El santoral del 3 de mayo tiene como protagonistas a dos de los doce apóstoles de Jesucristo: San Felipe y Santiago el Menor. La Iglesia católica los conmemora juntos desde 1965, cuando el rito romano fijó esta fecha para honrar su memoria. Junto a ellos, el calendario litúrgico recuerda también a mártires, papas y figuras de la fe cristiana de distintas épocas y regiones del mundo.
Santos principales del 3 de mayo
San Felipe Apóstol
San Felipe fue uno de los doce apóstoles elegidos por Jesucristo y figura entre los primeros en ser llamados a seguirlo. Originario de Betsaida, en Galilea, había sido antes discípulo de Juan el Bautista. Su nombre, de origen griego, significa amante de los caballos, lo que refleja la influencia helenística en la región donde nació.
En los evangelios, Felipe aparece como un hombre directo y de fe práctica. Es él quien, ante la multitud hambrienta, pregunta a Jesús cómo podrían alimentar a tanta gente, y quien en la Última Cena le pide: "Señor, muéstranos al Padre y nos basta". Tras la resurrección y Pentecostés, predicó el evangelio en Grecia, Siria y Frigia. Según la tradición, fue martirizado en la ciudad frigia de Hierápolis. Es patrono de los sombrereros y los pasteleros.
Santiago el Menor, Apóstol
Santiago el Menor, hijo de Alfeo o Cleofás, es distinguido con ese apelativo para diferenciarlo de Santiago el Mayor, hermano de Juan. Fue el primer obispo de Jerusalén y una figura central en los primeros años de la Iglesia cristiana. Su liderazgo fue clave durante el Concilio de Jerusalén, donde apoyó la postura de Pedro de no imponer la circuncisión a los gentiles convertidos al cristianismo.
Conocido también como Santiago el Justo por su vida de intensa oración y austeridad, es autor de una de las Epístolas Católicas del Nuevo Testamento. Murió mártir en Jerusalén hacia el año 62 d.C., arrojado desde lo alto del Templo y rematado con un golpe de maza de batanero, que se convirtió en su atributo iconográfico. Es patrono de los boticarios y los bataneros.
Otros santos y mártires del 3 de mayo
San Alejandro I, Papa y Mártir
San Alejandro I fue el sexto obispo de Roma, cuyo pontificado se desarrolló aproximadamente entre los años 105 y 115 d.C., durante el reinado del emperador Trajano. Es recordado por su labor evangelizadora entre la nobleza romana y por contribuciones a las prácticas litúrgicas de la Iglesia primitiva, entre ellas la introducción del agua bendita y la incorporación de palabras conmemorativas en la celebración eucarística. Murió mártir en Roma y su memoria se venera el 3 de mayo.
Santos Timoteo y Maura, esposos mártires
Timoteo y Maura vivieron en Antínoe, Egipto, en el siglo III, durante la persecución del emperador Diocleciano. Timoteo era lector en su comunidad cristiana y reunía a los fieles en su casa para estudiar y explicar las Sagradas Escrituras. Apenas veinte días después de contraer matrimonio, fue apresado por el prefecto de la Tebaida, quien le exigió entregar los libros sagrados para quemarlos. Al negarse, fue sometido a crueles torturas.
Cuando el gobernador mandó llamar a Maura para que convenciera a su esposo de ceder, ella no solo se negó, sino que declaró estar dispuesta a morir junto a él. Ambos fueron crucificados y murieron mártires hacia el año 286. Su historia es considerada uno de los testimonios más luminosos del martirio cristiano conyugal.
Otros nombres que se celebran hoy
El santoral del 3 de mayo incluye también la memoria de San Juvenal, obispo de Narni, Italia, del siglo IV; San Ansfrido, obispo de Utrecht en el siglo X y fundador de un monasterio; Santa Violeta o Viola, virgen y mártir de Verona del siglo II; San Teodosio de Kiev, monje fundador del monacato eslavo en el siglo XI; y los mártires Evencio y Teódulo, compañeros de San Alejandro I en Roma.
Nombres que celebran su onomástico hoy
Quienes llevan los nombres Felipe, Filippa, Santiago, Jacobo, Alejandro, Alejandra, Timoteo, Maura, Juvenal y Violeta celebran hoy su onomástico según el calendario litúrgico católico.
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