La Unión Europea presentó este miércoles su esperada "brújula de competitividad", que busca "reiniciar el motor" de la innovación y hacer que las empresas recuperen la capacidad de competir con firmas de Estados Unidos y China.
Con los ataques de Donald Trump a la Unión Europea aun recientes, Bruselas ha propuesto hoy su nuevo plan sobre cómo mejorar su competitividad. Y, sobre todo, cómo evitar que Estados Unidos y China lleven el liderazgo económico mundial.
Ursula von der Leyen ha prometido una reducción drástica de la burocracia, lo que permitirá más facilidades a las empresas que aspiren a quedarse en la Unión Europea.
También promete ayudas para la inversión con un posible nuevo fondo, que no tiene cifras ni detalles de cómo se va a financiar. Aun así, las necesidades son inmensas, Mario Draghi en su informe que alertaba de la falta de crecimiento europeo advirtió que la Unión Europea necesita 800.000 millones de euros anuales.
En el punto de mira también estará la innovación, la Comisión propondrá una ley sobre Inteligencia Artificial en la industria y facilitar su uso en las empresas; también aumentar la inversión en las energías renovables, y también favorecerá a las empresas europeas que quieran invertir en tecnologías clave como las materias primas, en lugar de extranjeras, que, aunque la propuesta no lo menciona, afectaría sobre todo a China.
"Tenemos que reiniciar el motor europeo de innovación", dijo la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, al presentar la estrategia que busca conciliar el refuerzo de la competitividad y las ambiciosas metas ambientales del bloque.
El comisario europeo de Estrategia Industrial, Stéphane Séjourné, prometió "un shock de simplificación" en materia de burocracia, que sin embargo "no afectará las metas ambientales".
Para la entidad ambientalista Friends of the Earth, "bajo la cobertura de la 'simplificación', esta iniciativa desmantelará protecciones esenciales para los ciudadanos europeos, el ambiente y el clima".
En tanto, el titular de la organización patronal BusinessEurope, Markus Beyrer, apuntó que el plan es "una clara señal de que la UE está comprometida a reforzar su economía".
Bruselas espera que con este gran plan que marcarán los próximos 5 años, la Unión Europea despegará. Si no lo consigue, Draghi ya lo advirtió: la agonía económica será lenta y sin marcha atrás.