El Cuarto Tribunal Colegiado del Distrito Nacional condenó a 15 años de prisión a Michelle Carolina Gutiérrez Ruiz, Mario José May Mendoza y Jhorman Derek Cortés Solano, hallados culpables de trata de personas en la modalidad de explotación sexual, en el caso denominado Operación MC Girasoles.
El tribunal dispuso que la condena sea cumplida en los centros correccionales de Najayo Hombres y Najayo Mujeres, de acuerdo con el sexo de cada uno de los condenados.
Asimismo, los jueces ordenaron el pago de una multa equivalente a 175 salarios mínimos. El tribunal también rechazó la solicitud de variación de medida de coerción presentada por la defensa, al considerar la conducta mostrada por los imputados durante el proceso.
En cuanto a las costas penales, el tribunal condenó al pago de estas a Jhorman Derek Cortés Solano y Michelle Carolina Gutiérrez Ruiz, quienes estuvieron asistidos por defensa privada. En el caso de Mario José May Mendoza, las costas fueron declaradas de oficio debido a que fue representado por la defensa pública.
El tribunal acogió además la acción civil y fijó una indemnización de 500 mil pesos a favor de cada una de las víctimas. Las costas civiles fueron declaradas de oficio, ya que las afectadas estuvieron representadas por una abogada de la Oficina de Representación Legal de los Derechos de las Víctimas.
Para este caso, el Ministerio Público había solicitado una condena de 25 años de prisión contra los acusados.
De acuerdo con las investigaciones, las víctimas también eran obligadas a vender y distribuir sustancias narcóticas entre los clientes de la red criminal.
El expediente establece que el grupo captaba a mujeres en el extranjero con la promesa de conseguirles empleo en la República Dominicana. Sin embargo, una vez en el país, se les informaba que habían contraído una supuesta deuda de cuatro mil dólares, la cual debían pagar ofreciendo servicios sexuales a clientes.
Las víctimas también eran promocionadas mediante catálogos digitales difundidos a través de la aplicación de mensajería WhatsApp, como parte del esquema de explotación sexual operado por la organización.
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