Un tribunal colegiado de la provincia Hermanas Mirabal condenó a 20 años de prisión a Jeilyn García Burgos, alias el Pare, por la muerte a puñaladas del comerciante Orgidio Antonio Núñez Mata, ocurrida en el distrito municipal Blanco Arriba, municipio Tenares.
El condenado deberá cumplir la pena en el Centro de Privación de Libertad Juana Núñez, en Salcedo.
La sentencia fue dictada a solicitud del Ministerio Público, que presentó las pruebas que vincularon al procesado con el hecho ocurrido el 17 de enero de 2026.
De acuerdo con la acusación, alrededor de las 9:00 de la mañana de ese día, residentes de Blanco Arriba encontraron el cuerpo sin vida de Núñez Mata en el piso de una habitación que daba acceso a un colmado de su propiedad. La víctima presentaba múltiples heridas de arma blanca en el tórax y trauma craneal.
Las investigaciones, apoyadas en el análisis de cámaras de vigilancia, permitieron establecer que García Burgos llegó al establecimiento en una motocicleta, cerca de las 2:10 de la madrugada, acompañado de un adolescente. Ambos abandonaron el lugar horas después con una mochila.
En la escena del crimen, los investigadores encontraron un punzón de aproximadamente 12 pulgadas de largo, junto a una empuñadura de tela blanca ensangrentada, instrumentos que fueron incorporados a las pesquisas.
Intentaron refugiarse tras el crimen
El Ministerio Público estableció que García Burgos y el adolescente intentaron refugiarse en la vivienda de un amigo, ubicada en la comunidad Villa Progreso, Veragua, municipio Gaspar Hernández, provincia Espaillat.
Según la investigación, ambos manifestaron a esa persona que habían matado a alguien en Blanco Arriba. Además, García Burgos le regaló una botella de whisky y un teléfono celular sustraídos de la escena. Sin embargo, la madre del joven les impidió permanecer en la vivienda.
Para evadir a las autoridades, los involucrados realizaron un recorrido en una motocicleta que habían sustraído a otro amigo. Este último se percató al día siguiente de que su vehículo había sido utilizado para desplazarse hasta el colmado y lo entregó a la Policía Nacional para fines de investigación.
El seguimiento de las cámaras de vigilancia y la localización del teléfono celular de la víctima fueron elementos claves para reconstruir la ruta de los implicados y avanzar en el esclarecimiento del caso.
El Ministerio Público, representado por el procurador fiscal José Orlando Liriano, demostró que García Burgos incurrió en violaciones a varios artículos del Código Penal dominicano y de la Ley 631-16, sobre el Control de Armas, Municiones y Materiales Relacionados.
La sentencia fue dictada por los jueces Antonio Manuel Carela, Elizabeth Cepeda Muñoz y Ranciel Castillo Jorge, integrantes del Tribunal Colegiado de Hermanas Mirabal.
En cuanto al adolescente involucrado, el Ministerio Público informó que su caso fue conocido por el tribunal competente de Niños, Niñas y Adolescentes del distrito judicial de Hermanas Mirabal, donde fue condenado a cinco años mediante un procedimiento penal abreviado: tres años de sanción correccional y dos años suspendidos.
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