Opinión

Mitos, realidades y falacias eléctricas (1/4)

La mejor forma de rebatir las “seis tesis del Dr. Dauhajre” es analizando las cifras que resultan de las principales variables del sistema eléctrico, sin dejar de lado las relaciones causa-efecto de cada una de ellas y los riegos asociados.

Por Freddy Lara

  1. Preámbulo

Un asunto de tanta transcendencia para la República Dominicana como lo es el mercado de la energía eléctrica requiere de quienes emitan su opinión sobre ese tema no solo un conocimiento profundo de la materia, sino también la objetividad propia de la ciencia. Mucho más si el enjuiciador exhibe, o pretende mostrar, sus altas luces de intelectual.

Este preámbulo lo hacemos a propósito de un artículo publicado por el Dr. Andrés Dauhajre hijo, el pasado 17 de octubre en el diario El Caribe titulado “La herencia de Raquel”. En dicho escrito, el economista de marras, ahora transmutado en “experto energético”, nos pinta un panorama tétrico del presente y del futuro energético nacional, al tiempo que da una lectura perniciosa a la decisión del presidente Luis Abinader de llenar la vacante de jefe del Gabinete Eléctrico con la escogencia de la vicepresidenta Raquel Peña. También aprovecha la ocasión para inferir que “cualquier tiempo pasado fue mejor” para el sistema eléctrico dominicano.

  1. Premisas sesgadas

El inefable Andy sustenta sus planteamientos a través de algunas cifras del sector eléctrico con evidentes sesgos de datos. Pretende dibujar el comienzo del Armagedón eléctrico y para ello recurre al uso de algunas variables explicativas (cuantitativas y cualitativas), mientras deja por fuera otras o las manipula en su afán de convencernos de la solidez de sus tesis.

Veamos las premisas de las que parte el Dr. Dauhajre:

  1. Los principales funcionarios del sector eléctrico dominicano no han podido resolver los problemas del sector eléctrico.
  2. Las actuales autoridades del sector eléctrico han pecado de imprevisión en lo que se refiere a la licitaciones y ejecución de proyectos nueva generación para suplir los incrementos proyectados de la cantidad demandada de energía eléctrica.
  3. Las paradas técnicas de la Central Termoeléctrica Punta Catalina (CPTC) tienen su causa raíz en el déficit de gerencia de los que han administrado esa empresa a partir de la llegada de las nuevas autoridades.
  4. El incremento de los costos operacionales de la CTPC debido a la adquisición de carbón a precios muy altos se debe a la no realización de licitaciones oportunas por parte de los responsables de esos procesos de compra.
  5. La Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED) no ha sido diligente en cuanto a la realización de las inversiones para robustecer la red de transmisión eléctrica para dar cabida a la nueva generación tanto de energía convencional como renovable.
  6. Las pérdidas operacionales de las empresas distribuidoras de electricidad (EDES) se han incrementado a causa de la falta de gerencia.

La mejor forma de rebatir las “seis tesis del Dr. Dauhajre” es analizando las cifras que resultan de las principales variables del sistema eléctrico, sin dejar de lado las relaciones causa-efecto de cada una de ellas y los riegos asociados, tanto los derivados del entorno internacional como los considerados endógenos.

Para responder a la primera tesis sobre la efectividad de las autoridades actuales basta con darle un vistazo al desempeño del sector eléctrico dominicano en los últimos 10 años y darse cuenta que la crisis de este sector es cuasi endémica.

  • Los apagones

Comencemos con un indicador clave, la energía eléctrica demandada y no abastecida (EEDNA). El grafico que sigue habla con elocuencia contundente que desde el año 2012 hasta el 2016 la EEDNA promedió más de un 15% (4 horas de apagones /día); en el intervalo 2017- 2019 superó el 11% (2.6 horas diarias de apagones y es a partir del 2021 que la demanda de energía no abastecida se sitúa en el 1.6% , esto es menos de media hora diaria de apagones.

Demanda abastecida y no abastecida de energía eléctrica

en la Republica Dominicana

2012-2022

AñosDemanda  abastecidaDemanda no abastecidaHoras promedio/día  de interrupciones
201281.7%18.3%4.4
201382.9%17.1%4.1
201483.6%16.4%3.9
201584.4%15.6%3.7
201687.8%12.2%2.9
201787.6%12.4%2.9
201889.6%10.4%2.5
201989.7%10.3%2.5
202096.9%3.1%0.7
202198.4%1.6%0.4
2022*98.4%1.6%0.4

Fuente: CDEEE, desempeño de las EDES

*enero-agosto 2022

Las perspectivas de que las odiosas interrupciones del servicio eléctrico que hemos venido sufriendo los dominicanos desde principios de los años setentas del siglo pasado sean solo un mal recuerdo del pasado son muy halagüeñas, y eso será una realidad con la ejecución de los proyectos para nueva generación y de ampliación de las redes de transmisión que tienen en carpeta las actuales autoridades.

Es pertinente resaltar que las interrupciones del servició eléctrico que hacían las EDES durante los tiempos de crisis eran selectivas y estaban en función del índice de cobranza en cada circuito, así existían circuitos 24 horas y circuitos donde los ciudadanos hacían fiesta cuando podían disfrutar del servicio.

En un momento en que la crisis eléctrica estaba en su momento más álgido (2015), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) contrató la realización de un estudio al INTEC (Impacto de la crisis eléctrica en la República Dominicana, Informe sobre los hogares). Como parte de esa investigación se hizo una encuesta de hogares que arrojó los resultados que se muestran a continuación acerca de la incidencia de las interrupciones del servició eléctrico. Basta una sola ojeada para darse cuenta que cualquier tiempo pasado fue peor.

En la próxima entrega vamos a referirnos a la evolución que está ocurriendo en la matriz de la generación eléctrica nacional

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