En Líbano continúan los bombardeos. Cada día, cientos de heridos son atendidos en los hospitales libaneses. RFI visitó uno de los bastiones de Hezbolá, la ciudad de Baalbek, fuertemente bombardeada y donde la lucha contra Israel prima sobre las heridas.
De nuestros enviados especiales a Baalbek, Jad el Khoury y Pierre Olivier.
Varios heridos llegan al hospital Dar Al Amal, en Baalbek. Un edificio vecino acaba de ser bombardeado por un ataque israelí.
Mohamed Kassem, médico de urgencias, se prepara para tratarlos: "Hay heridos graves. Algunos quemados, algunos murieron blanco de los bombardeos. Sobre todo son las piernas que están heridas, y tenemos que actuar antes de que las heridas se infecten. Las tratamos lo más rápido posible para evitar hemorragias, pero es seguro que algunos sufrirán secuelas".
Una comerciante de la ciudad de Bodai, está herida en un brazo y perdió a sus dos hijos en un bombardeo: "Ellos cerraban la tienda y al regresar a casa un avión lanzó un ataque. El mayor tenía 20 años y estaba en la universidad, el pequeño terminando el colegio".
En este bastión de Hezbolá, y a pesar del sufrimiento, esta madre ve la muerte de sus hijos como un acto de resistencia. Con lágrimas en los ojos, insta a los jóvenes a continuar la lucha contra Israel: "No abandonen su tierra. Defiendan sus derechos. Sigan luchando. Ellos son los ocupantes, no nosotros. Que se vayan por donde han venido. Sus aviones no perdonan nada, ni las casas, ni los niños, ni los árboles, ni la gente. Son los cobardes los que hacen algo así. ¡Este es nuestro hogar! No nos iremos aunque tengamos que morir. Matándonos, nos dan aún más fuerza".
En la habitación del hospital, dos pacientes asienten al oír hablar a la mujer.
(Adaptación al español de Paola Ariza).