El equipo coordinador de la Fuerza Tarea, que combina las actuaciones de la Presidencia de la República, la Policía Nacional, la Dirección Nacional de Control de Drogas, la Procuraduría General de la República y el Ministerio de Defensa, ha vuelto ha sostener una reunión este lunes, esta vez con la presencia de ejecutivos periodísticos.

Es la reunión número 18 de este equipo. Estaban presentes, adicionalmente, los miembros de la comisión designada por el presidente de la República para orientar y encausar la reforma de la Policía Nacional, representada por la historiadora Mu Kien Sang y la empresaria Elena Viyella de Paliza.

El encuentro permitió ofrecer informaciones sobre la marcha de los esfuerzos oficiales para coordinar el trabajo conjunto sobre política criminal de las entidades estatales, y se escogieron las fuerzas de tareas conjuntas de cuatro provincias (Distrito Nacional, Santiago, Duarte y San Pedro de Macorís), para ofrecer un resumen de la situación de control de violencia en esas demarcaciones. Tal y como se realiza cada semana, con la presencia del presidente Luis Abinader, quien interviene cuando lo cree necesario, hace preguntas, aclaraciones y socializa inquietudes sobre el tema que lleva entre manos su administración.

En este encuentro dijo que los asesores le recomiendan no estar presente en estas reuniones. Quien bien pudiera hacerse representar por el ministro de la Presidencia, Joel Santos, o por el ministro de Interior y Policía, Jesús Vásquez (presentes ambos), pero él prefiere asumir los riesgos porque este es un tema vital al que le asigna una relevancia superior. Y sostiene que el proceso marcha bien.

No hay antecedentes de que la Policía Nacional se haya coordinado con los niveles de integración con que lo hace hoy con el Ministerio Público, con la DNCD, con el Ministerio de Hacienda y con su propio equipo de dirección en el Ministerio de Interior y Policía.

Lo que se informó y se demostró es que las autoridades están actualizando los métodos arcaicos de trabajo de la Policía Nacional, están cambiando las condiciones de vida de los servidores públicos y sus familias que tienen la responsabilidad de proteger la seguridad ciudadana, y están dignificando -con educación y tecnicismo- el trabajo de los agentes policiales en todo el país.

Lo que se ofreció como muestra del trabajo policial y de inteligencia para proteger a los ciudadanos es muy distinto de todo cuanto se había realizado en el pasado. A la vez que se reforma la Policía Nacional, se trabajo en eficientizar los métodos y la información sobre las que se sustenta en trabajo policial. Eso tiene que ofrecer resultados positivos, y ayudar a reducir los índices de violencia social, violencia delincuencial, porte y uso de armas ilegales, tráfico y venta de drogas, tanto a nivel macro como micro, además de que empodera la lucha del Ministerio Público y la Policía Nacional contra las violaciones a las leyes y normas que pautan la convivencia pacífica y respetuosa de las personas.

Solo falta que la reciente integración del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT) sea un elemento globalizante en los temas relacionados con la inseguridad ciudadana. Los problemas de seguridad tienen mucho que ver con la abundancia de motocicletas, las violaciones de todo tipo en el tránsito vehicular, y a que los agentes del INTRANT desaparecen de las calles a las 6 de la tarde, hasta el día siguiente. Y a que los propios agentes son indiferentes a las frecuentes y constantes violaciones a las normas de tránsito vehicular, y por eso tenemos una letalidad tan alta en el país, que supera el 68% de todos los accidentes en vehículos de motor.