La expansión de la Inteligencia Artificial está transformando el mercado laboral en Estados Unidos y podría provocar políticas migratorias cada vez más restrictivas, con efectos sobre las remesas y las economías de América Latina, advirtió el politólogo Juan González.
El especialista explicó que la automatización responde a la competencia tecnológica entre Estados Unidos y China por el liderazgo económico mundial, un escenario que, a su juicio, ya está redefiniendo las prioridades de Washington.
González señaló que la incorporación acelerada de Inteligencia Artificial está reduciendo la demanda de trabajadores en distintos sectores de la economía estadounidense, lo que disminuirá progresivamente la necesidad de mano de obra extranjera.
“Hay una parte de la mano de obra que Estados Unidos ya no necesita”, afirmó, al considerar que esta transformación tendrá un impacto directo sobre la política migratoria en los próximos años.
También recordó que organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Foro Económico Mundial han advertido que la Inteligencia Artificial podría afectar cerca del 40 % de los empleos en las economías desarrolladas a medida que avance su implementación.
Asimismo, el especialista citó declaraciones del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien ha planteado que la automatización representa uno de los principales desafíos para el empleo y la estabilidad social durante la próxima década.
El politólogo explicó que estos cambios forman parte de una competencia estratégica entre Estados Unidos y China por el liderazgo tecnológico, económico y militar.
Las más recientes, según indicó, Estrategias de Seguridad Nacional de Estados Unidos, publicadas durante las administraciones de Donald Trump y Joe Biden, identifican a China como el principal rival estratégico del país, lo que ha impulsado una reorganización de su política exterior y de sus prioridades económicas.
A juicio de González, este nuevo contexto también modificará la relación de Estados Unidos con América Latina.
Consideró que una reducción sostenida de la migración podría afectar el flujo de remesas hacia países como República Dominicana, por lo que recomendó preparar la economía para un escenario en el que el crecimiento dependa cada vez más de la inversión, las exportaciones y la productividad.
Sin embargo, dijo que el país también puede beneficiarse de la estrategia de relocalización industrial impulsada por Washington para trasladar parte de la producción desde Asia hacia naciones aliadas del continente.
En ese sentido, destacó que República Dominicana cuenta con ventajas derivadas de su Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y del crecimiento registrado en sus exportaciones durante los últimos años, factores que podrían fortalecer su posición como destino para nuevas inversiones.
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