Durante su encuentro con estudiantes en el INTEC, Burton Catledge, director general de LOD Holdings, dejó un mensaje claro: la industria espacial no es un club exclusivo para ingenieros de cohetes. Con una frase que resonó en el Auditorio de la Seguridad Social, el experto estadounidense afirmó que el puerto espacial de Oviedo requerirá prácticamente todas las disciplinas profesionales que hoy se estudian en el país.

"Todo lo que ves aquí en la Tierra, probablemente tenga una aplicación en el espacio", declaró Catledge ante estudiantes de diversas carreras que cuestionaban su rol en un proyecto de esta naturaleza.

Biotecnología y materiales: Las fábricas del futuro están en órbita

Uno de los puntos más reveladores fue la respuesta de Catledge a una estudiante de biotecnología. Explicó que el espacio se está convirtiendo en el laboratorio definitivo para la medicina y la industria de materiales debido a la microgravedad.

  • Farmacéuticas en 0G: Citó el caso de empresas que lanzan experimentos en cápsulas para producir medicamentos contra el VIH. "Las propiedades químicas que se logran al crear medicinas en el espacio son distintas y, en muchos casos, superiores a las que podemos desarrollar en la Tierra debido a que no hay gravedad interfiriendo en el proceso", explicó.
  • Fibra óptica pura: Mencionó que la fabricación de fibra óptica en el espacio elimina las "imperfecciones" que causa la gravedad terrestre en el vidrio, permitiendo una transmisión de datos mucho más eficiente. "Aún no sabemos cómo se desarrollará todo esto, pero si se hace en la Tierra, habrá una versión en el espacio", aseguró.

"No Bucks, no Buck Rogers"

Dirigiéndose a los estudiantes de negocios y economía, Catledge utilizó una referencia clásica del programa espacial estadounidense: "No bucks, no Buck Rogers" (Sin dinero, no hay astronautas).

Aclaró que el capital privado no suele hablar con los ingenieros, y los ingenieros rara vez quieren hablar con los inversionistas. "Necesitamos profesionales de negocios, economistas espaciales y expertos en logística. Si eres de ingeniería industrial o de negocios, este proyecto te necesita tanto como a los que diseñan los motores", afirmó.

El puerto empieza con la idea, no con la pala

Ante la inquietud de los jóvenes sobre cuándo empezar a involucrarse, Catledge fue enfático en que la construcción física es el último paso de un proceso que ya comenzó.

"El puerto espacial no empieza a construirse cuando pones la pala en la tierra; el puerto espacial empieza a construirse cuando tienes la idea", dijo el ejecutivo. "No esperen a que la primera piedra esté en Oviedo para ser parte del proceso. El talento humano es el verdadero motor; los cohetes no se lanzan solos, los lanza la gente".

Para Catledge, el mayor beneficio para República Dominicana no es solo el cemento o los empleos técnicos, sino la "esperanza" y el cambio de mentalidad. "Cuando aprendes que puedes ver un cohete despegar, sentirlo y oírlo, todo cambia. Ese impacto en la innovación de la juventud es el verdadero legado que queremos dejar", concluyó.

Julio Solano

Periodista y poeta

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