La práctica constante de los protocolos de emergencia puede hacer que las personas reaccionen de manera más rápida e instintiva ante un terremoto, según explica la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (ONESVIE).
El ingeniero José Cordero, encargado del Departamento de Mitigación de Riesgos ante Desastres de ONESVIE, señala que los simulacros de evacuación buscan precisamente que ciudadanos, empleados y funcionarios conozcan y practiquen qué hacer antes, durante y después de un evento sísmico.
“Lo que se practica entonces se vuelve una memoria muscular y el cuerpo va a accionar de manera instintiva”, explica Cordero.
En ese sentido, el especialista indica que estos ejercicios permiten poner en práctica los planes de emergencia familiares, institucionales y empresariales, así como los procedimientos de evacuación en viviendas, oficinas, industrias, fábricas, hospitales y otros espacios.
Cordero explica que, hace aproximadamente seis años, las autoridades identificaron que la ciudadanía tenía poco conocimiento sobre cómo actuar antes, durante y después de un terremoto. A partir de esa situación, comenzaron a promover anualmente los ejercicios de evacuación.
De acuerdo con el ingeniero, el objetivo es que la repetición de estos procedimientos permita que las personas estén mejor preparadas y puedan responder de manera organizada cuando ocurra un evento real.
Asimismo, advierte que la preparación no depende únicamente de conocer las rutas de evacuación. Cordero señala que también es necesario prestar atención a las condiciones de las edificaciones y a elementos que puedan representar un peligro durante un movimiento sísmico, como archivos altos, libreros y otros objetos que no estén debidamente sujetos.
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