El presidente Luis Abinader acumula cerca de 50 viajes internacionales, incluido su desplazamiento más reciente del viernes 7 de agosto de 2026 a Colombia. Pese a esa intensa movilidad, el Gobierno no ha publicado una matriz oficial que detalle costos, comitivas, acuerdos y resultados de cada misión.
La cifra se basa en conteos de prensa y artículos de opinión, por lo que debe tratarse como aproximada. La ausencia de una base gubernamental completa y accesible impide seguir, viaje por viaje, la agenda exterior del mandatario.
El Gobierno sostiene que esos viajes buscan atraer inversión, promover turismo, fortalecer la política exterior y proyectar al país en escenarios multilaterales. Pero esa explicación pierde fuerza cuando no va acompañada de datos verificables sobre costos, contratos, acuerdos ejecutados y beneficios concretos.
Gobiernos anteriores también fueron cuestionados por viajes, aeronaves, viáticos y delegaciones. La diferencia es que Abinader ha puesto la transparencia y la eficiencia del gasto en el centro de su discurso, por lo que cada salida exige más que comunicados y fotografías oficiales.
El contraste es mayor porque Abinader ha hecho de la austeridad una bandera de gobierno. En 2020 defendió recortes, eliminación de “nominillas” y ahorros públicos. En 2025 firmó el Decreto 105-25, que restringió gastos, viajes oficiales, boletos en primera clase y delegaciones.
Destinos frecuentes y justificación oficial

Los desplazamientos han incluido Estados Unidos, España, Costa Rica, Chile, Ecuador, Uruguay, Brasil y otros destinos. La agenda combina foros internacionales, tomas de posesión, encuentros regionales, promoción turística y reuniones empresariales.
Una referencia citada proviene de Félix Santana García, ex-contralor general de la República. En febrero de 2026 señaló 38 visitas oficiales a más de 20 países hasta diciembre de 2024. Con los desplazamientos de 2025 y comienzos de 2026, el total rondaría los 50 viajes, siempre como cifra aproximada.
Estados Unidos aparece como uno de los destinos más frecuentes, en especial Nueva York y Washington, por el peso de la diáspora dominicana, los organismos multilaterales y la agenda de seguridad regional. España también ocupa un lugar importante por la Feria Internacional de Turismo, los encuentros empresariales y la relación histórica con el sector hotelero que opera en República Dominicana.
Otros viajes respondieron a compromisos diplomáticos, como reuniones del Sistema de la Integración Centroamericana, encuentros iberoamericanos y sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
En esos escenarios, el Gobierno ha intentado colocar temas sensibles para el país: Haití, comercio, cambio climático, seguridad y financiamiento internacional. Entre los resultados que el oficialismo asocia a esa agenda figuran el aumento de la inversión extranjera directa y el buen desempeño del turismo.
Inversión y turismo: logros invocados, datos pendientes

Según la Presidencia y ProDominicana, la inversión extranjera directa llegó a US$4,523 millones en 2024 y subió a US$5,032.3 millones en 2025, el cuarto récord consecutivo. Antes del cierre definitivo, el Gobierno había reportado US$2,893 millones en el primer semestre y proyectaba superar los US$4,860 millones.
La Presidencia también reportó más de 11,7 millones de visitantes en 2025. Esa cifra representó un crecimiento interanual de 4 %, casi 500.000 visitantes más que en 2024 y más de cuatro millones por encima de 2019. El mismo informe registró casi tres millones de cruceristas y ubicó a República Dominicana como el segundo destino de América Latina, detrás de México.
El discurso oficial vincula esos resultados con una política de promoción constante en mercados emisores, la recuperación posterior a la pandemia y la diversificación de la oferta turística. En esa línea, Abinader ha destacado proyectos en Pedernales, Miches, Samaná, Puerto Plata, Sosúa y la Ciudad Colonial de Santo Domingo como parte de una estrategia que busca llevar visitantes y obras a nuevos territorios.
El Gobierno afirma que esos capitales llegan a sectores como turismo, energía, zonas francas, telecomunicaciones, comercio, industria, bienes raíces, minería y transporte. El discurso oficial plantea que la presencia presidencial en ferias, foros y reuniones empresariales ayuda a reforzar la confianza en el clima de negocios dominicano.
Acuerdos, memorandos y cooperación estratégica
La agenda internacional también ha incluido firmas de convenios, memorandos de entendimiento y contratos de cooperación. Uno de los casos más visibles ocurrió en mayo de 2026, durante el Congreso Mundial de Zonas Francas en Panamá, donde el Gobierno dominicano y la Organización Mundial de Zonas Francas suscribieron un memorándum para fortalecer la cooperación empresarial, promover inversiones y consolidar mecanismos de colaboración en zonas francas, exportaciones y comercio internacional.
En esa misma visita, Abinader presentó a República Dominicana como una de las mejores decisiones de inversión del hemisferio y sostuvo encuentros con empresarios panameños interesados en logística, manufactura, turismo y zonas francas. La Presidencia informó que las zonas francas generan más de 200.000 empleos y representan más del 60 % de las exportaciones nacionales, datos utilizados por el Gobierno para respaldar su estrategia de atracción de capitales.
Guyana es otro eje de cooperación estratégica. En 2023, ambos gobiernos firmaron memorandos sobre energía, petróleo, petroquímica, agricultura, turismo e inversiones. En mayo de 2026, la Presidencia informó de un contrato para explorar y eventualmente producir petróleo o gas natural en el bloque Berbice, con participación dominicana de 10 % sin inversión directa de capital, según la documentación oficial citada.
Otros acuerdos refuerzan el componente de cooperación. En junio de 2026, República Dominicana y Surinam anunciaron acuerdos y alianzas estratégicas en turismo, agricultura, seguridad, conectividad aérea y apoyo en organismos internacionales. En agosto de 2025, el país firmó con la Asociación de Cruceros de Florida y el Caribe un convenio que lo colocó entre los destinos estratégicos de la región y abrió la posibilidad de acoger el Pamac Cruise Summit 2026, como parte de la apuesta oficial por ampliar el turismo de cruceros.
Haití, ONU y agenda multilateral

En sus intervenciones internacionales, el presidente ha buscado presentar al país como una economía estable y un actor comprometido con el multilateralismo. Ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, ha insistido en que República Dominicana demanda un orden internacional más justo y en que la estabilización de Haití constituye una necesidad estratégica para la seguridad dominicana y regional.
En la Asamblea General de la ONU de 2025, Abinader habló ante la 80.ª sesión y reclamó una acción internacional urgente frente a la crisis haitiana. También llamó a renovar el multilateralismo, pidió un nuevo pacto financiero global y defendió la justicia climática para los pequeños Estados insulares. En esa intervención describió la situación de Haití como una “tragedia humana sin precedentes”, marcada por violencia extrema, colapso institucional y control territorial de bandas criminales.
En 2024, ante la 79.ª Asamblea General de la ONU, el mandatario afirmó que la estabilización de Haití es “una necesidad estratégica” para la seguridad dominicana y regional. En ese discurso sostuvo que República Dominicana había asumido costos significativos por la crisis haitiana, incluyendo servicios de salud y educación, y pidió un involucramiento internacional sostenido.
Para el Palacio Nacional, llevar ese reclamo a foros como la ONU no es un asunto simbólico, sino parte de una estrategia para comprometer a la comunidad internacional con una crisis que incide directamente en la frontera, la seguridad, la migración y las finanzas públicas dominicanas.
Costos, comitivas y críticas por opacidad
Las críticas van al centro de la rendición de cuentas. Roberto Rosario, alto dirigente de la Fuerza del Pueblo (FP), retomó el debate al preguntar cuánto se ha gastado en esos viajes, quiénes integran las comitivas y si existe un cálculo de costo-beneficio. Sin esas respuestas, el Gobierno conserva el control del relato, pero la ciudadanía no tiene información suficiente para comprobarlo.
Quienes reclaman transparencia no necesariamente cuestionan que el Presidente viaje. Lo que critican es que la información básica sobre esos viajes no esté organizada ni disponible de forma completa. La ciudadanía no debería reconstruir cada misión a partir de notas sueltas para saber quiénes acompañaron al mandatario, cuánto costó la agenda, qué instituciones pagaron, qué compromisos se asumieron y cuáles se cumplieron.
También pesa la distancia entre los anuncios y los resultados. Una reunión con inversionistas no es, por sí sola, una inversión ejecutada. Una declaración conjunta no garantiza cooperación efectiva. Y una promesa de financiamiento no puede presentarse como logro hasta que haya seguimiento presupuestario, institucional y territorial. Sin esa evidencia, el balance oficial corre el riesgo de convertir expectativas en resultados.
Desde la oposición, el reclamo se concentra en publicar los gastos completos y someterlos al mismo escrutinio aplicado a gobiernos anteriores. Roberto Rosario, entre otros dirigentes críticos, ha pedido precisar la cantidad de viajes, el tamaño de las comitivas, los montos desembolsados y los beneficios obtenidos por el país. La pregunta es por qué una gestión que reivindica la transparencia no ha presentado aún un inventario integral de su propia movilidad internacional.
Sobre los costos, una comparación citada por Félix Santana García en su artículo señala que un viaje de Leonel Fernández a Nueva York en 2011 costó más de RD$13 millones, mientras una visita de Abinader a esa ciudad en 2021 fue estimada en RD$2,744,598. Según ese cálculo, el gasto de Fernández fue 6,5 veces mayor. Aun así, se trata de ejemplos puntuales, no de una auditoría completa.
La misma referencia citó una visita de Danilo Medina a Nueva York en 2015 con un costo de RD$5,654,027. Sin embargo, esos montos son ejemplos puntuales y no permiten calcular por sí solos el gasto total acumulado de los viajes de Abinader, Fernández o Medina. Tampoco sustituyen un desglose completo de boletos, hospedaje, viáticos, logística, seguridad, transporte interno y otros gastos asociados.
El punto más débil de la información disponible sigue siendo el número de integrantes de las comitivas. En algunos viajes se informa la presencia de ministros, directores, asesores o empresarios, pero no siempre se publican listas detalladas con funciones, duración de estadía, viáticos, boletos, alojamiento y fuente presupuestaria. Ese vacío dificulta distinguir entre delegaciones técnicas, acompañamientos protocolares y presencias políticas.
El argumento oficial y el problema de la trazabilidad

Los defensores de la política exterior activa responden que en la diplomacia presidencial la presencia del jefe de Estado puede abrir puertas que no siempre se abren al nivel técnico. En mercados competitivos, argumentan, la señal política de estabilidad, continuidad y respaldo institucional puede influir en decisiones de inversión, conectividad aérea, cooperación y promoción turística.
Un viaje puede coincidir con el aumento de visitantes o de capital extranjero, pero atribuirle una relación directa exige más evidencia: reuniones documentadas, acuerdos con plazos, inversiones materializadas, empleos generados y beneficios verificables en territorios concretos. Sin esa trazabilidad, el balance queda expuesto a lecturas partidarias.
En el plano comunicacional, los viajes también sirven para posicionar al mandatario. Cada participación internacional produce imágenes, declaraciones y titulares que proyectan liderazgo regional. Esa dimensión puede ser legítima, pero debe separarse de la propaganda cuando se evalúan los resultados públicos de cada misión.
Otro elemento relevante es el papel de la diáspora dominicana, especialmente en Estados Unidos y España. Las visitas presidenciales suelen incluir encuentros con comunidades dominicanas en el exterior, sectores empresariales y autoridades locales. Para algunos, esos contactos fortalecen vínculos económicos y políticos; para otros, deben evaluarse con los mismos criterios de costo, utilidad y transparencia que cualquier misión oficial.
La agenda climática aparece de forma recurrente en los discursos internacionales. Abinader ha relacionado los huracanes, el sargazo y la vulnerabilidad de los pequeños Estados insulares con la necesidad de financiamiento, cooperación y justicia climática. Para República Dominicana, esos temas tienen impacto directo en turismo, infraestructura costera, agricultura y planificación territorial.
Para el Gobierno, los viajes forman parte de una diplomacia económica orientada a ampliar mercados, atraer capitales, posicionar el turismo y sostener la presencia dominicana en debates globales. Para sus críticos, la discusión no es si viajar resulta necesario, sino cuánta información se publica, con qué nivel de detalle y cómo se demuestra que cada misión oficial produce beneficios concretos.
La matriz que falta
La fiscalización pendiente no requiere más discursos, sino una matriz oficial con fecha, destino, objetivo, costo total, integrantes de la comitiva, boletos, hospedaje, viáticos, reuniones sostenidas, acuerdos firmados, responsables de seguimiento y resultados medibles. Solo así el debate dejaría de moverse entre defensas oficiales y críticas partidarias para convertirse en una evaluación pública basada en datos comparables.
Para este reportaje se revisaron publicaciones oficiales, discursos presidenciales y reportes periodísticos disponibles. Aun así, no se encontró una matriz oficial única que reúna todos los viajes, costos, comitivas, tipo de aeronave, acuerdos firmados y resultados verificables. Esa ausencia no es un simple vacío técnico: limita la posibilidad de evaluar si la diplomacia presidencial ha sido austera, eficiente y realmente útil para el interés público.
Tabla preliminar de destinos y fechas de viajes al exterior
| Fecha | Destino / país | Motivo | Observación | Estatus |
| Enero de 2021 | San Juan, Puerto Rico | Toma de posesión de Pedro Pierluisi | Primer viaje al exterior como presidente | Confirmado por Presidencia |
| Abril de 2021 | Andorra, Andorra | XXVII Cumbre Iberoamericana | RD asumió la secretaría pro tempore | Confirmado por Presidencia |
| 23 y 24 de mayo de 2021 | Quito, Ecuador | Toma de posesión de Guillermo Lasso | Salida y retorno documentados | Confirmado por Presidencia |
| 18 al 23 de septiembre de 2021 | Nueva York, Estados Unidos | 76.ª Asamblea General de la ONU | Agenda de seis días y discurso | Confirmado por Presidencia |
| 16 al 21 de enero de 2022 | Madrid, España | Fitur | Promoción turística dominicana | Confirmado por Presidencia |
| 2022 | Washington, D. C., Estados Unidos | Conferencia anual sobre Las Américas | Reconocimiento y agenda diplomática | Confirmación parcial |
| 5 y 6 de marzo de 2023 | Quito, Ecuador | Alianza para el Desarrollo en Democracia | Agenda regional | Confirmado por Presidencia |
| Mayo de 2023 | Londres, Reino Unido | Coronación de Carlos III | Participación en ceremonia oficial | Confirmación parcial |
| Junio de 2023 | Georgetown, Guyana | Apertura de embajada dominicana | Fortalecimiento bilateral | Confirmación parcial |
| Septiembre de 2023 | Nueva York, Estados Unidos | 78.ª Asamblea General de la ONU | Agenda multilateral | Confirmación parcial |
| Febrero de 2024 | Nueva York, Estados Unidos | Consejo de Seguridad de la ONU | Agenda vinculada a Haití | Confirmación parcial |
| Mayo de 2024 | Roma / Vaticano | Audiencia con el papa Francisco | Parte de una gira por Europa | Confirmación parcial |
| Mayo-junio de 2024 | Portugal, Portugal | Agenda oficial y familiar | Estadía prolongada fuera del país | Confirmación parcial |
| Junio de 2024 | Suiza, Suiza | Cumbre sobre la Paz en Ucrania | Participación en foro internacional | Confirmación parcial |
| Julio de 2024 | Panamá, Panamá | Toma de posesión de José Raúl Mulino | Compromiso diplomático regional | Confirmación parcial |
| Septiembre de 2024 | Nueva York y Washington, Estados Unidos | Organismos internacionales | Reuniones económicas y diplomáticas | Confirmación parcial |
| Septiembre de 2024 | Nueva York, Estados Unidos | 79.ª Asamblea General de la ONU | Discurso sobre Haití y seguridad regional | Confirmado por discurso oficial |
| Septiembre de 2024 | Ciudad de México, México | Toma de posesión de Claudia Sheinbaum | Estadía menor de 48 horas, según reportes | Confirmación parcial |
| diciembre de 2024 | Doha, Qatar | Foro Mundial de Doha | Reuniones sobre inversión y cooperación | Confirmación parcial |
| Septiembre de 2025 | Nueva York, Estados Unidos | 80.ª Asamblea General de la ONU | Foros, reuniones y discurso | Confirmado por discurso oficial |
| 1 al 6 de febrero de 2026 | Dubái y Abu Dhabi, EAU | Cumbre Mundial de Gobiernos 2026 | Paneles, bilaterales y audiencia oficial | Confirmado por Presidencia |
| 7 de marzo de 2026 | Miami, Estados Unidos | Cumbre “Escudo de las Américas” | Seguridad, migración y cooperación | Agenda oficial anunciada |
| 10 al 12 de marzo de 2026 | Santiago, Chile | Transmisión de mando presidencial | Reunión bilateral prevista | Agenda oficial anunciada |
| 23 al 25 de marzo de 2026 | París, Francia | Agenda bilateral y OCDE | Macron, foro anticorrupción e inversión | Confirmado por Presidencia |
| 8 y 9 de mayo de 2026 | San José, Costa Rica | Toma de posesión presidencial | Reportado por prensa; requiere fuente oficial | Pendiente de verificación oficial |
| 12 y 13 de mayo de 2026 | Ciudad de Panamá, Panamá | Congreso Mundial de Zonas Francas | Orador principal y reuniones empresariales | Confirmado por Presidencia |
| 14 de mayo de 2026 | Georgetown, Guyana | Visita oficial estratégica | Cooperación bilateral y seguridad energética | Confirmación parcial |
| 16 de mayo de 2026 | Miami, Estados Unidos | Reconocimiento académico | Premio “Champion of Freedom”, según reportes | Pendiente de verificación oficial |
| 7 de agosto de 2026 | Cali, Colombia | Transmisión de mando presidencial | Toma de posesión de Abelardo de la Espriella | Confirmado por Presidencia y prensa |
Salidas, aeronaves y vacíos de información
La mayoría de las salidas documentadas por la Presidencia parten del Aeropuerto Internacional de Las Américas José Francisco Peña Gómez y de la Base Aérea de San Isidro, ambas utilizadas para viajes oficiales al exterior.
Sobre el tipo de aeronave, la Presidencia ha confirmado algunos vuelos comerciales. Informó que Abinader viajó a Nueva York en septiembre de 2021 en un vuelo de Delta Airlines para la Asamblea General de la ONU. También reportó un vuelo comercial hacia Nueva York en septiembre de 2024. En otros casos, como la salida a Italia y el Vaticano en mayo de 2024, solo identificó el aeropuerto de salida, sin precisar si la aeronave fue comercial o privada.
Sin un registro público uniforme, no se puede determinar con precisión qué viajes se realizaron en vuelos comerciales, aeronaves privadas o medios oficiales, ni cuánto costó cada modalidad. Una rendición de cuentas completa debe incluir rutas, terminales, pasajes o alquileres, comitivas, viáticos y fuentes de financiamiento. Mientras esos datos sigan ausentes, la austeridad oficial dependerá más del discurso que de pruebas verificables.
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