El santoral de 26 de abril, el santoral hace referencia a mártires, gestores de la Iglesia Católica y beatos. Resalta que hoy, de acuerdo al santoral, es día de "Nuestra Señora del Buen Consejo".
San Cleto (Anacleto), papa y mártir
El santo principal del día es San Cleto, también conocido como Anacleto, el tercer papa de la historia de la Iglesia Católica, sucesor de San Lino y predecesor de San Clemente.
Nacido en el siglo I —según algunas tradiciones en Atenas, según otras en Roma—, Cleto fue convertido a la fe por el mismísimo apóstol San Pedro, quien lo bautizó y lo ordenó presbítero. Su carácter afable y su amor profundo por Cristo lo convirtieron en un pastor querido incluso entre los paganos.
Gobernó la Iglesia durante años de intensa persecución del Imperio Romano. Se le atribuye haber organizado la Iglesia de Roma en 25 parroquias y haber velado por la sepultura de los mártires. Murió como mártir, probablemente alrededor del año 88 d.C., y fue enterrado cerca de la tumba del apóstol Pedro, en el Vaticano.
Su nombre aparece en el Canon Romano de la Misa, junto a otros papas mártires de los primeros siglos.
Nuestra Señora del Buen Consejo
El 26 de abril es también la festividad de Nuestra Señora del Buen Consejo (Mater Boni Consilii), una de las advocaciones marianas más veneradas por la Orden de San Agustín.
La devoción está ligada a un pequeño fresco milagroso —pintado sobre una capa de yeso tan fina como una cáscara de huevo— que se venera desde 1467 en la iglesia agustiniana de Genazzano, a unos 48 kilómetros al sur de Roma. Según la tradición, la imagen apareció de manera inexplicable en ese lugar, transportada milagrosamente desde Albania.
A lo largo de los siglos, santos y papas se encomendaron a esta advocación. El papa Pío IX incorporó el título de "Madre del Buen Consejo" a las Letanías Lauretanas. Hoy es patrona de Albania y de la Arquidiócesis de Pretoria.
San Pascasio Radberto, abad
San Pascasio Radberto (Soissons, c. 792 – Corbie, 26 de abril de 865) fue un monje benedictino francés, abad del Monasterio de Corbie, en la actual Picardía, y uno de los grandes teólogos de la época carolingia.
Huérfano desde muy pequeño, fue recogido y educado por monjas benedictinas. Ingresó al monasterio de Corbie, donde destacó por su vida religiosa y su brillantez intelectual. Su obra cumbre, De Corpore et Sanguine Domini, fue el primer tratado sistemático sobre la presencia real de Cristo en la Eucaristía, y sentó las bases del debate teológico que marcaría a la Iglesia durante siglos.
Fue abad de Corbie, aunque renunció al cargo para retirarse a la vida contemplativa. Murió el mismo 26 de abril de 865. Fue canonizado y el Martirologio Romano lo recuerda como quien "expuso de modo claro y lúcido la verdad sobre el Cuerpo y la Sangre del Señor".
San Rafael Arnaiz Barón, monje trapense
Uno de los santos más jóvenes y queridos del siglo XX, San Rafael Arnaiz Barón (Burgos, 9 de abril de 1911 – Palencia, 26 de abril de 1938) murió a los 27 años en el Monasterio de San Isidro de Dueñas, víctima de la diabetes que lo acompañó durante toda su breve vida religiosa.
Conocido como el Hermano Rafael, provenía de una familia noble y había comenzado estudios de arquitectura en Madrid cuando sintió el llamado a la vida monástica. Ingresó a la orden trapense, pero la enfermedad lo obligó a salir y reingresar varias veces. Lejos de rendirse, vivió su sufrimiento como una forma de unión con Cristo, dejando un riquísimo legado espiritual en sus cartas y escritos.
Fue beatificado por Juan Pablo II en 1992 y canonizado por Benedicto XVI el 11 de octubre de 2009. Es considerado uno de los grandes místicos del siglo XX y un modelo de fe en medio del dolor.
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