En febrero de 1977 en la revista gremial de la entonces Asociación Médica Dominicana, hoy Colegio Médico Dominicano, se reseñaba  la exposición de médicos pintores realizada en los salones de la entidad. La muestra organizada bajo la presidencia del doctor Fernando Sánchez Martínez contó con la participación de destacados médicos quienes también se destacaban como excelentes artistas. En la muestra participaron los doctores Bismark Yermenos, Nelson Calderón, Thimo Pimentel, Mairení Cabral, Ulises Pérez Placido, Nilda Nuñez de Laboy, Enrique Coiscou Weber, Manuel Felipe Pimentel, Ramón Martínez Peña, Hilda Fernández de Marrero y Lidia Santini. 

El doctor Sánchez Martínez al inaugurar la exposición dijo: “ este tipo de eventos forman parte del propósito de la organización gremial de luchar por la superación de los médicos, entendido en un contexto amplio, que incluye no solamente el aspecto económico, sino también las necesidades del espíritu, inherente a la condición humana”. Con la idea de estimular la creación artística de los médicos se creó una comisión dirigida por los doctores Yermenos y Calderón. De acuerdo a la reseña la exposición contaba con más de 100 pinturas en varias técnicas y con diferentes estilos, que llevan como sello común la espontaneidad. A raíz de esa exposición aparecieron en la prensa nacional dos interesantes reportajes, uno en el Listín Diario firmado por Doña Marianne de Tolentino y otro en la revista Ahora, firmado por Humerto Soto. 

 

Soto se refiere en su escrito en primer lugar al doctor Mairení Cabral Navarro de quien dice: “ Inolvidable profesor de anatomía artística de la escuela nacional de Bellas Artes, exhibe 8 obras, 4 dibujos en lápiz, dos a la cera y dos acuarelas. Sobre el doctor Cabral doña Marianne de Tolentino expresaba : sus dibujos no son permiten olvidar su gran calidad como profesor de anatomía artística. Ambos reportajes también se refieren en términos elogiosos al doctor Enrique Coiscou Weber a quien consideran el más importante artista en el uso de los hilos de oro, la hilografía. En la exposición presentó dos obras, una dedicada al doctor Heriberto Pieter, que era un homenaje al instituto del cáncer y otra obra que mostraba una mano sosteniendo un bisturí. De acuerdo a ambos críticos unas obras con gran fluidez. Otro médico artista reseñado con especial interés es el doctor Thimo Pimentel, de quien la Sra. Tolentino dice que sus cerámicas son muy originales en el genero, con humor, plasticidad, composición, ritmo y originalidad. Ya en ese entonces el dermatólogo  y profesor era un consagrado artista.

 

Sobre Nelson Calderón, nos refieren que presentó dos obras, Madre Campesina, una obra que de acuerdo a Soto es dramática y acusadora del subdesarrollo y  que muestra la miseria desgarradora con un mensaje social de impacto. En Vendedores de Tarros, la otra obra de Calderón, llamaban la atención los ojos, impactantes por su expresión que Soto califica de mirada de desnutrición. Por otro lado, el doctor Bismark Yermenos presentó once obras abstractas, mostrando su dominio de este tipo de expresión artística. Se mencionaba particularmente la obra “Medusa”.  

 

Se refieren ambas crónicas a las doctoras participantes, y nos ofrecen el dato de que la doctora Lidia Santini era discípula de Candido Bidó. En sus cuadros se mostraban bodegones y flores muy bien presentados. La doctora Hilda Fernández presentó  11 obras de diversos estilos. Presentó varias obras nuestro recordado profesor de embriología, el doctor Ulises Perez Placido, quien era un extraordinario dibujante. 

 

Como hemos presentado en otros artículos el impacto de los médicos dominicanos a la cultura dominicana ha sido enorme y de gran impacto. Esperamos que se retome la idea de presentar obras de médicos dominicanos en los diversos congresos médicos en nuestro país.