La primera representación diplomática de la India en la República Dominicana abrió sus puertas este año bajo el liderazgo del embajador Rammu Abbagani.

Esta reciente apertura ha sido un motivo de gran regocijo para todos los admiradores de este gran país que se promueve como “Incredible India” y que nunca defrauda.

Medio siglo ha pasado desde mi primer viaje turístico a la India durante el cual en Bombay tres jóvenes, dos puertoplateños y una parisina con presupuestos limitados, conocieron al entonces cónsul dominicano en Bombay, Mr. Ismail. El cónsul casi nunca había visto dominicanos en su despacho y se encariñó con nosotros. Durante los tres días de nuestra estadía nos llevó para arriba y para abajo con una desbordante hospitalidad que nos marcó a todos hasta la fecha.

Ese viaje a una India todavía muy rural en ese entonces fue para mí un descubrimiento inolvidable y una iniciación a su cultura, historia, cocina, artesanía y a su gente. Frente a mí se abría un continente de tradiciones milenarias que no tenía nada que envidiar a la civilización occidental. Este fue el primero de muchos otros viajes.

Este año, el embajador Abbagani y su esposa abrieron su casa para celebrar Diwali, la más importante festividad religiosa de la India, compartida por más de mil millones de personas tanto en la India como en toda su diáspora.

Lord Ganesh

El vocablo Diwali viene del sánscrito, específicamente de la palabra “Dipavali”, cuyo significado es “fila de lámparas encendidas”, razón por la cual se conoce como el “festival de las luces” y es motivo de alegría.

La fiesta la Diwali es celebrada tanto  por los jainistas como los sikhs y los budistas, pero el espíritu de Diwali es universal: es la fe en que la luz vencerá a las tinieblas y que el bien resultará victorioso frente al mal.

Rangoli

Estas festividades  marcaban antiguamente el inicio del año nuevo y se extienden por cinco días durante los cuales se prenden velas en las casas, en las calles y en los templos. Las fechas de la fiesta son variables y comienzan dos días antes de la luna nueva y se prolongan dos días después. Son días de rezos, banquetes, fuegos artificiales, reuniones familiares y de limosnas.

En el banquete que nos ofreció  la señora Pushpa Abbagani nos pudimos deleitar con samosas, alu tikki, chicken tikka, mix pakoras, papdi chat papadam de entradas. Y  de plato principal con garlic naan, butter chicken masala, pindi channa y peas pulao. En estas celebraciones no podían faltar los dulces como el carrot halwa, gulab jamum y kaju Ktli. Muchos nombres  desconocidos  que recubren sabores exóticos  que merecen ser descubiertos por todos los amantes de la buena gastronomía.

Como Diwali es el festival de la prosperidad se veneran  particularmente en esta ocasión la diosa de la riqueza Lakshmi y el dios de la fortuna, Ganesh. Se le pide también a Lakshmi asistencia para cultivar y acumular: compasión, perdón y misericordia.

Es un momento para perdonar a las personas que nos han hecho mal durante el último año. Al mismo tiempo, es un momento para perdonarnos a nosotros mismos nuestras propias deficiencias. Es una oportunidad para celebrar la luz dentro de ti y la luz dentro de tus seres queridos.

Según las palabras del mahatma Gandhi, Diwali es una oportunidad de ser el cambio que queremos ver en el mundo.