La fontanería es el futuro. O al menos eso ha dicho Geoffrey Hinton, el llamado padrino de la inteligencia artificial (IA). "Los empleos que sobrevivirán a la IA durante mucho tiempo son aquellos en los que se requiere ser muy adaptable y poseer destrezas físicas; y la plomería es precisamente ese tipo de trabajo".
Él no es el único que opina así. Jensen Huang, director ejecutivo del fabricante de chips Nvidia, declaró a Channel Four News: "Electricistas, plomeros o carpinteros: vamos a necesitar a cientos de miles de profesionales de estos oficios para construir todas estas fábricas". En EE. UU., según Jobber —una empresa que provee software para el sector de los oficios—, al preguntar qué profesiones se perciben como las más seguras frente a la automatización, más de la mitad de los padres citaron la plomería, la carpintería y la ingeniería eléctrica. Tan solo el 18 por ciento citó el desarrollo de software y el 11 por ciento, la contaduría como profesiones resilientes.
Los plomeros se han convertido en el talismán profesional de la era de la IA, en un momento en que muchos cuestionan el valor de obtener un título universitario, especialmente ante la carga que supone la deuda estudiantil. Una mujer me comentó que, entre los padres de clase media de su entorno, este tema ha comenzado a desplazar las conversaciones sobre el precio de la vivienda a medida que sus hijos se acercan a la edad universitaria y ellos sopesan el valor de la educación superior frente al ejercicio de un oficio cualificado. El plomero de un vecino se jactaba de que su hermano era médico; sin embargo, solo uno de los dos poseía tres Porsche.
City & Guilds, entidad que acapara casi tres cuartas partes del mercado de certificaciones en plomería en Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte, reportó un aumento significativo en el número de personas que están cursando estudios para obtener credenciales en este oficio. El número de aprendizajes completados casi se duplicó, alcanzando 859 en el período de doce meses finalizado en octubre de 2025, registrando también un repunte en otras certificaciones relacionadas con la plomería.
Esta tendencia se ve impulsada por la inquietud "en torno a los costos de las vías académicas tradicionales, preocupación que se ha visto agravada por temores más recientes de que algunas ocupaciones puedan verse amenazadas por la IA", según Salim Visram, gerente de industria de dicha entidad formativa, a pesar de que "la demanda sigue superando a la oferta".
Se refieren a los hijos de otras personas
Si bien es posible que los padres de clase media perciban la plomería como una carrera profesional segura, ¿están realmente preparados para que sus hijos renuncien a la universidad y se dediquen a los oficios manuales? Cuando los políticos o los comentaristas recomiendan que los jóvenes que terminan la escuela secundaria se conviertan en plomeros o electricistas, por lo general se refieren a los hijos de otras personas.
La encuesta de Jobber reveló que solo el 7 por ciento de los padres preferirían que sus hijos siguieran un oficio o un programa de formación profesional. De hecho, el 71 por ciento de los encuestados de la generación Z consideraban que la capacitación técnica vocacional tenía menos prestigio que la educación universitaria, y el 63 por ciento de sus padres opinaban lo mismo.
Cuando Hannah Spencer, una plomera de 34 años, se convirtió en diputada del Partido Verde de los municipios electorales de Gorton y Denton, cerca de Mánchester, Inglaterra, Jeremy Clarkson —el presentador de programas de automovilismo educado en escuelas privadas y reconvertido en agricultor— escribió sobre sus limitaciones. "¿Se la imaginan en una reunión para decidir el futuro de las islas Chagos…? Sería muy cómico".
Una médica —la primera de su familia en asistir a la universidad— se sorprendió de su propia reacción ante la decisión de su hijo de ser plomero. Se sintió "extrañamente culpable, como si el arduo esfuerzo que sus padres habían invertido para elevarla social y académicamente se hubiera revertido". "En cierto modo, sentía que no estaba avanzando ese legado. ¿Soy yo la excepción, el bache en la trayectoria más tradicional de clase trabajadora de mi familia?".
Louise Ashley, profesora asociada de la Universidad Queen Mary de Londres que investiga la movilidad social en las empresas de servicios profesionales, afirma que si "la percepción social de estos empleos" entre las clases medias evoluciona, cabría esperar que estas acaparen una "gran cuota" de los oficios manuales, siempre y cuando estos ofrezcan "una remuneración inusualmente buena, autonomía y seguridad laboral". Según ella, es posible que los padres orienten a sus hijos hacia el segmento de mayor cualificación dentro de dichas ocupaciones. "Esto, a su vez, podría generar una especie de círculo virtuoso, dependiendo de la perspectiva desde la que se mire. A medida que más personas de clase media se incorporan a estos ámbitos, su prestigio social podría aumentar, lo cual los hace más atractivos para familias de perfil similar y refuerza aún más su estatus".
Kepler Ridge, quien abandonó la plomería después de seis años para completar una licenciatura en informática y que actualmente cursa estudios de posgrado en biología, dice que su trabajo como plomero le permitió comprar su propia vivienda. "Ganaba un dinero excelente y no tuve que endeudarme para pagar mis estudios". Además, esa experiencia le ayudó a aprender a concentrarse y a gestionar su trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). "Me movía mucho. Era muy activo y participativo. Para las personas que tienen dificultades en las clases tradicionales, es una excelente opción".
Sin embargo, advierte que no se debe pensar que cualquiera puede dedicarse a un oficio especializado, y aconseja estar preparado para jornadas largas y pocos días libres. "Era un trabajo sumamente físico. Terminaba exhausto al final de cada día. Lo único que quería era llegar a casa y acostarme en mi cama".
(Emma Jacobs. Copyright The Financial Times Limited 2026. © 2026 The Financial Times Ltd. All rights reserved. Please do not copy and paste FT articles and redistribute by email or post to the web).
Compartir esta nota
