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Elizabeth y Rubén.

Mi viejo y querido amigo Dr. Rubén Núñez, economista Phd y de larga trayectoria profesional en muchos países de LAC y los Estados Unidos, vive retirado en una tranquila comunidad cerca de Orlando, Florida. Con su adorable esposa, Elizabeth, reconocida pintora del arte moderno cuyos cuadros ha vendido en varios países, hacen una pareja ya retirada, excepcionalmente especial y ejemplar que han puesta a nuestra Virgen de la Altagracia a recorrer el mundo.

Rubén trabajó en varias grandes empresas norteamericanas como asesor económico, incluyendo muchos países de LAC, y organismo internacionales y bilaterales, como el BID, el IICA, la USAID y el BM. También trabajó en el gobierno dominicano en los años 70 en Agricultura y como representante de la OMC en Ginebra en el 2002.

Su afición junto a su esposa es hacer largos viajes por cruceros que duran entre 3 y 5 meses visitando decenas de países alrededor del mundo.

Elizabeth, motivada por el agradecimiento a la intervención milagrosa de Nuestra Señora de la Altagracia en la recuperación de su salud en el año 2019, hizo la promesa de dar a conocer por todo el mundo su sagrada imagen y la devoción que nuestro pueblo le profesa, entre personas de diferentes nacionalidades y culturas.

En efecto, en su tercer crucero alrededor del mundo llevaron con ellos la imagen de la Virgen, recibiendo la bendición de 24 sacerdotes extranjeros, incluyendo al sacerdote encargado en el barco, una monja y tres sacerdotes dominicanos.

Así nos cuenta Rubén y Elizabeth su travesía y experiencias a 57 puertos de 26 países que visitaron entre 2022 y 2023.

Todo comenzó el 18 de septiembre de 2022. El padre Terry Niziolek les dio la bendición en la iglesia católica El Buen Pastor en la ciudad de Orlando y la peregrinación inició en octubre en Lisboa, en donde la imagen de la Virgen de la Altagracia fue recibida por el embajador dominicano en Portugal, Miguel Ángel Prestol González, y la cónsul honorífica la Sra. Licinia Thomas.

El crucero inició el martes 3 de enero en Fort Lauderdale, Florida y finalizó el 12 de mayo en el mismo puerto.

Durante su trayecto visitaron Jamaica, Costa Rica, Panamá, Las Polinesias, El Reino de Tonga, Nueva Zelandia, Australia, 7 países de África, las Islas Canaria, Marruecos y una docena de países europeos. En cada país anclaban en varios puertos.

En cada puerto visitaron las iglesias católicas con la imagen de la Virgen de la Altagracia y a la salida del Barco repartían folletos con su imagen y datos y fotos sobre la República Dominicana.

El 10 de abril llegaron a Lisboa, donde el embajador de la República Dominicana los recibió con una misa que se celebró en reconocimiento de la peregrinación de la imagen de Nuestra Señora de la Altagracia. Toda la diáspora de los dominicanos fue invitada a esta misa.

También nos cuentan que cuando llegaron a La Coruña el 12 de abril tomaron una gira para visitar Santiago de Compostela, donde se encuentra la catedral del mismo nombre. Rubén cuenta: “Esta fue una experiencia inolvidable, ya que Elizabeth siempre ha querido hacer el camino a Santiago y, aunque no lo hizo a pie por su salud, llegó en autobús. Lo importante es llegar, no importa el medio que se utilice”.

En casi todos los países visitados, incluyendo musulmanes y de otras religiones, siempre trataron de visitar varias iglesias y hablar con los sacerdotes locales y fieles, quienes fueron muy amables en bendecir los lienzos de Nuestra Señora de la Altagracia.

Creo que nadie ha hecho una peregrinación de esta magnitud llevando la imagen de nuestra Virgen de la Altagracia alrededor del mundo y es justo que la Iglesia católica dominicana y el Gobierno reconozcan en Rubén y Elizabeth una pareja ejemplar, devota y que ha hecho algo que enorgullece a todos los dominicanos. Ojalá esto no quede en el olvido.