Una evaluación realizada por la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie) determinó que la edificación que alberga la Escuela de Educación Básica María Auxiliadora de la Loma del Chivo requiere un estudio estructural detallado.

El centro educativo está ubicado en la calle 21 de Enero, en el barrio 27 de Febrero del Distrito Nacional. Según organizaciones comunitarias, cuatro aulas fueron deshabilitadas como medida preventiva debido a las condiciones de la infraestructura.

La Coordinadora de Organizaciones Barriales Don Bosco (Codonbosco) informó que la escuela alberga a 512 estudiantes y cuenta con 48 empleados, entre docentes y personal administrativo.

La solicitud de evaluación

La inspección fue solicitada el 28 de enero de 2026 por Codonbosco y otras organizaciones comunitarias, ante la preocupación de la dirección del plantel y dirigentes del sector por las condiciones de varias áreas.

La petición fue respaldada por el Centro de Educación para la Paz, Tolerancia y Desarrollo (Cepatode), la Red de Organizaciones del barrio 27 de Febrero y la Asociación de Comités de Amas de Casas del Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo (Acadisando).

La solicitud fue recibida por Onesvie el 29 de enero. El organismo realizó la inspección técnica el 10 de febrero, mediante una evaluación visual basada en la metodología FEMA P-154, utilizada para identificar edificaciones que podrían requerir estudios estructurales más profundos.

El 20 de febrero, Onesvie remitió una comunicación a Alexis Rafael Peña, director ejecutivo de Codonbosco, en la que ofreció disculpas por incumplir el plazo establecido para responder a la solicitud.

Posteriormente, el 2 de marzo, el director general de Onesvie, Leonardo de Jesús Reyes Madera, remitió oficialmente el informe con los resultados de la evaluación.

Filtraciones, grietas y asentamientos

Según el informe, la escuela fue construida en 1994, tiene un área aproximada de 1,226.64 metros cuadrados y está compuesta por dos niveles superiores y un sótano. Su estructura está conformada por pórticos de concreto reforzado y muros de mampostería utilizados como elementos de cerramiento.

Durante la inspección, los técnicos identificaron filtraciones en los muros de la escalera, la losa, las vigas, las columnas y otras áreas del sótano. También observaron desprendimiento de pañete, separación y desnivel en juntas de construcción, una grieta en un muro perimetral y una columna de amarre.

El informe señala, además, la presencia de asentamientos diferenciales en el lado este de la edificación, una condición asociada con la aparición de grietas y posibles dificultades en el suelo de fundación.

Asimismo, fueron detectadas irregularidades verticales vinculadas con posibles efectos de columnas cortas, además de irregularidades horizontales por esquina reentrante y torsión.

Según Onesvie, las columnas cortas podrían generar concentraciones de esfuerzos y aumentar la vulnerabilidad de la estructura durante un movimiento sísmico. La irregularidad torsional también podría provocar desplazamientos y esfuerzos significativos.

Escuela requiere una evaluación detallada

El informe clasifica la escuela como una edificación anterior al actual código sísmico R-001, vigente desde 2011. Al aplicar la metodología de evaluación visual, el plantel obtuvo una puntuación de 0.3. El protocolo establece que una calificación inferior a 2 amerita una evaluación de segundo nivel.

“Requiere evaluación detallada”, concluye el informe.

La estimación técnica también establece una probabilidad de 39.9 % de daños moderados en la edificación ante el sismo esperado para la zona.

Onesvie recomendó realizar una evaluación general que permita analizar la capacidad de resistencia del edificio frente a un eventual movimiento sísmico.

Recomiendan estudiar el suelo y corregir filtraciones

Entre las principales recomendaciones se encuentra intervenir las filtraciones para detener su avance y evitar que continúen afectando los elementos estructurales, especialmente en las zonas con humedad constante.

El organismo advierte que la penetración de agua puede deteriorar el material cementante y provocar corrosión en el acero de refuerzo, reduciendo la capacidad de los elementos estructurales.

También recomendó efectuar un estudio geotécnico del suelo de fundación para verificar su capacidad portante y determinar la magnitud de los posibles asentamientos diferenciales.

Dependiendo de los resultados, podrían ser necesarios refuerzos estructurales, trabajos de estabilización del suelo o técnicas de recalce para garantizar la seguridad y estabilidad de la edificación.

Organizaciones esperan intervención del Minerd

Codonbosco y las demás organizaciones remitieron el informe a la Dirección de Infraestructura Escolar del Ministerio de Educación (Minerd) y solicitaron que sean aplicadas las recomendaciones de Onesvie.

El reclamo fue reiterado el 30 de marzo de 2026 mediante comunicaciones dirigidas a las autoridades de Infraestructura Escolar y de la Regional de Educación de Santo Domingo.

Las organizaciones comunitarias reclaman que el Minerd disponga la evaluación detallada y ejecute las intervenciones recomendadas por Onesvie. Según Codonbosco, cuatro aulas permanecen deshabilitadas mientras se espera una solución para las condiciones estructurales del plantel.

Abraham Marmolejos

Periodista, docente y estratega de comunicación, con experiencia en medios digitales, periodismo de investigación y creación de contenido.

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