El 28 de agosto, la Iglesia católica recuerda especialmente a San Agustín de Hipona, uno de los grandes pensadores y doctores de la Iglesia, junto con otros santos, beatos y mártires de distintas épocas.
Santos principales del 28 de agosto
San Agustín de Hipona
San Agustín de Hipona nació en Tagaste, en el norte de África, en el año 354. Tras una juventud marcada por la búsqueda intelectual y distintas corrientes filosóficas y religiosas, se convirtió al cristianismo y fue bautizado por San Ambrosio de Milán en 387. De regreso a África, desarrolló una intensa vida religiosa y fue ordenado sacerdote antes de convertirse en obispo de Hipona.
Como obispo, defendió la doctrina católica frente a distintas controversias de su tiempo y escribió obras de gran influencia como Confesiones y La ciudad de Dios. Murió en Hipona el 28 de agosto de 430, durante el asedio de la ciudad por los vándalos. Su legado teológico y filosófico le valió el reconocimiento como Padre y Doctor de la Iglesia.
San Junípero Serra
San Junípero Serra nació en Mallorca en 1713 y se incorporó a la Orden Franciscana. Como sacerdote y misionero, viajó a América y dedicó buena parte de su vida a la evangelización de los pueblos indígenas de California. Participó en la fundación de varias misiones y afrontó numerosas dificultades durante su labor pastoral.
Murió en Monterrey, California, el 28 de agosto de 1784. La tradición católica lo recuerda por su actividad misionera y por su defensa de los derechos de los indígenas y de las personas pobres. Su figura ocupa un lugar destacado en la historia de la evangelización franciscana en California.
Otros santos del 28 de agosto
Beato Alfonso María Mazurek. Sacerdote carmelita polaco y mártir. Durante la Segunda Guerra Mundial fue asesinado en 1944 por los invasores de su país debido a su fe cristiana.
Beato Carlos Arnaldo Hanus. Sacerdote francés que fue encarcelado durante la Revolución Francesa por su condición sacerdotal. Murió en 1794, enfermo y debilitado, mientras permanecía preso en una nave frente a las costas francesas.
Beatos Guillermo Dean y compañeros. Grupo de mártires ingleses vinculados a la persecución religiosa durante el reinado de Isabel I. Guillermo Dean y sus siete compañeros fueron ejecutados en 1588.
San Alejandro de Constantinopla. Obispo de Constantinopla recordado por su defensa de la fe cristiana durante las controversias doctrinales de los primeros siglos de la Iglesia.
San Edmundo Arrowsmith. Sacerdote jesuita inglés y mártir. Fue condenado a muerte por ejercer su ministerio sacerdotal y murió ahorcado en Lancaster en 1628.
San Hermes de Grecia. Mártir de los primeros siglos del cristianismo, venerado por haber dado la vida por su fe durante las persecuciones de la Iglesia antigua.
San Julián de Brivet. Mártir cristiano de la Galia, asociado a las primeras comunidades cristianas de la región durante la época romana.
San Moisés Etíope. Antiguo ladrón que, tras su conversión, abrazó la vida ascética y se convirtió en monje y anacoreta en Egipto. Su historia es recordada como un ejemplo de transformación personal dentro del monacato.
San Pelagio de Constanza. Mártir venerado en la tradición cristiana de Constanza, cuya memoria se conserva entre los santos de los primeros siglos.
San Restituto de Cartago. Obispo de Cartago del siglo IV. San Agustín llegó a dedicarle un sermón, lo que contribuyó a conservar su memoria dentro de la Iglesia norteafricana.
San Vicinio de Sarsina. Considerado el primer obispo de Sarsina, en la actual región italiana de Emilia-Romaña. Su episcopado se sitúa entre los siglos IV y V.
San Viviano de Saintes. Obispo de Saintes, en la antigua Galia, cuya memoria corresponde al siglo V. Es venerado como uno de los primeros pastores cristianos de esa región.
Santa Florentina de Sevilla. Virgen del siglo VI, hermana de los obispos Leandro e Isidoro de Sevilla. Recibió de sus hermanos una importante formación religiosa y fue reconocida por su conocimiento de las disciplinas eclesiásticas.
Compartir esta nota
