José María Llorens, familiar de víctimas de la tragedia ocurrida en la discoteca Jet Set, cuestionó la actitud de uno de los representantes de la defensa durante la audiencia y sostuvo que, más allá de los argumentos técnicos, la realidad es que el techo del establecimiento colapsó y provocó la muerte de cientos de personas.
Llorens, quien perdió a su esposa y a su hermana durante el desplome, relató el impacto que la tragedia ha tenido en su vida y expresó su indignación por las discusiones generadas durante la audiencia en torno al informe presentado por el perito, así como por la intervención del abogado Jorge Luis Polanco, representante de la defensa de los hermanos Espaillat.
“Nosotros fuimos a un cumpleaños, donde pagamos un puesto para ir a divertirnos, y lo único que salimos fue apretados para toda la vida”, expresó.
Durante sus declaraciones, también reaccionó al informe pericial presentado en audiencia, en el que se habría establecido que el techo del Jet Set soportaba más de 650 libras por metro cuadrado, cuando, según lo expuesto por el especialista, debía soportar una carga considerablemente menor.
El familiar cuestionó además los argumentos utilizados para poner en duda las conclusiones del perito y afirmó que el abogado habría increpado a varios de los presentes, incluido el magistrado.
Para Llorens, la discusión sobre los aspectos técnicos no puede desvincularse del resultado de la tragedia.
“Ellos quieren demostrar que él no tiene culpa y no tiene responsabilidad. El techo se cayó, punto. Y murieron 236. El resto es tecnicismo, esa es la realidad”, manifestó.
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