La noche del viernes 27 de marzo de 2026 quedó marcada como una de las más comprometedoras para el Ministerio Público dominicano. El procurador fiscal Aurelio Valdez Alcántara, adscrito a la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (Pepca), fue arrestado en flagrante delito tras recibir US$10,000 en efectivo de una persona que él mismo investigaba.
El caso ha generado gran impacto debido a que se trata de un fiscal de la unidad encargada precisamente de perseguir la corrupción administrativa en el Estado.
La llamada que encendió las alarmas
Según la reconstrucción del operativo, Valdez Alcántara contactó a Roberto Canaán, una persona bajo investigación del Ministerio Público, y lo citó a un encuentro. El lugar de la reunión cambió a último momento, lo que fue interpretado por los investigadores como una maniobra para evitar seguimiento.
Sin embargo, el fiscal ya estaba bajo investigación interna por parte de la Procuraduría General de la República, bajo la dirección de la procuradora Yeni Berenice Reynoso.
El operativo encubierto
Antes de la operación, se solicitó a la Corte de Apelación del Distrito Nacional la designación de un juez instructor para garantizar la legalidad del proceso. La entrega controlada del dinero fue autorizada por un juez competente.
Un equipo conjunto de la Policía Nacional y el Ministerio Público se desplegó en un parqueo de la avenida Sarasota, en el Distrito Nacional, donde se montó el operativo de vigilancia.
Cinco minutos bastaron
Una Honda CR-V color crema llegó al estacionamiento del centro comercial. Roberto Canaán subió al vehículo y, en cuestión de cinco minutos, el dinero cambió de manos.
Tras el intercambio, el fiscal intentó despistar a los investigadores circulando por calles cercanas y regresando al mismo parqueo, sin saber que ya estaba bajo vigilancia.
La intercepción en plena vía
La intercepción se produjo en la avenida Sarasota, esquina Pedro Antonio Bobea, donde los agentes detuvieron al fiscal cuando se desmontó del vehículo.
Posteriormente, el vehículo fue trasladado a la sede de la Procuraduría para su inspección.
El dinero oculto en el sunroof
Durante la revisión del vehículo, los agentes encontraron documentos, celulares y un arma de fuego, pero inicialmente no aparecía el dinero.
Minutos después, al revisar el techo corredizo (sunroof) del vehículo, encontraron 100 billetes de US$100, para un total de US$10,000, ocultos en el mecanismo del techo.
Ese hallazgo se convirtió en la evidencia clave del caso.
Un fiscal vinculado a casos de alto perfil
El caso adquiere mayor relevancia debido a que Valdez Alcántara, como fiscal adjunto de la Pepca, estuvo vinculado a investigaciones de corrupción administrativa de alto perfil, incluyendo el caso Senasa, y también habría participado en otros casos como la Operación Calamar.
Ahora enfrenta un proceso penal por soborno y un proceso disciplinario interno dentro del Ministerio Público.
Procuraduría solicita prisión preventiva
El titular de la Dirección General de Persecución del Ministerio Público, Wilson Camacho, confirmó que la Procuraduría solicitará 12 meses de prisión preventiva contra el fiscal.
La solicitud fue depositada ante la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional, y la audiencia de medida de coerción está prevista para este lunes 31 de marzo.
Cero tolerancia a la corrupción
La procuradora general Yeni Berenice Reynoso afirmó que el Ministerio Público mantiene una política de cero tolerancia a la corrupción, incluso cuando se trata de miembros de la propia institución.
El caso representa un fuerte golpe a la imagen institucional, debido a que involucra a un fiscal de la unidad encargada de perseguir la corrupción en el país.
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