Jesse Jackson trabajó directamente bajo el mando de Martin Luther King Jr., desde 1965, cuando fue designado para dirigir la oficina de la Conferencia de Liderazgo Cristiano del Sur (SCLC) en Chicago.
Su función principal fue liderar la Operation Breadbasket, una iniciativa económica para boicotear empresas que no contrataban a afroamericanos.
El 4 de abril de 1968, Jackson se encontraba en el estacionamiento del Motel Lorraine en Memphis cuando King fue asesinado en el balcón del segundo piso.
Tras el atentado, surgió una disputa mediática. Jackson apareció en televisión nacional con ropa manchada de sangre, afirmando haber sostenido a King en sus momentos finales. Esta versión fue desmentida posteriormente por otros colaboradores cercanos, como Ralph Abernathy y Andrew Young.
En 1971, debido a conflictos administrativos y de liderazgo con la directiva sucesora de King, Jackson fue suspendido de la SCLC. En respuesta, fundó su propia organización, Operation PUSH (People United to Save Humanity).
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