1.- Una vez el pueblo de Cuba se convirtió   en auténtico dueño de su destino, aquellos que históricamente lo habían oprimido decidieron marcharse e identificarse como exiliados políticos.

 

2.- Haciendo de la politiquería un lucrativo negocio, cubanas y cubanos comenzaron y han continuado levantando desde el extranjero consignas contra Cuba y su proceso revolucionario.

 

3.- Ejecutando el papel de caja de resonancia de la política agresiva de los Estados Unidos contra Cuba, una denominada Asamblea de la Resistencia Cubana, de las tantas organizaciones que se hacen llamar defensoras de los derechos humanos, anda merodeando por nuestro país para tomar como tribuna a la XXVIII Cumbre Iberoamericana.

 

4.- Precisamente ahora, cuando recientemente 185 países se pronunciaron en la Asamblea General de las Naciones Unidas, contra el criminal bloqueo de Estados Unidos contra Cuba,   aparece por aquí un instrumento de fachada del imperio a hablar de derechos humanos en Cuba.

 

5.- Está descalificada para hablar de derechos humanos, sea una persona física o jurídica,  que hace  alianza impúdica en apoyo al bloqueo que por más de 60 años martiriza al pueblo cubano.

 

6.- Antes de hablar de presos políticos en Cuba, hay que referirse a los que desde el extranjero reciben recursos económicos, tecnológicos e ideológicos, para internamente desestabilizar, y de todas formas enfrentar el proceso cubano y al legítimo gobierno, fruto de la libre voluntad de cubanos y cubanas.

 

7.- Por encima de las limitaciones que el criminal bloqueo lesiona a Cuba, hay que destacar los logros alcanzados por la Revolución, en particular salud, educación, cultura y fundamentalmente a seres humanos formados para la solidaridad, que es la más alta expresión de la especie humana.

 

8.- Las dominicanas y los dominicanos que nos identificamos con la lucha de los pueblos contra el imperio y las potencias coloniales, en toda ocasión debemos levantar la Revolución Cubana, como la más grande conquista en toda su historia lograda por las masas populares latinoamericanas y caribeñas.

 

9.- No importa el  lugar para expresar la identificación con las causas justas, y rechazar las pretensiones retardatarias contra los movimientos democráticos. Cuba es la piedra de toque de todas las fuerzas con vocación progresista.

 

10.- Las mujeres y los hombres que creemos que un mundo nuevo y mejor es necesario y posible, estamos en el deber, libres de prejuicios y sectarismo, a hacer causa con los pueblos que, como Cuba, luchan por su independencia y soberanía plena.

 

11.- Nuestro pueblo siempre ha sido sumamente hospitalario, pero aquellos que se mueven por el mundo en andanzas desestabilizadoras contra gobiernos amigos no deben de tener espacios para campañas hostiles, haciendo uso de instituciones del Estado.

 

12.- El territorio nacional dominicano acoge con beneplácito a todo aquel que bien merece ser recibido, pero rechaza la presencia de aquellos que, como la autotitulada Asamblea de la Resistencia Cubana, abusando de la acogida, se dedica a accionar políticamente tomando a nuestro país como base de provocación.