El 75 % de los hogares en el país presenta condiciones de hacinamiento, situación que impide que miles de familias cuenten con el espacio mínimo necesario para un desarrollo humano adecuado, de acuerdo con Hábitat para la Humanidad República Dominicana.
Los datos del X Censo Nacional de Población y Vivienda 2022 revelan disparidades regionales críticas en el país.
Según el análisis, la situación es especialmente alarmante en la zona norte, donde diversas provincias superan significativamente el promedio nacional de hacinamiento del 75 %.
El panorama de precariedad se concentra con mayor intensidad en las siguientes provincias. Hermanas Mirabal (Cibao Nordeste) registra el índice más elevado con un 86 %.
Santiago Rodríguez (Cibao Noroeste) y Sánchez Ramírez (Cibao Sur). Ambas presentan un 85 % de hacinamiento.
En el caso de Dajabón (Cibao Noroeste) alcanza un 84 % y Monseñor Nouel (Cibao Sur) presenta un 83 %.
Vulnerabilidad
“Estas cifras subrayan la urgente necesidad de implementar intervenciones estructurales que garanticen espacios mínimos y funcionales, es imperativo transformar estas viviendas para que cada miembro de la familia pueda desarrollarse con la dignidad, salud y la privacidad que merece”, señala Cesarina Fabián , directora nacional de Hábitat para la Humanidad República Dominicana.
El análisis, realizado por el equipo de Monitoreo, Evaluación, Rendición de Cuentas y Aprendizaje (MEAL) de la organización, destaca que el hacinamiento no es solo una cuestión de metros cuadrados, sino de la imposibilidad de contar con áreas funcionales para dormir, cocinar y asearse con dignidad.
Vivir en hacinamiento impacta directamente la salud, la privacidad y la convivencia de las familias dominicanas, afectando su calidad de vida.
Cuando una vivienda es demasiado pequeña para el número de habitantes, sin las divisiones mínimas que aseguren debida privacidad, se limita la capacidad de los individuos para desarrollarse plenamente.
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