El fiscal Miguel Collado inició este lunes la lectura de la acusación en el proceso judicial por el caso Jet Set, detallando una serie de presuntas irregularidades en la estructura y remodelación del establecimiento nocturno que, según el órgano acusador, habrían contribuido al colapso.
Durante la exposición, el representante del Ministerio Público afirmó que la discoteca fue objeto de múltiples intervenciones, incluyendo trabajos en terminaciones interiores, reorganización de espacios, confección de mobiliario y diseño de áreas como balcones, sin contar con planos estructurales adecuados.
Indicó que esta ausencia obligó a realizar levantamientos técnicos posteriores, en los que se identificó la existencia de una columna que posteriormente fue eliminada por decisión de uno de los acusados, lo que, según la acusación, comprometió la estabilidad de la edificación.
El fiscal sostuvo que desde el año 2015 era evidente una conducta de negligencia e imprudencia por parte de los imputados en el manejo de la infraestructura del centro nocturno, señalando que las remodelaciones y ampliaciones se realizaron al margen de las normativas vigentes, como el decreto 576-06 sobre reglamentos de edificaciones y la Ley 160-21 vinculada al sector de obras públicas.
Asimismo, Collado destacó que un estudio estructural iniciado en 2014 por un ingeniero especializado no fue concluido, quedando apenas en un 10 % de avance, luego de que los responsables desistieran del proceso, lo que, a su juicio, impidió detectar posibles fallas en la estructura.
La acusación también recoge que en años posteriores se ejecutaron nuevas remodelaciones, incluyendo la construcción de áreas VIP, instalación de sistemas de iluminación y adecuaciones en la pista de baile, así como la incorporación de un escenario, sin que se garantizara el cumplimiento de los estándares técnicos requeridos.
El Ministerio Público sostiene que estas acciones se produjeron bajo la dirección y control de los principales imputados, quienes mantenían la gestión del establecimiento a través de una estructura empresarial familiar.
El expediente señala además que el centro nocturno había enfrentado conflictos previos con residentes del entorno por temas de contaminación sónica, lo que derivó en procesos ante autoridades ambientales, evidenciando, según la acusación, un patrón de manejo irregular.
De acuerdo con el órgano acusador, el colapso dejó víctimas fatales y cientos de personas con lesiones permanentes, cuyos casos forman parte del proceso judicial que se conoce en esta etapa preliminar.
Compartir esta nota
