El Danubio está dejando al descubierto una parte inquietante de su pasado. La fuerte caída del nivel del río en Europa Central ha hecho emerger nuevamente los restos de barcos de guerra alemanes hundidos durante la Segunda Guerra Mundial, algunos de los cuales todavía podrían contener municiones y materiales explosivos.
Las imágenes de los pecios han vuelto a captar la atención en las inmediaciones de Prahovo, en el este de Serbia, donde los cascos de los antiguos buques pueden observarse ahora parcialmente fuera del agua.
Los barcos pertenecían a la flota alemana del mar Negro y fueron hundidos deliberadamente en 1944, durante la retirada de las fuerzas nazis frente al avance del Ejército Rojo. Más de ocho décadas después, el retroceso del Danubio está devolviendo estos restos a la superficie.
El río alcanza niveles excepcionalmente bajos
La aparición de los barcos se produce en medio de una situación hídrica extrema en distintos puntos de Europa Central y Oriental.
En Budapest, el nivel del Danubio llegó recientemente a unos 10 centímetros, muy por debajo del récord anterior de 33 centímetros registrado en 2018.
La reducción del caudal está afectando también a la navegación comercial. En varios tramos, las embarcaciones se ven obligadas a reducir su carga para poder desplazarse por zonas donde la profundidad del río ha disminuido considerablemente.
En Serbia, las dificultades de navegación han comenzado a repercutir incluso en el transporte de combustibles, aumentando la presión sobre las cadenas de suministro.
Un peligro que permanece bajo el agua
La aparición de los pecios no representa únicamente un hallazgo histórico.
Algunos de los barcos hundidos podrían conservar municiones, explosivos y otros materiales peligrosos de la época de la guerra. Con el descenso del nivel del agua, los restos pueden convertirse además en obstáculos para las embarcaciones que utilizan el Danubio.
La retirada de estos buques es una tarea compleja debido precisamente al riesgo asociado a los materiales que podrían permanecer en su interior. Cualquier operación requiere medidas especiales para evitar accidentes.
Una situación similar se produjo durante la gran sequía de 2022, cuando numerosos barcos hundidos quedaron expuestos en las proximidades de Prahovo.
Una imagen del pasado en medio de una crisis actual
El Danubio es una de las principales vías fluviales de Europa y desempeña un papel fundamental para el transporte, la industria y el suministro energético de varios países.
La disminución de su caudal ya está generando problemas más allá de la navegación. Algunas instalaciones energéticas de la región dependen del río para sus sistemas de refrigeración y también se han visto afectadas por la escasez de agua.
La reaparición de los barcos nazis convierte la crisis en una imagen difícil de ignorar: los restos de una guerra que terminó hace más de 80 años vuelven a emerger mientras Europa enfrenta una nueva amenaza, esta vez provocada por la falta de agua y las temperaturas extremas.
El dato clave
No se trata de afirmar que toda la cuenca del Danubio atraviesa una sequía “sin precedentes”. Lo que sí está documentado son niveles excepcionalmente bajos y récords en determinados puntos del río, una situación que está afectando a la navegación, la energía y otras actividades económicas.
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