En su primera visita oficial desde su reelección, el primer ministro indio Narendra Modi se encuentra en Moscú desde el lunes 8 de julio para reunirse con su aliado, el presidente ruso Vladimir Putin. Los dos hombres tienen previsto mantener en Moscú conversaciones en profundidad sobre cuestiones comerciales, energéticas y de defensa. Los dos dirigentes quieren reforzar la asociación entre los dos países, en un contexto de guerra en Ucrania que ha barajado de nuevo las cartas.

El primer ministro indio, Narendra Modi, y el presidente ruso, Vladimir Putin, iniciaron el martes 9 de julio en Moscú conversaciones en profundidad para reforzar su colaboración, tras cerca de dos años y medio de conflicto en Ucrania. Nueva Delhi nunca ha condenado explícitamente la invasión rusa.

Los líderes indio y ruso visitaron conjuntamente una exposición sobre la historia de la energía nuclear en un centro de exposiciones de Moscú a mediodía del martes, y está previsto que las conversaciones entre ambos líderes sobre "el desarrollo de las relaciones ruso-indias” y "la agenda internacional" continúen a lo largo del día, según el Kremlin.

Las relaciones entre Nueva Delhi y Moscú se basan en "la confianza y el respeto mutuos", reiteró el Primer Ministro indio, dirigiéndose a la diáspora india en el segundo día de su viaje oficial a la capital rusa. La visita coincide con una cumbre de la OTAN en Washington, donde la guerra en Ucrania está en el centro de los debates. "El compromiso de nuestra relación se ha puesto a prueba muchas veces, y ha salido muy fortalecido cada vez", continuó Narendra Modi, añadiendo que estaba agradecido a su "querido amigo" Vladimir Putin por ello. 

"La guerra no resuelve los problemas", dice Modi

Aún así, aunque el objetivo oficial de este viaje es profundizar en los lazos amistosos entre Moscú y Nueva Delhi, la situación ha cambiado considerablemente desde el inicio de la guerra en Ucrania, con India negándose a tomar partido claramente en el conflicto: el país se abstuvo de votar a favor de las resoluciones de la ONU contra Moscú, al tiempo que pedía una resolución del conflicto y la vuelta a la paz.

El martes, el líder indio no dudó en recordar a su aliado ruso que seguir bombardeando Ucrania no iba a "resolver los problemas", abogando por "un camino hacia la paz a través del diálogo". En concreto, el primer ministro indio mostró su descontento con Vladimir Putin al referirse al bombardeo del lunes de un hospital infantil en Kiev, que dejó al menos treinta muertos. "Cuando asesinan a niños inocentes, los ves morir, te duele el corazón y ese dolor es insoportable", lamentó.

"Las soluciones y las conversaciones de paz no pueden lograrse entre bombas, armas y balas", añadió Narendra Modi. A pesar de ciertos desacuerdos, el jefe del Gobierno indio se mostró "satisfecho de que, sobre Ucrania, ambos podamos expresar nuestras opiniones abiertamente y en detalle".

India es altamente dependiente de Rusia

India es altamente dependiente de Rusia, particularmente en términos de petróleo: el país compra más de dos millones de barriles de crudo ruso al día, vendidos con descuento. Además, India ha multiplicado por más de 20 sus compras de crudo ruso con respecto a 2021. Rusia es también un importante proveedor de armas: alrededor del 60% del equipo militar de la India es de origen ruso, lo que requiere revisiones y mantenimiento.

India también ve con malos ojos el acercamiento de Moscú a su gran rival China. Rusia ha reorientado parte de su economía hacia China, mientras que India procura mantener un pie en el bloque occidental.

En los últimos años, las potencias occidentales han estrechado lazos con India para contrarrestar la creciente influencia de China en toda la región Asia-Pacífico, al tiempo que presionaban a Nueva Delhi para que se distanciara de Moscú. Los lazos entre Moscú y Nueva Delhi son antiguos, una herencia de la Guerra Fría.