Aunque las labores de rescate concentran la atención durante los primeros días tras un desastre, posteriormente comienza una segunda etapa igualmente crucial: la vigilancia epidemiológica.
En esta fase, los equipos de salud realizan una Evaluación Rápida de Riesgos para identificar posibles amenazas sanitarias y prevenir brotes de enfermedades, explicó la viceministra del Ministerio del Poder Popular para la Salud de Venezuela, Noris Fernández.
La evaluación se desarrolla mientras continúan las operaciones de búsqueda y rescate tras el doble terremoto que sacudió la región de La Guaira el pasado 1 de julio.
Según las autoridades venezolanas, el desastre ha dejado más de 2,600 personas fallecidas, miles de heridos y cuantiosos daños en viviendas, hospitales, carreteras y otras infraestructuras, mientras brigadas nacionales e internacionales mantienen las labores de asistencia en las zonas más afectadas.
Los especialistas mantienen una vigilancia activa para detectar infecciones, enfermedades respiratorias, lesiones, afecciones cutáneas y trastornos relacionados con la salud mental de las personas que permanecen en albergues o que perdieron sus hogares a causa del terremoto.
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