En el contexto de la conmemoración de la Semana Santa, la Mesa de Diálogo y Representación Cristiana, junto a obispos evangélicos, concilios, denominaciones, iglesias y ministerios del país, emitió un pronunciamiento ante la realidad social que vive la nación dominicana, señalando que la actual crisis moral, social y económica demanda un retorno urgente a Dios, pero también un cambio en la manera en que las personas viven, administran y priorizan sus vidas.
El presidente de la Mesa, el obispo Reynaldo Franco Aquino, expresó que la nación enfrenta desafíos profundos que no pueden ser resueltos únicamente desde lo estructural, sino que requieren una transformación espiritual genuina, acompañada de una conducta sabia y responsable en todos los ámbitos de la vida.
“Estamos ante una crisis que no es solo económica o social, sino profundamente espiritual. La solución comienza cuando como nación reconocemos nuestra necesidad de Dios. Este es un tiempo para volver a Él con humildad, sinceridad y también con prudencia en nuestras decisiones diarias”, afirmó.
Llamado a la prudencia financiera y al fortalecimiento espiritual
El liderazgo evangélico advirtió que en medio de la incertidumbre económica que atraviesan muchas familias, se hace necesario asumir una actitud de prudencia en el gasto, promoviendo una cultura de responsabilidad financiera, moderación y planificación, entendiendo que se viven tiempos que demandan sabiduría, como en una economía de guerra, donde se prioriza lo esencial, se evita el despilfarro y se protege la estabilidad del hogar.
Asimismo, se hizo un llamado a la familia dominicana a entrar en un tiempo de recogimiento, reflexión y fortalecimiento espiritual, recordando que la crisis también es una oportunidad para reencontrarse con Dios, restaurar relaciones y volver a los valores que sostienen la vida y la nación.
Franco Aquino señaló que, en medio de los desafíos sociales, económicos y morales, la cruz de Cristo sigue siendo un símbolo vivo de esperanza, recordando que aún hay oportunidad de redención para la sociedad dominicana si se vuelve el corazón a Dios y se restauran los fundamentos espirituales que históricamente han sostenido a la familia.
Semana Santa como tiempo de reflexión y cambio de vida
El liderazgo evangélico subrayó que la Semana Santa representa una oportunidad providencial no solo para la reflexión espiritual, sino también para corregir estilos de vida, evitando excesos, consumismo desmedido y conductas que desvirtúan el verdadero significado de esta conmemoración y que muchas veces generan consecuencias lamentables.
De igual manera, se instó a las autoridades y a todos los sectores nacionales a asumir su rol con responsabilidad, promoviendo la paz, la convivencia, el orden y el respeto, en un momento en que el país necesita dirección moral, sensatez y unidad.
Finalmente, la Mesa de Diálogo y Representación Cristiana reiteró su llamado a toda la sociedad dominicana a volverse a Dios, afirmando que en Él se encuentra la verdadera esperanza para superar la crisis actual.
En esta Semana Santa, el mensaje de la cruz no solo llama a la fe, sino también a la transformación de vida, a la prudencia, al orden y a un nuevo comienzo para la nación.
Compartir esta nota
