De entrada me permito dedicar este articulo a tres amigos de la Unión de Escritores de Monseñor Nouel: el filósofo académico César Canela, al poeta del pueblo -Filosofita- Miguel Ángel García y la lingüista Gedalias Rosario -poeta-, preocupados por la degeneración. Y para adentrarme en el tema confieso que Jamás pensé que alguna vez en mi vida escribiría sobre temas esotéricos, es decir, cosas que se definen como algo que está oculto a los sentidos y a la ciencia, pero que solamente es perceptible o asequible por las personas iniciadas. O lo mismo que un término usado para referirse al conjunto de conocimientos, doctrinas, enseñanzas, practicas, ritos, técnicas y tradiciones  de una corriente de pensamiento que utiliza la espiritualidad para sustentar postulaciones (…) (Diccionario  Oxford Languages).

Sin embargo, ahora en estos tiempos convulsos he sido atrapado por la idea de asumir unos contenidos de una obra de Rodolfo Benavides,  escritor y filósofo, nacido en Pachuca, Hidalgo, el 28 de julio del 1907 y murió el 14 de enero del 1998, en la ciudad de México, quien sencillamente, acumuló 19 títulos, entre otros, Cuando las Piedras Hablan, los Hombres Tiemblan, En la noche de los tiempos, torbellinos de sombras, ¿Qué le sucede al mundo?, memoria de un espíritu, etc. Pero dentro de esa prolífica producción de corte un tanto esotérico,-como dijimos más arriba-,  en el año 1976, publicó el libro que inspira nuestra entrega de hoy, titulado con el nombre Dramáticas Profecías de la GRAN PIRAMIDE –Esta parte en mayúscula como aparece en la solapa del referido libro.

Por lo tanto, sin entrar en muchos detalles, cabe decir, que a prima fase se trata de predicciones de grandes descomposiciones, hechos y fenómenos que a juicio de esas profecías, se desarrollarían en el seno del globo terráqueo como una degeneración de profundas mutaciones que impactaría el curso de la humanidad. Y a eso nos vamos a referir de forma secuenciada, como fueron expuestas dichas premoniciones y cuestiones que resultaban improbables al momento de sus predicciones. Y para estar en contexto con las que se plantearon,  provenientes de la Gran Pirámide y, aunque según el autor, se discuten; las bíblicas y otras de orígenes diversos, pero, profecías en sí. Puntualmente, refiere de forma condensada-como él dice-, de las que se hicieron para marcar lo que acontecería de:

  1. De 1962 a agosto de 1967. (Se plantearon bajo el epígrafe de la gestación de lo que será el gran final de finales.)
  • La economía del mundial se tambaleara en los países de las monedadas ¨fuertes¨
  • El valor del oro se pondrá en discusión
  • La iglesia cristiana se fraccionara por tendencias: Los que piensen como viejos y quienes piensen como jóvenes.
  • Un Concilio intentará evitar el derrumbe total, y un Papa viajará llamando al redil a ovejas que no regresarán.
  • El Cristianismo comprobará que ¨renovarse o morir¨ debió haber sido la tarea; pero que ahora-en el momento de la predicción-, es ya tarde, entre otras razones por que espíritu se ha alejado de la mente del hombre-igual mujer, es un género neutro-, y la vocación religiosa ya no está en los corazones-él dice, que esta profecía, allá cuando se planteó esta profecía, y se está cumpliendo velozmente. Y así lo demuestra-según sus palabras-, lo demuestra el libro Mi iglesia duerme, escrito por un sacerdote jesuita en julio de 1969-
  • Sutilmente e inevitable China ira avanzando como mancha de tinta amarilla sobre el mundo, de manera que para el final de este periodo, algunos estarán ya alarmados.
  • La degeneración sobre el mundo seguirá incontenible, los hombres vestirán y serán como mujeres, aspirando a la conquista del tercer sexo, así, aparecerán los buscadores de nuevos sexos y placeres nuevos.
  • La psicología humana empeorará cuando el Sol entre en actividad explosiva. Dice, aumento alarmante de las manchas solares.
  • Aparecerá descaradamente y hasta con vanidad el ¨hombre-mujer.
  • La religiones, ya de antes alarmadas por todo esto, se aterrorizaran y escandalizarán impotentes contra el caos que no supieron prever ni prevenir.
  • La maternidad artificial y la vida producida en laboratorio serán hechos de reto a la naturaleza; las religiones dirán que es reto a Dios; pero, nada harán porque nada podrán hacer, muertos ya el verdadero amor, la dignidad y la vocación a Dios-él dice religiosa-, y habiendo olvidado el espíritu, las religiones no tendrán ya punto de sustentación; después serán perseguidas.
  • El cáncer no será detenido, porque en mucho es enfermedad del alma y del espíritu y el hombre ignorará y negará al espíritu.

 

Del 1967 a agosto del 1977.

  • ¡Catástrofe mundial! ¡Guerra!, tendrán su momentos más virulentos hacia el 1982
  • La ciencia asombrará con la creación de la maternidad cultivada que destruirá los lazos de amor.
  • Hasta el final de este angustioso periodo, ruidos antes jamás imaginados harán que el pavor invada al hombre, entonces será el caos y los seres deambularan sin saber de sí mismos.

 

De 1977 a agosto de 1982

  • ¡Cataclismo mundial!. El eje de la tierra modificara su inclinación. Y dice, ha de esperarse porque ha venido sucediendo lentamente, pero será muy posible como andan las cosas. Y dice, una aceleración de ese movimiento no es nada improbable y quedara el eje en sentido vertical respecto de la eclíptica. Eso daría al mundo una primavera eterna, sin cambios bruscos, un verdadero Eden! Y dice, todo eso puede suceder, si no por un choque directo, entonces, por consecuencia, por una atracción inesperada hoy.

 

De  1987 al 17 de septiembre-fecha precisa-,

Habrá verdaderos diluvios. Agua y más agua se ve en todos los simbolismos de la Gran Pirámide, según dijo la profecía.  Y más, planteó que podría significar que los hielos polares empezaran a licuarse y, por tanto, a subir el nivel de los mares. Y dijo, si los fenómenos  llegarían a producirse-dijo la fuente en aquellos tiempos-, el nivel de todos los mares subiría cosa de siete a doce metros. Y sobre esta profecía dice; de no haberse grandes montañas de tierra firma, el nivel de los mares alcanzaría más de veinte metros de subidas.- Y las estamos acabando con la deforestación

 

Y, de 1987 al año 2001,-y adelante-, se tendría que los primeros cinco años grandes serán de locuras, confusiones y-repito- locura colectiva. Después, acota la fuente, después lentamente se irá normalizando la vida sobre la geografía, nuevo clima, nuevo pensamiento y nueva religión con un nuevo mesías que será el mismo que ya antes fue y que la humanidad aún no conoce. Al final, el saldo será una humanidad diezmada en algo igual o superior al 70%…

 

A modo de conclusión, aunque no estuvo listada-por ser bíblica-, en las premoniciones antes señaladas, se habló de la marca de la bestia. A través de las grandes marcas de Smartphone y otros dispositivos móviles se avanza hacia la realidad que cada cuerpo humano dispondrá de un chip electrónico que le servirá de control. Lo propio se vio que marcó este siglo, los atentados del 2011 de las torres gemelas, que están de una u otra manera en las profecías expuestas en los hechos anteriores. En el año 2008, marcó la crisis económica de alcance mundial, y que aún continúa, y que China es notoriamente imparable el ascenso a su gran empuje, al tiempo de amenazar de desplazar a Estados Unidos. Ya pronosticada, el 2019 trajo consigo la irrupción de una pandemia que mató millones de personas en el mundo-y todavía está matando- y una recepción económica que mantiene aún tambaleantes las economías del mundo. A todos ellos, se previeron grandes eclipses, y así ha sido, y ya en la parte final, el libro de Cormac McCarthy, La Carretera se encuentra cronológicamente situado tras un desastre nuclear del siglo XXI.

 

Con ver todo lo listado, y que aunque no han sido todas, sinceramente hablando todas profecías de la degeneración social, la inversión de la escala de los valores, las aberraciones de la música, los ritmos, el culto a las nalgas, el lesbianismo, la agenda LGTB asumiendo suplantación de la familia y los controles de películas, instalación de un tercer sexo y la alienación de la libertad de preferencia sexual en contra de la naturaleza, el culto a Toikischa y Bad Bunny, cientos alienadores más, y el gran submundo reggaetonero y rapero, el Estado abandonando su rol del control cultural, pero sin dejar atrás, como remate, las nuevas guerras y la gran carrera armamentista, incluso, con posibles y manifiesta amenazas de usar las armas nucleares tal como han estado en las dramáticas profecías, en este caso, de la GRAN PIRAMIDE. Y ponte que no sea por efecto de lo que se interpreta de ese misterio-si quiere ciencia-, pero, la realidad de hoy día, sino es igual, tiene mucho de parecido. Y no la creía, ni aun lo creo, pero la cosa anda cerca de una verdad irrebatible.