El Simulacro Nacional de Evacuación por Terremoto 2026, pautado para este martes 8 de septiembre, a las 10:00 de la mañana, es una oportunidad para que la población practique qué hacer antes, durante y después de un movimiento sísmico.
Más que una actividad simbólica, el ejercicio permite identificar rutas de evacuación, corregir fallas en los planes de emergencia y preparar a las personas para actuar con calma ante una situación real.
Mantener la calma y seguir instrucciones
Al escuchar la alarma de inicio, lo primero es mantener la calma y seguir las instrucciones del personal encargado de la evacuación.
En centros educativos, oficinas, empresas, instituciones públicas y comunidades, las personas deben evitar correr, empujar o devolverse a buscar objetos personales.
La evacuación debe realizarse de manera ordenada hacia el punto de reunión establecido previamente.
Identificar rutas y puntos seguros
Antes del simulacro, cada persona debe saber cuál es la ruta de salida más cercana, dónde están las escaleras, cuáles zonas deben evitarse y cuál es el punto seguro asignado.
También es importante verificar que pasillos, puertas, escaleras y salidas de emergencia estén libres de obstáculos.
En edificios de varios niveles, no se deben utilizar ascensores durante el ejercicio.
Protegerse si no es posible evacuar de inmediato
Si la persona se encuentra en un lugar donde no puede salir de forma segura al momento de la señal, debe ubicarse lejos de ventanas, cristales, lámparas, estantes u objetos que puedan caer.
La recomendación es protegerse en una zona segura hasta que sea posible evacuar siguiendo las instrucciones de los responsables del plan de emergencia.
Atención a niños, envejecientes y personas con discapacidad
Durante el simulacro se debe prestar especial atención a niños, envejecientes, mujeres embarazadas y personas con discapacidad o movilidad reducida.
Las instituciones y hogares deben tener definido quién asistirá a estas personas, por cuál ruta serán evacuadas y qué apoyo necesitarán para llegar al punto seguro.
Revisar qué funcionó y qué debe corregirse
Al finalizar el ejercicio, lo recomendable es evaluar el tiempo de evacuación, la respuesta de las personas, la claridad de las instrucciones y los posibles obstáculos encontrados durante el recorrido.
Esa revisión permite mejorar los planes de emergencia y fortalecer la preparación para una situación real.
El objetivo del simulacro no es generar temor, sino crear una cultura de prevención y recordar que saber cómo actuar puede marcar la diferencia ante un terremoto.
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