Las falacias son errores comunes de razonamiento que pueden afectar gravemente nuestras relaciones interpersonales. Estas falacias pueden ser engañosas y nos llevan a tomar decisiones incorrectas, basadas en argumentos falsos o poco fundamentados sobre los demás. Juzgar a nuestro semejante a partir de rumores y prejuicios daña al juzgador y mucho más al juzgado.

Uno de los tipos comunes de falacias es la "ad hominem". Ocurre cuando atacamos a la persona, en sus aspectos personales, en lugar de centrar los argumentos en el discurso. Esta falacia puede dañar las relaciones interpersonales, ya que se enfoca en criticar a la persona en lugar de resolver el problema en cuestión.

Otra común es la falacia de la generalización apresurada, que ocurre cuando llegamos a una conclusión sobre un grupo completo de personas, basada en una experiencia limitada, es decir, en un estereotipo. Esta falacia puede ser especialmente dañina en las relaciones interpersonales, ya que puede llevarnos a juzgar injustamente a alguien o a tratar a alguien de manera diferente debido a una supuesta generalización.

La falacia de la falsa causa también puede ser perjudicial para las relaciones interpersonales, ya que esta nos lleva a creer que una cosa causa otra, sin tener pruebas suficientes para apoyar esta afirmación. Esta manera de pensar puede llevarnos a culpar a alguien por algo que no tiene relación con ellos o a atribuir incorrectamente el éxito o fracaso de una situación a una sola causa.

Quienes tenemos la oportunidad de tomar decisiones sobre los demás, debemos actuar por las evidencias y nunca por juicios falaces

Las falacias pueden ser particularmente peligrosas en las discusiones emocionales, pues nuestras emociones pueden nublar nuestro juicio y hacernos más propensos a cometer errores de razonamiento. Si no estamos atentos a nuestras propias falacias y a las de los demás, podemos dañar nuestra capacidad para comunicarnos y comprendernos mutuamente.

Para evitar estas y otras falacias, incluidas sus consecuencias en nuestras relaciones interpersonales, es importante estar alerta a nuestros propios patrones de pensamiento y reconocer cuando estamos utilizando un razonamiento falaz. También es importante tener en cuenta que las falacias pueden ser utilizadas intencionalmente por otros para manipular nuestras opiniones y emociones.

Quienes tenemos la oportunidad de tomar decisiones sobre los demás, debemos actuar por las evidencias y nunca por juicios falaces, en tanto errores comunes de razonamiento que pueden tener graves consecuencias en nuestras relaciones interpersonales. Si queremos tener relaciones saludables y positivas, debemos estar atentos a las falacias y trabajar para evitarlas tanto en nosotros mismos como en los demás.

 

Gerardo Roa Ogando en Acento.com.do