La Evaluación de Desempeño Docente (EDD) 2025-2026 entró hasta el próximo siete de junio en su fase más concreta y, para muchos maestros y maestras, la más intimidante: la observación directa dentro del aula. Por primera vez en casi una década, un evaluador se sentará en el fondo del salón para medir —en tiempo real— cómo enseña cada docente del sistema educativo público dominicano.
El proceso, que se extenderá hasta el 7 de junio, alcanzará a 78,460 maestros y maestras en todo el país y está coordinado por la Comisión Nacional Rectora integrada por el Ministerio de Educación (MINERD), la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) y la Asociación Nacional de Profesionales y Técnicos de la Educación (ANPROTED).
¿Qué se evalúa exactamente?
La sexta etapa no mide conocimientos teóricos ni expedientes administrativos. Su foco es la práctica pedagógica en condiciones reales: lo que el maestro hace cuando está frente a sus estudiantes.
Los criterios centrales son cinco:
- Planificación docente: coherencia entre los objetivos, las estrategias metodológicas, los recursos didácticos y los mecanismos de evaluación del plan de clase.
- Enseñanza activa: claridad de los objetivos, manejo del tiempo y capacidad para fomentar la participación de los estudiantes.
- Evaluación de los aprendizajes: cómo el docente verifica que sus alumnos están comprendiendo.
- Gestión del aula: organización del espacio, manejo de la disciplina y clima de aprendizaje.
- Entorno escolar: el ambiente general que el maestro construye para el aprendizaje.
¿Cuánto dura la observación?
La duración varía según el nivel educativo:
| Nivel | Duración |
|---|---|
| Inicial y Primario | 45 minutos |
| Secundario (todas las modalidades) | 50 minutos |
La rúbrica: cuatro niveles para medir el desempeño
- Insatisfactorio: el desempeño no cumple con los estándares mínimos esperados.
- Básico: cumple parcialmente con los criterios, con áreas de mejora evidentes.
- Competente: demuestra un desempeño sólido y consistente con los estándares profesionales.
- Destacado: supera las expectativas y sirve como referente de buenas prácticas.
La evaluación se basa en evidencias verificables recogidas durante la observación, no en impresiones subjetivas del evaluador.
Guía práctica: ¿qué debe hacer el maestro durante la visita?
El MINERD estableció pautas claras sobre cómo debe desarrollarse la clase cuando el/la evaluador/ra esté presente. Seguirlas al pie de la letra es fundamental:
Lo que SÍ debe hacer el docente
- Impartir la clase conforme a su planificación habitual, sin modificaciones de último momento.
- Mantener la dinámica pedagógica normal, con la participación activa de los estudiantes.
- Tener a mano el plan de clase para que el evaluador pueda revisarlo.
- Asegurarse de que los objetivos de la clase estén claramente definidos desde el inicio.
- Gestionar el tiempo de manera visible y organizada.
Lo que NO debe hacer el docente
- Dirigir la clase hacia el evaluador o buscar su aprobación durante la observación.
- Solicitar orientación o instrucciones al evaluador mientras la clase está en curso.
- Alterar la dinámica habitual del aula para "impresionar" durante la visita.
- Interrumpir la clase para explicarle al evaluador lo que está haciendo.
El evaluador (la evaluadora) no es un inspector (ra) que busca errores. Su rol es observar objetivamente el proceso de enseñanza con instrumentos estandarizados. La mejor estrategia es dar la clase como cualquier otro día.
¿Quiénes son los evaluadores?
Los 1,679 técnicos/cas educativos que actuarán como pares evaluadores fueron seleccionados con base en su trayectoria, formación académica y experiencia en el sistema. Antes de iniciar esta etapa, completaron meses de capacitación para unificar criterios y garantizar consistencia en cada observación.
Además, suscribieron compromisos formales de confidencialidad, ética y cumplimiento institucional. Si el evaluador tiene algún conflicto de interés con el docente a evaluar, está obligado a declararlo y abstenerse.
¿Cuántos docentes serán evaluados por región?
La distribución provincial refleja la magnitud del proceso:
| Regional | Sede | Docentes |
|---|---|---|
| Regional 10 | Santo Domingo | 10,270 |
| Regional 15 | Santo Domingo | 7,637 |
| Regional 08 | Santiago | 6,270 |
| Regional 06 | La Vega | 5,967 |
| Regional 05 | San Pedro de Macorís | 5,783 |
| Regional 04 | San Cristóbal | 5,214 |
| Regional 16 | Cotuí | 3,670 |
| Regional 02 | San Juan de la Maguana | 4,576 |
| Regional 07 | San Francisco de Macorís | 4,470 |
| Regional 03 | Azua | 4,269 |
| Regional 17 | Monte Plata | 2,937 |
| Regional 01 | Barahona | 2,892 |
| Regional 18 | Bahoruco | 2,578 |
| Regional 11 | Puerto Plata | 2,609 |
| Regional 14 | Nagua | 2,647 |
| Regional 12 | Higüey | 2,674 |
| Regional 09 | Mao | 2,264 |
| Regional 13 | Montecristi | 1,733 |
Un proceso que retoma el hilo después de casi una década
Las políticas de formación continua
Más allá del proceso administrativo, esta evaluación tiene implicaciones directas para el sistema educativo dominicano. Identificar quiénes enseñan bien —y quiénes necesitan apoyo— es el primer paso para diseñar políticas de formación continua, reconocimiento docente y mejora de los aprendizajes en el aula.
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