Una red en rápida expansión de lectores de placas de vehículos, impulsados por la inteligencia artificial (IA), se ha convertido en un foco de conflicto en el debate estadounidense sobre la aplicación de las leyes de inmigración y ya son decenas las ciudades estadounidenses que han cancelado sus contratos con la compañía responsable de esta tecnología.
Flock Safety, valorada en 7500 millones de dólares y respaldada por Andreessen Horowitz, la firma de capital de riesgo de Silicon Valley, se está enfrentando a una creciente resistencia por parte de las autoridades locales y los defensores de la privacidad en todo el país.
Su tecnología —la cual utiliza cámaras para identificar vehículos basándose en características como la placa y las calcomanías del parachoques— ha creado lo que los críticos describen como una red de vigilancia interna sin precedentes.
En particular, la controversia se ha intensificado en torno a cómo se han utilizado sus sistemas para ayudar a agencias como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en la mayor campaña de represión contra migrantes indocumentados en la historia reciente de EE. UU.
En medio de la creciente reacción negativa, 53 ciudades en 20 estados —incluyendo 38 en los últimos seis meses— han desactivado o rechazado las cámaras de Flock.
El mes pasado, Ring —la compañía de timbres inteligentes de Amazon— canceló una asociación planeada con Flock después de que un anuncio durante el Super Bowl, el cual promocionaba una función para localizar perros perdidos, generó temores de que sus timbres de puerta pudieran usarse para rastrear a personas. El anuncio no mostraba la tecnología de Flock ni mencionaba la asociación planeada.
A medida que aumentan las preocupaciones por el intercambio de datos con las agencias federales de inmigración, Flock se ha convertido en un campo de batalla simbólico dentro de un debate nacional más amplio sobre los límites de la vigilancia policial impulsada por la IA.
"Es frustrante ver tanta atención dirigida hacia nosotros, sobre todo cuando los problemas subyacentes no tienen nada que ver con nuestra tecnología ni con nuestra compañía", le comentó Dan Haley, director jurídico de Flock, al Financial Times (FT).
Flock ha desarrollado sistemas de cámaras con IA que reconocen placas, lo que permite cotejar rápidamente esa información con las listas de personas buscadas por la policía para generar alertas en tiempo real.
Afirma que no tiene contratos con el ICE
Flock declinó confirmar el número de cámaras dentro de su red. Sin embargo, cuenta con más de 12 000 clientes corporativos, entre los que se incluyen poco menos de 6000 agencias de seguridad pública, como departamentos de policía locales. Flock afirmó que no tiene contratos con el ICE y que son los clientes quienes deciden quién puede acceder a los datos de sus cámaras.
El pasado agosto, la compañía prohibió el acceso de las agencias federales a sus herramientas de búsqueda nacionales y estatales tras las fuertes críticas recibidas por el hecho de que grupos policiales nacionales pudieran acceder a los datos sin el pleno conocimiento de la policía local.
La compañía también ha restringido las búsquedas relacionadas con la inmigración en cumplimiento de nuevas normas implementadas en estados como Illinois y Washington.
A pesar de esto, los informes de un presunto uso indebido han convertido a las cámaras de reconocimiento de placas (LPR, por sus siglas en inglés) de Flock —que pueden verse montadas en postes con paneles solares sobresaliendo en la parte superior— en un tema de conversación en foros en línea y asambleas públicas.
Dave Maass, de la Electronic Frontier Foundation (EFF), afirmó que ejercer presión sobre las autoridades locales para que no permitan que Flock se expanda en sus ciudades representa una "oportunidad para generar cambios a nivel local como forma de resistencia contra la Patrulla Fronteriza, el ICE y el Departamento de Seguridad Nacional".
Esta oposición se produce en un momento en que el mercado del sector está disfrutando de un sólido crecimiento. El financiamiento de capital de riesgo para las empresas startups de seguridad policial y fuerzas del orden público en EE. UU. saltó a 1790 millones de dólares el año pasado, frente a los 552 millones de 2024, según datos de Crunchbase.
Flock se ha posicionado como una de las empresas líderes en el sector de la vigilancia, con rivales como Motorola Solutions y Axon Enterprise. La compañía anunció haber superado los 300 millones de dólares en ingresos recurrentes anuales durante el año pasado.
Los departamentos de policía y las agencias de seguridad pública estadounidenses llevan años utilizando lectores de placas en investigaciones criminales.
Pero el uso que hace Flock de la computación en la nube —junto con su amplia red de clientes privados— ha ayudado a reducir los costos y a potenciar su utilidad. Según la información facilitada por una ciudad, su sistema cuesta 2500 dólares por cámara al año, con un costo de instalación único de 250 dólares.
La compañía se está expandiendo hacia otras tecnologías, como drones y dispositivos de detección de disparos, ambos fuentes de datos que pueden integrarse en un "centro de delitos en tiempo real" para proporcionarles inteligencia inmediata a las fuerzas del orden público.
Según una solicitud de acceso a registros públicos, un departamento de policía de Texas revisó más de 103 500 dispositivos de la red como parte de una investigación de homicidio en diciembre de 2025.
Tecnología mucho más potente
"Las máquinas de la compañía están distribuidas por todo el país y todos los datos registrados se envían a servidores centralizados operados por la compañía, lo que la convierte en una tecnología mucho más potente de lo que era antes", afirmó Jay Stanley, de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés).
Sin embargo, los funcionarios de las fuerzas del orden público han defendido a Flock. "Ha supuesto un cambio revolucionario para nosotros", dijo Billy Grogan, exjefe de policía de Dunwoody, Georgia, cuyo departamento fue uno de los primeros en adoptar la tecnología de Flock.
"Hemos podido resolver cientos, si no miles, de delitos que de otra manera habrían quedado sin resolver si no fuera por la tecnología LPR". Los activistas de la privacidad afirman que no existe ninguna investigación independiente que demuestre que los LPR puedan reducir la delincuencia.
"Creemos que, cuando pase este momento político actual, la atención volverá a centrarse en el equilibrio muy racional entre la seguridad pública y la autoridad y vigilancia gubernamentales", señaló Haley, de Flock.
(Madeleine Wright. Copyright The Financial Times Limited 2026. © 2026 The Financial Times Ltd. All rights reserved. Please do not copy and paste FT articles and redistribute by email or post to the web).
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