El mercado laboral dominicano muestra señales de transformación, impulsado por el crecimiento de la actividad económica y el aumento de la generación de empleos formales, un escenario en el que la tercerización de servicios corporativos comienza a desempeñar un papel estratégico para las empresas.
De acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT), publicados por el Banco Central de la República Dominicana (BCRD), de los 147,456 nuevos ocupados netos registrados de manera interanual al cierre del segundo trimestre de 2026, un total de 74,794 correspondió a empleos formales, equivalentes al 50.7 % del incremento.
Estos resultados contribuyeron a situar la tasa de informalidad laboral en 53.8 %, por debajo del promedio histórico de 56.7 % registrado desde 2014, según las cifras citadas en el informe.
En este contexto, los servicios integrales corporativos y la contratación de proveedores especializados adquieren relevancia como mecanismos para apoyar la formalización del empleo operativo, especialmente en sectores que requieren personal capacitado y el cumplimiento de las disposiciones laborales vigentes.
Tercerización como estrategia de cumplimiento laboral
El Grupo EULEN en República Dominicana, que administra una fuerza laboral de cerca de 2,200 colaboradores en el país, considera que la contratación de servicios tercerizados responde a la necesidad de fortalecer el cumplimiento normativo y reducir los riesgos legales y reputacionales de las empresas.
La gerente general de la entidad, Eilin Díaz, explicó que el aumento del empleo formal coincide con una mayor supervisión institucional y con las exigencias internacionales relacionadas con los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG).
Según los datos ofrecidos por la empresa, cerca del 40 % de la demanda de servicios auxiliares avanzados proviene de multinacionales estadounidenses y europeas establecidas en el país, particularmente en zonas francas y en el sector logístico.
Estas compañías requieren que sus proveedores garanticen el cumplimiento de las disposiciones sobre seguridad y salud en el trabajo, el pago de las cotizaciones a la seguridad social y la aplicación de las normas salariales correspondientes.
En ese sentido, Díaz señaló que las empresas contratantes prestan especial atención al cumplimiento del Reglamento 522-06 sobre Seguridad y Salud en el Trabajo, así como a las obligaciones relacionadas con la protección social de los trabajadores.
Mayor demanda de servicios técnicos en el Este y el Norte
La transformación del mercado laboral también se refleja en el crecimiento de la demanda de servicios técnicos y operativos especializados en distintas regiones del país.
Mientras el sector de hoteles, bares y restaurantes mantiene una expansión de su valor agregado, las necesidades de mantenimiento especializado, seguridad electrónica y gestión ambiental sostenible se extienden hacia zonas de importante actividad económica, como Bávaro-Punta Cana, en la región Este, y Santiago, en el Norte.
De acuerdo con Díaz, la tecnificación de estas labores permite a las empresas contratantes mantener la continuidad de sus operaciones y responder a las exigencias de un entorno empresarial cada vez más especializado.
La expansión de estos servicios también plantea la necesidad de fortalecer las competencias de los trabajadores, mediante programas de capacitación técnica continua y mejores oportunidades de desarrollo profesional.
Formalización y sostenibilidad del empleo
La tercerización formal puede contribuir a que determinadas funciones operativas se desarrollen bajo relaciones laborales reguladas, con acceso a las prestaciones y protecciones que correspondan conforme a la legislación dominicana.
Asimismo, la incorporación de capacitación continua y el impulso de la equidad de género en áreas de supervisión forman parte de los elementos que, según la empresa, pueden favorecer mejores condiciones de desarrollo laboral.
Díaz sostuvo que la transformación de puestos tradicionalmente informales o temporales en plazas estables puede ayudar a absorber mano de obra calificada y fortalecer la sostenibilidad del mercado de trabajo.
El comportamiento del empleo formal y la evolución de la informalidad continuarán siendo indicadores relevantes para evaluar la calidad del crecimiento económico dominicano, en un contexto en el que las empresas buscan responder a las exigencias regulatorias, operativas y sociales.
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