica y de Políticas Públicas del Partido Revolucionario Moderno (PRM), encabezada por el economista Miguel Ceara Hatton, como parte de una serie de encuentros sobre temas vinculados al desarrollo nacional.
Durante su intervención, el funcionario relacionó la disponibilidad de agua y los sistemas de saneamiento con áreas como el turismo, la agricultura, la energía, la inversión pública y el crecimiento urbano.
Sostuvo que el desarrollo de esas infraestructuras debe anticiparse a la expansión económica de los territorios, en lugar de ejecutarse únicamente como respuesta al crecimiento de la población o de las actividades productivas.
Arnaud cifra en RD$10,250 millones la inversión de 2025
El funcionario informó que INAPA ejecutó alrededor de RD$10,250 millones en infraestructura de agua potable y saneamiento durante 2025, cifra que comparó con aproximadamente RD$7,200 millones invertidos entre 2016 y 2019.
Según los datos presentados durante la conferencia, las intervenciones realizadas durante su gestión han impactado a más de tres millones de personas, especialmente en comunidades donde el acceso al agua potable era inexistente o limitado.
Arnaud señaló además que se han instalado más de 3,000 kilómetros de tuberías y que durante el período se han entregado 47 sistemas de agua potable y 15 proyectos de saneamiento.
Entre las localidades mencionadas como beneficiarias de las intervenciones figuran Monte Plata, Navarrete, Monción, Miches, Baní, Castillo, Pimentel y Las Matas de Farfán, además de otros proyectos que permanecen en ejecución.
“Eso es lo importante: que la gente viva mejor”, manifestó.
Planificación y coordinación entre instituciones
Arnaud atribuyó parte de los resultados a la coordinación entre las instituciones públicas vinculadas con agua potable, alcantarillado, infraestructura vial y desarrollo urbano.
Defendió la planificación como una herramienta para evitar que las diferentes intervenciones estatales se ejecuten de forma aislada o interfieran unas con otras.
“Planificar para transformar. Lo que no se planifica no se hace”, afirmó.
Como ejemplo mencionó el caso de Guanuma, donde explicó que inicialmente fue implementada una solución provisional que permitió restablecer el servicio de agua en aproximadamente nueve meses, mientras posteriormente se desarrollaba una infraestructura de mayor alcance.
De acuerdo con Arnaud, la instalación utilizada originalmente fue incorporada más adelante como depósito regulador del sistema definitivo.
Plantea aumentar capacidad de almacenamiento de agua
Uno de los puntos abordados por el director de INAPA fue la seguridad hídrica y la necesidad de ampliar la capacidad del país para almacenar agua.
Arnaud señaló que República Dominicana almacena aproximadamente el 10 % del agua disponible y planteó aumentar la capacidad de reserva para enfrentar las necesidades futuras de consumo humano, agricultura y desarrollo económico.
También se refirió a la modernización de los sistemas de riego como mecanismo para disminuir las pérdidas de agua y mejorar la eficiencia de la producción agrícola.
En materia energética, destacó el potencial de los sistemas de hidrobombeo, que permiten almacenar energía mediante el movimiento de agua y podrían complementar la generación procedente de fuentes renovables.
Arroyo Gurabo y el componente social del saneamiento
Durante la conferencia, Arnaud también se refirió al proyecto de saneamiento de Arroyo Gurabo, en Santiago, que presentó como una de las intervenciones de mayor alcance social y ambiental desarrolladas por INAPA.
El proyecto implicó la reubicación de aproximadamente 1,900 familias y la asignación de más de 1,500 apartamentos, según las cifras ofrecidas por el funcionario.
Además de las obras relacionadas con saneamiento, la intervención incluyó recuperación del bosque ribereño y construcción de áreas recreativas, espacios infantiles, ciclovías y zonas destinadas a actividades deportivas.
Arnaud resaltó el componente de diálogo con las comunidades afectadas por la intervención y sostuvo que los proyectos públicos deben tomar en cuenta las condiciones de vida de las personas.
“Nosotros nos debemos a la gente”, expresó.
Agua y saneamiento como plataforma para nuevas inversiones
Otro de los ejes de la exposición fue la relación entre la infraestructura hidrosanitaria y la capacidad de los territorios para atraer inversiones.
Arnaud sostuvo que disponer previamente de redes de agua potable y alcantarillado crea condiciones para el establecimiento de proyectos turísticos, habitacionales y comerciales.
“El desarrollo se construye debajo de la tierra”, afirmó al referirse a las redes que deben acompañar el crecimiento de las ciudades y los destinos turísticos.
En ese contexto, mencionó el programa de Saneamiento Universal de Ciudades Costeras y Turísticas, que contempla intervenciones en Boca Chica, San Pedro de Macorís, La Romana, Higüey, Bávaro y Punta Cana.
El funcionario citó además los casos de Miches y Cabo Rojo, donde sostuvo que las obras de abastecimiento de agua fueron planificadas antes de la expansión de los proyectos turísticos.
Según su planteamiento, anticipar estas necesidades permite que el Estado prepare los territorios para recibir nuevas inversiones y reducir posteriormente los costos y dificultades asociados a la falta de servicios básicos.
La conferencia reunió a dirigentes políticos, funcionarios y representantes de distintos sectores y estuvo centrada en la planificación de largo plazo, la eficiencia de la inversión pública y el papel del agua y el saneamiento dentro de la estrategia de desarrollo del país.
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