La República Dominicana amaneció este miércoles 12 de agosto con una pérdida que sacude a dos mundos que él habitó con igual pasión: el periodismo y la política. Andrés Matos, conocido por todos como "Licho", falleció en la madrugada en el Distrito Nacional, tras enfrentar un deterioro progresivo de su salud que se extendió durante varios meses.
La noticia se propagó rápidamente entre comunicadores, dirigentes partidarios y figuras de la vida pública nacional, generando una ola de condolencias que refleja la dimensión de su legado.
Una vida entre micrófonos y escaños
La trayectoria de "Licho" fue la de un hombre que entendió la comunicación como un instrumento al servicio de la política y la política como una extensión natural de su vocación comunicadora. Representó como diputado al sector de Capotillo bajo la boleta del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), hace más de dos décadas, en una época en que ese partido era el eje articulador de la vida democrática del país.
Hombre de confianza del expresidente Hipólito Mejía, Matos fue parte de ese círculo de dirigentes que combinaban la lealtad partidaria con una presencia pública constante y reconocible. En sus últimos años, militaba en las filas del Partido Revolucionario Moderno (PRM), heredero de aquella tradición política.
La voz que acompañó a Peña Gómez
Si hay un capítulo de su vida que lo inmortalizó en la memoria colectiva dominicana, ese es su rol en el emblemático programa Tribuna Democrática. Desde ese espacio, "Licho" fue testigo privilegiado —y amplificador— de los legendarios discursos del extinto líder José Francisco Peña Gómez, cuya oratoria movilizó multitudes y definió una generación política.
Su voz enérgica e inconfundible no era solo un recurso técnico: era parte del ritual democrático que miles de dominicanos vivieron en plazas y concentraciones a lo largo y ancho del país.
Una maquinaria de la animación política
Junto a figuras de la talla del poeta y comunicador Tony Raful y el fenecido doctor Príamo Medina, Matos conformó una de las duplas más recordadas en la animación y presentación de actos de masas. Su estilo, su carisma y su trato afable lo convirtieron en una presencia querida tanto entre la militancia de base como entre los cuadros dirigentes.
Quienes lo conocieron de cerca lo recuerdan como un hombre de palabra fácil pero también de escucha atenta, capaz de moverse con igual soltura en el calor de una concentración política que en los pasillos del poder.
Los detalles del sepelio, pendientes
Al cierre de esta nota, los detalles oficiales sobre los actos fúnebres y el lugar de sepelio no habían sido confirmados. Su círculo familiar informó que la información será compartida en el transcurso de las próximas horas.
La partida de Andrés Matos "Licho" deja un vacío en una generación de comunicadores que vivió y narró la transición democrática dominicana desde adentro. Su voz, que acompañó discursos históricos y movilizó voluntades, se apaga hoy —pero el eco de lo que construyó permanece.
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