El obispo de la Diócesis de Nuestra Señora de La Altagracia, monseñor Jesús Castro Marte, llamó este viernes a los jóvenes involucrados en actividades delictivas a entregarse a las autoridades y permitir que los tribunales conozcan sus casos.
El llamado fue realizado durante la invocación y bendición del acto encabezado por el presidente Luis Abinader para poner en marcha en La Altagracia la segunda fase de expansión del Nuevo Modelo de Servicio y Patrullaje Policial (MSPP).
“Y a aquellos jóvenes dominicanos que apreciamos y queremos, que están involucrados en acciones delictivas y no se quieren entregar, simplemente les digo: digan sí a la justicia”, expresó Castro Marte.
El religioso sostuvo que esos jóvenes tienen espacios a través de los cuales pueden facilitar su entrega y afirmó que el proceso debe desarrollarse respetando la dignidad humana.
“Existen las iglesias, existen los clubes. Se pueden entregar porque se va a respetar la dignidad humana”, manifestó.
Castro Marte también consideró que quienes están involucrados en delitos pueden recuperarse y reintegrarse a la sociedad, pero señaló que deben dar el primer paso y someterse a los mecanismos de justicia.
Respalda nuevo modelo policial
Durante su intervención, el obispo valoró la transformación de la Policía Nacional impulsada por la administración de Abinader y afirmó que el mandatario tiene, a su juicio, una visión definida sobre el rumbo que debe seguir la seguridad pública.
Castro Marte contrastó esa visión con lo que describió como prácticas de períodos anteriores, al referirse a métodos caracterizados, según sus palabras, por la represión, la falta de libertad de expresión y la violencia.
También destacó los cambios en la formación de los agentes, particularmente la capacitación técnica, el respeto a los derechos fundamentales y la proximidad con las comunidades.
Entre los elementos que mencionó están la incorporación de tecnología, cámaras corporales, herramientas científicas y el patrullaje organizado mediante cuadrantes.
El obispo vinculó el acercamiento de los agentes con las comunidades con la necesidad de colocar la dignidad humana y las garantías constitucionales como elementos centrales de la actuación policial.
Pone como ejemplo una escuela de La Altagracia
Para sustentar su planteamiento sobre la posibilidad de recuperación de jóvenes involucrados en conductas consideradas problemáticas, Castro Marte relató la experiencia de la Escuela Monseñor Pepe, creada por iniciativa suya en La Altagracia.
Según explicó, pidió al director regional que le enviara 600 jóvenes que calificó como “los más desobedientes y los más desordenados” para incorporarlos al proyecto educativo.
El obispo afirmó que este año se graduaron aproximadamente 40 estudiantes y sostuvo que la experiencia demuestra, a su juicio, que los jóvenes pueden modificar sus conductas mediante procesos de formación.
“Eso demuestra que también esos jóvenes que están perdidos pueden recuperarse”, afirmó.
Añadió que quienes estén involucrados en actividades delictivas deben entregarse para que las autoridades apliquen los mecanismos correspondientes y puedan, posteriormente, acceder a procesos de recuperación y reintegración social.
Pide coordinación entre policías
Castro Marte también exhortó a los miembros de la Policía Nacional de distintas generaciones a trabajar de manera coordinada.
“Que los antiguos y los nuevos hagan sinergia; que los de cabellos blancos y los de cabellos negros hagan sinergia”, expresó.
El obispo pidió a los agentes actuar con respeto a la dignidad humana y destacó la inversión que realiza el Estado en la formación de los responsables de la seguridad.
Sus declaraciones se produjeron durante el acto de expansión del modelo de patrullaje en La Altagracia, que incorpora 990 agentes y reorganiza el servicio en 84 cuadrantes y 39 corredores de siete departamentos policiales de la provincia.
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