Con el objetivo de capacitar y concientizar  a los estudiantes, la universidad de Palm Beach Atlantic, junto con la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), lanzaron 500 tarjetas biodegradables para rastrear los desechos en las playas de República Dominicana y comprender cómo las corrientes marinas llevaban los residuos a Estados Unidos.

El investigador y maestro Randy Espinal, explicó que además del material de derivas, se lanzó un GPS para localizar el destino de las tarjetas, aproximadamente a dos millas de distancia y así lograr determinar el movimiento de las corrientes marinas alrededor del país. Dichos dispositivos representaron los desechos médicos.

Para el proyecto, la Embajada de Estados Unidos de América realizó un financiamiento de 25,000 dólares, a través del programa "Fomenting research partnerships between the U.S. and the D.R".

De acuerdo con el informe UN Environment Programme 2020, los desechos sólidos en las playas se agudizaron durante la pandemia de COVID-19.

El proyecto piloto inició en la playa de Güibia, en mayo del 2021, donde encontraron botellas de recetas médicas, agujas con tapa, jeringas con aguja, mascarillas, frasco de sangre, lancetas para diabéticos, inhaladores, entre otros.

El investigador dijo que con el lanzamiento se esperaba que las personas encontraran las tarjetas de deriva y luego llamaran a un número de contacto impreso en la tarjeta o enviaran un correo electrónico en el e-mail suministrado, para informar a los investigadores fecha y ubicación dónde fueron encontradas.

El primer lanzamiento oficial fue el 13 de noviembre 2021 en La Playa los Cuadritos en Haina y el dispositivo emitió la ultima señal el 31 de diciembre desde la costa de Haití. El segundo tuvo lugar el 4 de diciembre 2021, en Las Terrenas y emitió la última señal el 9 de enero 2022, desde Cuba. El tercer lanzamiento realizado en Punta Cana no resultó exitoso, ya que el GPS indicó que se encontraba en un área de reciclado en la zona.

Para Espinal, los resultados preliminares excedieron las expectativas e indicó que el manejo correcto para el desecho médicos sólidos es “estándar”.

“Nuestro proyecto no abarcó la parte del manejo, sino sus posibles origines basado en las rutas de los GPS y tarjetas”, manifestó.

Según el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) y la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) en los países desarrollados, se deben dividir los residuos sanitarios, en punzocortantes, orgánicos, infecciosos y citotóxicos, (sangre y fluidos corporales, desechos anatómicos humanos, etc.) para luego incinéralos o eliminarlos en vertederos sanitarios.

La información fue ofrecida por el investigador Randy Espinal, en la Semana de Investigación PUCMM 2023, que celebra en este momento la alta casa de estudio.

La finalidad del proyecto, además, es la de fortalecer los lazos entre República Dominicana y Estados Unidos a través de la investigación y mejorar la salud pública preservando el medio ambiente.