Santo Domingo. — La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), a través de la Escuela de Letras y la Escuela de Comunicación, puso en circulación el libro infantil “Alí y el jardín de los cuentos”, de la escritora Dulce Pantaleón Lay, en un acto en el que la autora compartió el origen, la motivación y el enfoque formativo de la obra.
Durante sus palabras de presentación, Pantaleón Lay explicó que el libro es el resultado de su formación en literatura, pero también de una experiencia profundamente humana: la maternidad. Señaló que ser madre le permitió mirar el mundo desde otra sensibilidad y despertó en ella el deseo de transmitir a su hijo el amor por la lectura, el respeto por los valores humanos y el reconocimiento de las raíces culturales.
La autora indicó que los siete cuentos que integran el libro se desarrollan en el contexto de su pueblo de origen, Salcedo, como una forma de rendir homenaje a ese espacio que guarda parte esencial de su memoria afectiva. En las historias aparecen paisajes, experiencias y elementos de su infancia, como los árboles de cacao, las amapolas y los flamboyanes, que forman parte del universo narrativo de la obra.
Pantaleón explicó que escribir estos cuentos fue también un ejercicio de regreso a la memoria y un intento por preservar, a través de la palabra, la belleza de ese entorno para las nuevas generaciones. Señaló que las historias no solo buscan narrar situaciones imaginarias, sino también transmitir valores como la amistad, el respeto por la naturaleza, el ahorro, la perseverancia y la sensibilidad hacia los demás.
Asimismo, destacó que el libro incluye al final de cada cuento una breve guía didáctica dirigida a padres y maestros, con el propósito de promover el diálogo con los niños sobre emociones, valores y enseñanzas presentes en las historias.
Desde el punto de vista teórico, la autora explicó que la obra puede leerse a la luz de los planteamientos de la semióloga Julia Kristeva, quien sostiene que el lenguaje encuentra sus núcleos inspiradores en la familia, los procesos sociales y los procesos históricos. En ese sentido, señaló que estos cuentos surgen principalmente del núcleo familiar, entendido como el espacio donde se aprende a nombrar el mundo, se escuchan los primeros relatos y se forman los valores que orientan la vida.
La escritora expresó que inicialmente pensó estas historias como un regalo para su hijo Isaac, quien aparece representado en el personaje de Alí, pero que con el tiempo comprendió que los cuentos dejan de pertenecer únicamente a quien los escribe y comienzan a encontrar nuevos lectores y nuevas interpretaciones.
Finalmente, la autora afirmó que, si el libro logra despertar en algún niño el deseo de leer, cuidar la naturaleza, valorar la amistad o sentirse orgulloso de su tierra, entonces la obra habrá cumplido su propósito.
“Porque al final, los cuentos son como semillas. Nunca se sabe en qué momento germinarán ni en qué corazón encontrarán el suelo fértil para crecer”, expresó la autora durante la presentación.
La puesta en circulación de “Alí y el jardín de los cuentos” forma parte de las actividades académicas y culturales de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, orientadas a promover la literatura, la educación y la formación cultural de la sociedad dominicana.
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