En el barrio Las 800, de Los Ríos, residentes volvieron a ver anegarse sus calles y hogares este miércoles 8 de abril tras las intensas lluvias que dejaron acumulados de hasta 314 milímetros en partes del Santo Domingo.

La cañada que atraviesa la comunidad se desbordó nuevamente, obligando a familias enteras a proteger sus pertenencias o buscar refugio mientras el agua inundaba hasta los niveles de puertas y ventanas, un drama que muchos describen como “la misma pesadilla de siempre”.

Para los habitantes de Las 800, esta no es una inundación aislada, sino la reafirmación de un problema estructural: cada vez que llueve con fuerza, el agua vuelve a brotar sin control, recordando tragedias pasadas y dejando al descubierto la urgencia de soluciones duraderas para una comunidad que clama por seguridad y estabilidad.

La alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía, reveló que el presidente Luis Abinader le solicitó un informe directo sobre la emergencia en Las 800, donde —dijo— “muchos han perdido todo” por el desborde de la cañada. Desde tempranas horas de la mañana, las autoridades coordinaron labores de asistencia y rescate en el sector, mientras los moradores, exhaustos y resignados, reclamaban acciones definitivas ante una vulnerabilidad que se repite con cada aguacero.