Durante el contrainterrogatorio a Gregory Adames, testigo y víctima en el juicio de fondo por el colapso de la discoteca Jet Set, el abogado de los hermanos Espaillat, Jorge Luis Polanco, centró sus preguntas en la presencia del testigo en el establecimiento, sus comunicaciones con los hermanos Espaillat y las advertencias que realizó el 7 de abril de 2025, horas antes del desplome.

Adames explicó que trabajaba en el establecimiento desde antes de la pandemia y que, después de ese período, amplió sus funciones. También afirmó que permanecía habitualmente en el Jet Set durante las actividades y que pasaba allí más tiempo que Antonio Espaillat.

Durante el interrogatorio surgió el nombre de Ricardo Espaillat, hijo de Antonio Espaillat. Adames dijo que lo conocía y recordó que, durante las actividades, Ricardo se encargaba, entre otras funciones, de entregar las bebidas que serían selladas para identificar las botellas correspondientes a cada mesa.

Al abordar específicamente el 7 de abril de 2025, Polanco preguntó a Adames si se había comunicado con Ricardo Espaillat al inicio de esa jornada. El testigo respondió que no lo recordaba con precisión y aclaró que con Ricardo no tenía que tratar asuntos relacionados con problemas estructurales del establecimiento.

Posteriormente, el abogado centró sus preguntas en la comunicación que Adames sostuvo con Antonio Espaillat alrededor de las 2:00 de la tarde. El testigo confirmó que le informó que los plafones se estaban rompiendo y que, según lo que observaba, estaban cayendo pedazos del techo.

Adames también confirmó que en ese mensaje recomendó que, cuando hubiera oportunidad, se revisara el techo completo. Ante las preguntas de la defensa, reconoció que en ese momento no solicitó cancelar la actividad prevista para esa noche ni pidió cerrar el establecimiento. Tampoco escribió que el techo completo estuviera en riesgo de colapsar.

Ante esta última precisión, Adames sostuvo que nadie podía imaginar que el techo completo terminaría cayendo.

Polanco también preguntó al testigo sobre sus declaraciones ante el Ministerio Público y si había firmado el interrogatorio realizado por los fiscales. Adames respondió afirmativamente.

Al abordar lo ocurrido posteriormente, Adames relató que se dirigió a una zona donde había un pedazo del techo que se estaba desprendiendo y que advirtió a una mujer a la que identificó en su relato como “Doña” que esa parte podía volver a caer.

Según su testimonio, le manifestó: “Lo más recomendable es que suspendamos la actividad”. Adames afirmó que la persona no atendió su recomendación y que posteriormente se retiró para llevar unas botellas de agua al señor Roberto.

El testigo continuó relatando que, mientras realizaba esa gestión, recibió una llamada en la que le informaron que el señor Lalo se había ido. Posteriormente, al ser cuestionado sobre a quién había explicado esta situación ante el Ministerio Público, señaló que fue a la señora Carola.

Durante el contrainterrogatorio también se produjo una intervención del tribunal, luego de que desde la defensa se escucharan interrupciones mientras Adames respondía.

El juez recordó que se trataba de un contrainterrogatorio y pidió que permitieran al testigo responder, señalando que debía ser escuchado antes de que el abogado continuara con sus preguntas.

Mery Ann Escolástico

Periodista

Ganadora de Historias de Reciclaje – Premio Mundo sin Residuos al Periodismo 2020-2021. Autora del libro de poemas “Desahogando mis deseos”. Periodista, Fotoperiodista, Corresponsal de Eventos, Abogada y Docente en UNAPEC.

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