La historia de la mujer dominicana en la aviación no comenzó con un sueño de libertad, sino con todo lo contrario: con cadenas. María Girón de Natera, esposa del líder guerrillero Ramón Natera, fue la primera dominicana en viajar en un avión, pero lo hizo como prisionera de los invasores estadounidenses que ocuparon el país a partir de 1916.
El episodio, prácticamente desconocido para la mayoría de los dominicanos, es rescatado por el general de brigada piloto retirado Federico Fernández Sméster en su libro "Historia de la Aviación Militar Dominicana", publicado recientemente por el Archivo General de la Nación (AGN) y editado por el historiador Cándido Gerón.
Amarrada como un “andullo”
Fernández Sméster lo narra con crudeza: María Girón de Natera “fue hecha prisionera y trasladada a la capital amarrada de pies y manos, como decimos vulgarmente (como un andullo)”.
Fue pasajera forzada en un avión Jenny J-4, una aeronave biplano de fabricación estadounidense utilizada ampliamente durante la Primera Guerra Mundial y en las operaciones de ocupación en el Caribe.
El objetivo de los ocupantes era claro: usar a María como instrumento de presión para que su esposo, Ramón Natera, se rindiera.
Los “gavilleros”: resistencia armada contra la ocupación
Ramón Natera era líder de los llamados “gavilleros” del este del país, grupos armados que combatían la ocupación militar estadounidense iniciada en 1916.
Fernández Sméster corrige en su libro la denominación despectiva: “los mal llamados ‘Gavilleros’ del este que combatían a los americanos invasores, con las armas. Eran revolucionarios en defensa de su país”.
La resistencia de los gavilleros en la región oriental de la República Dominicana fue uno de los episodios más prolongados y tenaces de oposición a la intervención norteamericana, que se extendió hasta 1924.
Una historia que no se cuenta
Lo que hace singular este relato es la intersección entre la historia de la aviación y la historia de la resistencia dominicana.
Mientras que en otros países las primeras mujeres en volar lo hicieron como pioneras o aventureras, como la estadounidense Amelia Earhart o la española María Bernaldo de Quirós, en la República Dominicana la primera mujer en surcar los cielos lo hizo como víctima de una potencia ocupante.
El autor del libro señala que, “al igual que Morales Languasco, Hermógenes García y Geo Pou, que fueron los primeros en volar, las mujeres dominicanas también tienen su historia en la aviación dominicana”. Pero esa historia, como demuestra el caso de María Girón, está atravesada por la violencia colonial.
Un libro que rescata la memoria
"Historia de la Aviación Militar Dominicana", Volumen DL del AGN, fue presentado en febrero de 2026.
En su introducción, Fernández Sméster advierte que la obra puede “adolecer de la omisión de muchos datos, debido a la pérdida o extravío de archivos y documentos de valor”. Sin embargo, episodios como el de María Girón de Natera demuestran que, incluso con fuentes fragmentarias, el libro logra iluminar rincones olvidados de la historia nacional.
La primera dominicana en volar no eligió hacerlo. Pero su historia merece ser contada.
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