“Nosotros esperamos que la justicia dominicana actúe como debe de actuar, y no como esperamos los familiares, sino como espera la sociedad, como espera el pueblo dominicano”, expresó el Ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella a un año del colapso del techo de la discoteca del Jet Set, donde murió su hijo, Eduardo Guarionex, su esposa Alexandra Grullón, y los tíos de esta, Eduardo Grullón y Johanna Rodríguez de la Cruz.
En la misa en memoria por su hijo fallecido y allegados realizada en Santiago, el ministro precisó que si las instituciones no responden, habrá un plano superior de rendición de cuentas. “Porque si esa justicia no actúa, va a actuar la justicia divina”, afirmó. En esa línea, planteó que la fe opera como sostén ante la situación que atraviesan: “Nosotros, como familia, seguimos fuertes y lo hemos entendido porque creemos en Dios, porque somos familia de fe”.
El mensaje también incluyó una denuncia indirecta sobre presiones o influencias que, según Estrella, no deberían tener lugar en el proceso del Caso Jet Set. Al referirse a la “justicia divina”, remarcó: “Ahí no valen medios de comunicación, ahí no valen componendas, ahí no se usa el tráfico de influencias”. Y agregó una reflexión: “Todo en la vida, todo en la vida se paga aquí por la otra vida”.
La familia, dijo, atraviesa el momento con fortaleza, pero también con enojo. “Hay que estar en el alma, en el corazón y en el interior de cada uno de nosotros para que sepan lo indignados que nos sentimos”, sostuvo el funcionario quien rompe el silencio este ocho de abril de 2026, a un año del colapso del techo del centro de diversión en el cual fallecieron aproximadamente 236 personas y se contabiliza más de un centenar de heridos.
Este 8 de abril el Movimiento Justicia por Jet Set, había planificado actos colectivos en recordación a las personas fallecidas, los cuales comenzaron ayer con una vigilia en la cual se encendieron 236 velas bajo la frase: "Enciende la luz". Los actos se desarrollarán mañana, al ser suspendidos hoy por la vaguada que afecta al Gran Santo Domingo.
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