Los cacerolazos convocados por ciudadanos a través de redes sociales continuaron expandiéndose durante la noche de este miércoles y alcanzaron sectores tales como Naco, Piantini, Bella Vista, El Millón, Los Cacicazgos, Arroyo Hondo, Gascue y Sabana Perdida y otros que no reportaron haberse sumado en las jornadas del lunes y martes.
Esta forma de Protesta ciudadana también ha sido empleada en otras coyunturas de alta tensión política, económica y social, especialmente cuando las convocatorias surgen de manera espontánea a través de plataformas digitales. Los cacerolazos de febrero del año 2020 fueron aplaudidos por el ahora presidente Luis Abinader.
Los reportes comenzaron a multiplicarse esta noche a través de videos difundidos por residentes y medios de comunicación, en los que se observa a personas haciendo sonar ollas, calderos y otros utensilios metálicos desde sus viviendas o en las calles de sus barrios.
Aunque la protesta carece de una dirigencia única o de una organización convocante identificada, las publicaciones en redes sociales muestran que el llamado logró extenderse de manera simultánea a distintos puntos del Gran Santo Domingo.
La incorporación de Gascue representa uno de los elementos más llamativos de la jornada, debido a que se trata de un sector tradicional del Distrito Nacional donde funcionan instituciones públicas, sedes diplomáticas, hoteles y residencias históricas.
¿Qué reclaman los participantes?
Demandas diversas sin una vocería común
Los mensajes compartidos por quienes participaron en los cacerolazos reflejan un abanico de preocupaciones.
Entre ellas figuran el aumento del costo de la vida, cuestionamientos a políticas públicas, críticas a actuaciones policiales y el rechazo a iniciativas legislativas que han generado debate nacional.
La ausencia de una plataforma unificada impide atribuir una sola demanda al movimiento, por lo que las motivaciones varían entre los distintos participantes.
En la mayoría de los sectores, la manifestación transcurrió de forma pacífica y consistió en protestas desde viviendas y breves concentraciones de vecinos.
Los cacerolazos constituyen una modalidad de protesta utilizada desde hace décadas en distintos países de América Latina como mecanismo de expresión del descontento ciudadano.
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