1.

Vuelvo a ver la película “La tentación vive arriba”, Marilyn.

La célebre imagen de las faldas que se levantan. Las piernas, los tacones. Y las manos, las manos con el pudor posible evitando que la falda suba más.

¿Qué es el pudor?

2.

Volver a ver la película me hace volver a la noticia.

Marilyn Monroe murió en 1962, el 5 de agosto; tenía 36 años. Hasta el día 6 de agosto nadie apareció ni se mostró disponible para preparar el entierro. Nadie apareció en la morgue para reclamar el cuerpo de Marilyn Monroe. Más de 24 horas.

3.

La madre era esquizofrénica y en una biografía de Marilyn se menciona que la madre la quiso ahogar cuando tenía 7 años. Marilyn fue enviada a orfanatos, infancia confusa, asustada, abusada: años terribles, dicen.

Murió a los 36 de una sobredosis de barbitúricos: una dosis por encima de la normal. Rara formulación, la muerte siempre es eso: un exceso, aunque ligero, de algo; un exceso de velocidad o de lentitud, un exceso de imprudencia, un exceso de esfuerzo, un exceso de barbitúricos – una dosis excesiva.

Cuando sale bien, se muere de vejez – un exceso de tiempo, un plin sutil que dice: 102, ya basta. Morirse bien anciano; un exceso de ambición, de la más fuerte ambición: vivir más de 100 años. La única ambición no avariciosa, ambición biológica: vivir más tiempo.

Pero Marilyn murió a los 36 años. Exceso de barbitúricos, no de tiempo.

4.

El rostro de los muertos. El rostro icónico del Che Guevara muerto y el rostro deformado de Marilyn. Belleza por un lado, perturbación por el otro. U otra cosa muy diferente: fotógrafo sin pudor en torno al cuerpo de una estrella de cine. Hay que esperar que la belleza se instale en quien ya no puede, con sus propias manos, retocarse la cara. Falta de piedad tremenda: fotografiar el rostro del muerto antes de que sea defendido por los vivos, por los que son responsables de defender el rostro del muerto.

¿Quién defiende el rostro del muerto? Los que lo aman o los trabajadores a los que les pagan por ello. Pero Marilyn, ya muerta, estuvo más de 24 horas indefensa.

5.

Marilyn murió tumbada boca abajo, sosteniendo el teléfono; así habrá sido encontrada tumbada en la cama. La sangre excesiva en la cabeza es visible en esa terrible imagen del rostro de Marilyn. La mano en el teléfono, la mano que hizo un último intento. Una síntesis del siglo XX y quizá también de este, el último gesto: la mano que se acerca al teléfono.

6.

Sí, hay fotos del rostro de Marilyn una vez muerta, un rostro raro –pero ni siquiera hay valor para describirlo. Y enseguida pensamos en este último impudor que es fotografiar un cuerpo muerto, peor aún: el rostro de un cuerpo muerto. No hay impudor más grande que este.

Me imagino máquinas de fotos que bloquearan automáticamente cualquier foto que se dirigiera al rostro de un muerto. Una tecnología que fuera piadosa, mucho más piadosa que los Fotógrafos – Vampiros, paparazzi con dedos mucho más metálicos que cualquier metal; fotógrafo cuyo corazón está suspendido de funcionamiento empático cuando sus dedos salivan por más, una imagen; ninguna compasión de piel hacia adentro, solo dedos paparaziamente-excitados.

En un documental en tres partes: “Scandalous, The Death of Marilyn Monroe”, el hijo del fotoperiodista Leigh Wiener, cuenta que su padre sobornó a los funcionarios de la morgue con botellas de whisky. En el documental se mencionan también dos carretes de fotos que Leigh Wiener presuntamente guardó en un cofre ya que consideraba que las imágenes eran “inapropiadas” para la difusión. ¿Dónde están esas terribles fotos? Nadie lo sabe. Pero algunas fotos de otros carretes fueron difundidas. Y para impiedad basta.

7.

Fotografiar a alguien contra su voluntad, mientras está vivo -ligando, por ejemplo, o sencillamente caminando por la calle, o en cualquier otra actividad de su vida privada, ya es una violencia. Fotografiar a alguien muerto es una violencia doble, una sobreviolencia. El muerto no puede decir que no, está indefenso. Es un objeto mudo, vaciado del “no” esencial – el no que dice: no me saques fotos ahora.

8.

El muerto debería tener derecho a decir un último no. y quizá, en el caso de Marilyn, su último “no” haya sido: no fotografie mi rostro muerto. Por favor, no.

9.

Sala 33 de la morgue, cuerpo número 81.128. Marilyn Monroe.

Hay una foto terrible del pie de Marilyn en la morgue, con una etiqueta alrededor de los dedos; número 81.128. El número de muerto.

10.

Y sí, el cuerpo de Marilyn no fue reclamado durante 24 horas.

La idea del cadáver de una estrella que de golpe muere y millones de personas lloran, pero nadie está lo suficientemente cerca para encargarse inmediatamente de los procedimientos formales: ¿qué ataúd, este o el otro? ¿Cómo será la ceremonia, cómo la vestimos? Y antes de eso: ¿cómo la protegemos? ¿Cómo protegemos su rostro muerto? ¿Cómo protegemos sus pies muertos?

11.

¿Cuál es la función de los vivos? Muchas, ya lo sabemos. Trabajar, crear, cuidar.

Una de las funciones esenciales de los vivos : proteger el rostro de los muertos, proteger los pies de los muertos.

12.

¿Qué es el pudor? Mano en la falda para evitar que se levante demasiado. Mano en el proprio rostro para evitar ver el rostro del muerto antes de que se vuelva bello de nuevo. Pudor, cualidad humana.

Traducción de Leonor López de Carrión. Originalmente publicado no Jornal Expresso