A propósito de la próxima celebración del Día de Nuestra Señora de las Mercedes, el 24 de septiembre, el padre Francisco Escolástico Javier destacó que la devoción a la patrona del pueblo dominicano debe convertirse en una expresión de fe, identidad y compromiso con la transformación de la sociedad.

En su reflexión titulada “La Virgen de las Mercedes: fe, identidad y compromiso del pueblo dominicano”, el sacerdote recordó que cada año miles de dominicanos se congregan en templos y lugares de peregrinación, especialmente en el Santo Cerro de La Vega, para presentar sus peticiones, agradecimientos y esperanzas ante la Virgen.

Escolástico Javier explicó que la advocación de Nuestra Señora de las Mercedes está vinculada históricamente con la misericordia, la gracia y la liberación, valores que deben mantener plena vigencia frente a los desafíos que enfrenta actualmente la República Dominicana.

Una devoción que debe transformar la vida

El sacerdote enfatizó que ser devoto de la Virgen de las Mercedes debe ir mucho más allá de participar en una misa, encender una vela o realizar una peregrinación.

Señaló que María representa un modelo de fe, obediencia, servicio y disponibilidad, por lo que la verdadera devoción debe reflejarse en acciones concretas de solidaridad y cercanía con quienes más necesitan ayuda.

“La esperanza cristiana no puede ser una actitud pasiva”, plantea la reflexión, al destacar que la fe debe traducirse en obras de amor, servicio y compromiso con la comunidad.

Los cautivos de nuestro tiempo

El padre Francisco Escolástico Javier llamó a reflexionar sobre quiénes son los “cautivos” de la actualidad, al considerar que las cadenas de nuestro tiempo incluyen la pobreza, la violencia, las adicciones, la trata de personas, la corrupción, la soledad, la desesperanza y la falta de oportunidades.

En ese sentido, destacó los principales desafíos sociales planteados por los obispos dominicanos en sus cartas pastorales entre los años 2021 y 2026.

Entre ellos figuran el fortalecimiento de la familia, la protección de la vida, la atención a niños, ancianos, enfermos y personas con discapacidad, así como la necesidad de enfrentar la violencia doméstica, el abandono y otros problemas que afectan a la sociedad.

Pobreza, desigualdad y corrupción

La reflexión también aborda la pobreza, el desempleo, el alto costo de la vida y la desigual distribución de los bienes como algunos de los principales desafíos nacionales.

El sacerdote sostuvo que el desarrollo no debe medirse únicamente por el crecimiento económico, sino que debe colocar al ser humano en el centro de las políticas sociales y económicas.

Asimismo, advirtió sobre los efectos de la corrupción y la impunidad, al señalar que estas prácticas perjudican especialmente a los sectores más vulnerables y debilitan la confianza de la ciudadanía en las instituciones.

Por ello, llamó a promover una cultura basada en la honestidad, la transparencia, la justicia y el servicio público orientado al bien común.

Migración, verdad y cuidado del ambiente

El padre Escolástico Javier también destacó la importancia de abordar la migración con responsabilidad, justicia y respeto a la dignidad humana.

Indicó que la defensa de la soberanía nacional no debe convertirse en xenofobia ni en rechazo hacia otros pueblos, sino que debe estar acompañada por los valores de fraternidad y solidaridad.

Además, llamó a combatir la desinformación y las noticias falsas, promoviendo una cultura de responsabilidad en el uso de los medios de comunicación y las redes sociales.

La reflexión incluyó igualmente un llamado al cuidado de la creación, ante problemas como la contaminación de los ríos, la deforestación, el mal manejo de los residuos y el deterioro de los recursos naturales.

Bajo el manto de la esperanza

Finalmente, el sacerdote afirmó que la Virgen de las Mercedes continúa siendo un símbolo de protección y esperanza para el pueblo dominicano, pero recordó que acudir a ella debe impulsar a los creyentes a asumir compromisos concretos en su vida diaria.

Proteger la vida, ayudar a las familias necesitadas, acompañar a los enfermos, rechazar la violencia, actuar con honestidad, respetar la dignidad de los migrantes y cuidar el ambiente son, según destacó, formas de vivir auténticamente la devoción mariana.

“La devoción mariana alcanza su plenitud cuando se convierte en obras concretas de amor”, concluye la reflexión del padre Francisco Escolástico Javier, quien llamó a los dominicanos a trabajar por una sociedad más justa, solidaria, fraterna e inclusiva, capaz de romper las cadenas de la pobreza, la corrupción, la violencia, la mentira y la desesperanza.

Mery Ann Escolástico

Periodista

Ganadora de Historias de Reciclaje – Premio Mundo sin Residuos al Periodismo 2020-2021. Autora del libro de poemas “Desahogando mis deseos”. Periodista, Fotoperiodista, Corresponsal de Eventos, Abogada y Docente en UNAPEC.

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