Hola! aquí estamos de nuevo con la segunda parte de nuestro artículo, en el que les hablaba de las consecuencias que me ha causado el accidente con un desconsiderado motorista quien después de atropellarme, ni siquiera se molestó en detenerse y como casi siempre en países como el nuestro, las autoridades policiales no pudieron dar con él.

Les comentaba que a partir de ese momento se apoderó de mí lo que en salud mental conocemos como Trastorno de Estrés Post Traumático (TEPT), cuyos síntomas describiré a continuación y que después de ese accidente son parte de mi rutina diaria.

El trastorno de Estrés Post Traumático es una afección de salud mental, y el miedo que desencadena trae un tipo de estrés diferente en nuestras vidas.

Sentir miedo, después de una situación traumática, es algo natural pues el cuerpo busca protegerse de los peligros, liberando hormonas que aumentan el estado de alerta, también acelera el pulso, la respiración, la presión arterial, y en muchos casos y serios problemas para conciliar el sueño, entre otros.

La mayoría de las personas se recuperan rápidamente ante una situación estresante y vuelven a su estado normal. Sin embargo las personas con TEPT, se sienten estresadas todo el tiempo lo que trae secuelas contra la salud en general.

Se puede desarrollar el trastorno de estrés postraumático a cualquier edad, pero las probabilidades de padecerlo son mayores para algunas personas debido a ciertos factores:

-Género: las mujeres son más propensas a padecerlo.

– Historial de enfermedades mentales o uso de sustancias.

– Haber tenido traumas en la infancia.

-No contar con apoyo social y/ o familiar después del evento

¿Cuáles son los síntomas del trastorno de estrés postraumático?

Hay cuatro tipos de síntomas que determinan el TEPT. La forma de padecerlo varía según las circunstancias de cada individuo, y cada quien los presenta a su manera.

Estos son:

-Sentir que está pasando por el evento nuevamente.

-Pesadillas.

-Pensamientos aterradores.

-Evitar lugares, eventos u objetos que le recuerden la experiencia traumática.

-Evadir pensamientos o sentimientos relacionados con el evento traumático. Por ejemplo, intentar mantenerse muy ocupado para evitar pensar en lo que sucedió.

-Híper vigilancia: Estos pueden causar nerviosismo o estar atento al peligro. Incluyen: sentirse fácilmente sobresaltado, sentirse tenso o al límite, dificultad para dormir, arrebatos de ira.

-Síntomas cognitivos y del estado de ánimo: cambios negativos en creencias y sentimientos.

-Problemas para recordar cosas importantes sobre el evento traumático.

-Pensamientos negativos sobre sí mismo o el mundo.

-Sentirse culpable y remordimiento.

-Perder interés en cosas que antes disfrutaba.

-Problemas para concentrarse.

Para diagnosticar propiamente el trastorno de estrés post traumático, es importante visitar un profesional en salud mental.

¿Se puede prevenir el trastorno de estrés postraumático?

Los investigadores están estudiando la importancia de la resiliencia y los factores de riesgo expuestos anteriormente. En base a esas investigaciones, algún día será posible tener respuestas, las cuales ayudarán a encontrar formas de prevenirlo.

Mientras tanto converse con los amigos y familiares, busque apoyo de otras personas. Aprenda a sentirse mal, eso también es parte de su situación, afronte lo sucedido de una forma positiva.  Recuerde, es normal sentir miedo.

¿Cuáles son los tratamientos para el trastorno de estrés postraumático?

Los principales tratamientos son:  la terapia de conversación, desensibilización y en caso de ser necesario, medicamentos o ambas cosas a la vez.

Si usted, al igual que yo tiene tres de los síntomas mencionados arriba, busque ayuda de un profesional de salud mental para encontrar el mejor tratamiento para sus síntomas.

En vista de que no hay peor psicólogo que uno mismo cuando de problemas personales. Por cierto, esta tarde tengo cita con mi terapista.

Merliz Rocio Lizardo Guzmán. Aprendiz de la conducta Humana